HISTORIA DE UNA FAMILIA

 

YEPES (TOLEDO)


Los primeros datos seguros de la familia Díaz-Jiménez comienzan con Diego Díaz Ximénez, apodado Rodete, nacido a mediados del siglo XVII en Yepes. No he encontrado su partida de bautismo pero sí la de su matrimonio (Yepes, 21/12/1683), en segundas (o quizás terceras) nupcias, con Eufemia Gómez [las transcripciones son literales, en el apéndice su traducción].


Diego Diaz Ximenez y Eufemia Gonzalez

Velados por Lz.do Juan Diaz

En  veinte y uno de diziembre de 1683 yo el Lz.do Pedro Simon Sanchez de Cordova con licencia del Sr. Lz.do D. Juan de Molina Contreras, cura en la bacante de la Parrochial desta villa de Yepes, haviendo precedido las tres publicaciones que manda el Sto Concilio de Trento y signodales deste Arçobispado, los cuales se hicieron a ocho, y doce, y diez y nueve, de dho mes y año a las misas mayores, y no haviendo resultado impedimento alguno canónico y dado el mutuo consentimiento, desposé por palabras de presente que haçen berdadero matrimonio a Diego Diaz Ximenez, viudo de Josepha de Vega Alcon, y a Eufemia Gonzalez, hija de Fran.co Gomez y Ana Gonzalez, todos vecinos de esta dha villa, siendo testigos Juan Garcia y el Padre Fray Alonso de Soria, relixioso de Santo Domingo, y Fran.co Gomez, vecinos de dha villa, y lo firme.

Lz.do Pedro Simon Sanchez de Cordova

Lz.do Juan de Molina


Cuando uno de los contrayentes era viudo, caso de Diego Díaz Ximénez, no solía ponerse el nombre de sus padres en la partida, por lo que es fundamental encontrar la de su primer matrimonio con Josefa de Vega Alcón (ahí sí se ponían), que podría estar en Yepes o en el desconocido pueblo de nacimiento de Josefa, donde solía celebrarse el matrimonio.

La partida de bautismo (Yepes, 01/10/1654) de Eufemia González sí aparece, sin embargo, en los libros parroquiales de Yepes:


Francisco Gomez. Eufemia, su hija.

En la yglesia del Sr. S. Benito desta villa de Yepes en primero dia del mes de octubre de 1654 años, yo Juan de Escovedo, teniente cura en dha yglesia, baptice y puse el Santo Olio y Chrisma a una niña, hija de Fco. Gomez y de Ana Perez, de legitimo matrimonio, y vecinos de dha villa; pusela por nombre Eufemia, la qual nacio en quince dias del mes de septiembre de dho año; fueron sus padrinos de pila el L.do Diego de el Aguila Fernandez y Luisa Gomez, mujer de Antonio Gomez, a quien previne la obligacion de la enseñança y al dho padrino el parentesco espiritual contraido. Y lo firme, fecha ut supra.

Juan de Escovedo Bustinza


Es difícil seguir el rastro genealógico cuando los apellidos son comunes, Díaz, Pérez, González. Hasta su normalización en las primeras décadas del siglo XIX (los hijos deberían llevar el primer apellido del padre seguido del primero de la madre) los apellidos no seguían una lógica, a veces los hijos llevaban el del padre o el de la madre (o ambos, en un orden o en el otro), otras veces se le añadía el apodo por el que era conocida la familia y otras llevaban el topónimo de su lugar de origen. Todo esto unido al hecho de que lo importante para la iglesia era registrar el hecho más que comprobar la veracidad de los datos hace que haya que buscar en varias partidas para acertar con la verdad.

En el caso de la madre de Eufemia aparece como Ana Pérez en algunas partidas y como Ana González en otras. La misma Eufemia es Eufemia González, Eufemia Gómez, Eufemia de Mora o Eufemia de Mora Gómez, según las partidas consultadas. Si buscamos la partida de matrimonio de sus padres (Yepes, 28/08/1652) encontramos Francisco Gómez, hijo de Antonio Gómez y de Magdalena de Mora, y Ana Pérez, hija de Francisco Pérez y de Isabel González, por lo que sus apellidos, según la normativa actual, serían Francisco Gómez de Mora, Ana Pérez González y su hija Eufemia Gómez Pérez.

Respecto a Diego Díaz Ximénez, al no aparecer su partida de nacimiento es difícil rastrear sus orígenes. En los libros aparece como Diego Díaz, Diego Díaz Rodete o Diego Díaz Ximénez. Como uno de sus hijos, Gregorio, es referido como “Rodete” en las partidas es razonable deducir que es el apelativo por el que se conocía a la familia. Así podemos descartar otras familias que comparten los apellidos Díaz o Ximénez, bastante comunes en Yepes, con los nombres Diego o Gabriel, como sucede con las familias “del Val” o “Alcaide” (no resulta nada fácil desbrozar el camino).

En cuanto a la familia “Rodete” he encontrado en los libros parroquiales un Manuel Díaz Rodete en cuya partida de matrimonio (Yepes, 02/10/1656) se lee “desposé […] a Manuel Díaz Rodete, tejedor de paños, hijo de Diego Díaz Rodete, tejedor, y de María de Vega, […] con Leonor Crespo de Soria, hija de Pedro de Soria, sastre, y de Polonia Crespo”. Este Manuel debió de nacer hacia 1635 y por las fechas nuestro Diego podría haber sido su hermano ya que de ser su hijo (uno llamado Diego nacido el 12/02/1662) habría fallecido con 45 años después de haberse casado dos veces y la segunda con una mujer, Eufemia, 8 años mayor que él, lo que no parece muy normal para la época.

Todo se aclararía encontrando la partida de bautismo de este Manuel o la de nuestro Diego o, como dije antes, la de matrimonio de Diego con su primera mujer Josefa de Vega, pero para ello habría que saber primero sus pueblos de naturaleza (de los tres). Aunque posiblemente bastaría con esta última partida ya que allí aparecería el nombre de los padres de Diego y podríamos ver su relación con Manuel.

Posteriormente he encontrado una partida de bautismo de una hija de un Diego Díaz Ximénez y Ana Juárez de Velasco llamada María (Yepes, 01/12/1669). Este Diego es compatible con el que buscamos y Ana Juárez de Velasco podría ser su primera mujer, siendo Josefa de Vega Alcón la segunda y Eufemia Gómez Pérez la tercera. En esta partida aparecen por primera vez los dos apellidos juntos, Díaz y Ximénez. Por lógica este Diego habría nacido hacia 1645. Reproduzco por su interés esta partida:


Diego Diaz Ximenez. Ma., su hija

En la iglesia de el Sr. S. Benito de esta va. de Yepes en nueve dias de el mes de diciembre de 1669 años, yo Pedro Guedexa Marfil, teniente de cura en dicha va., baptice y puse el Santo Oleo y Chrisma y hice los exorcismos que la Iglesia hordena, a una niña hija de Diego Diaz Ximenez y de Ana Juarez de Belasco, de legitimo matrimonio y vecinos de dicha villa. Pusosela por nombre Maria; nacio en primero de dicho mes y año. Fueron sus padrinos de pila Leonardo del Arroyo y Ana Ximenez, su mujer, vecinos de dicha va., a quien les previne la obligacion de la enseñanza y a el dicho padrino el parentesco espiritual contraido.

Pedro Guedexa Marfil


Eufemia tenía 29 años cuando se casó con Diego (una edad algo avanzada para entonces). El matrimonio tuvo al menos ocho hijos: Manuel (1686), Ana María (1687), Ana (1688), Francisco (1689), Eufemia (1691), Gregorio (1692), Juan (1694) y Francisco Javier (1696). Como había la costumbre de repetir el nombre de un hijo cuando este fallecía Ana María y Francisco seguramente murieron al poco de nacer. Tanto Gregorio (nuestro antepasado) como Juan aparecen en las partidas como “Rodete”.

Manuel y Ana aparecen en la lista de confirmados en Yepes de 15/11/1688 y Gregorio y Juan en la de 02/10/1695. Al resto de los hijos no los he encontrado en dichas listas.

Eufemia Gómez falleció en 1699, tenía 45 años. Diego Díaz Ximénez lo hizo en 1707, tendría unos 62 años. Cuando encuentre sus partidas de defunción veré si hicieron testamento y si estos aportan más información sobre sus vidas.

Nuestro antepasado directo Gregorio Díaz Gómez (aparece en los libros como Gregorio Díaz, Gregorio Díaz Rodete o Gregorio Díaz Ximénez) nació en Yepes el 24/04/1692. Su partida de bautismo dice:


Gregorio hijo de Diego Diaz

En la villa de Yepes en tres dias del mes de mayo de 1692 años,  yo el Ldo. Felix Lopez Egas, teniente de cura por nombramiento del Sr. Dr. D. Lope Santin y Balboa, cura propio de la parroquial del Sr. S. Benito desta villa, baptize solemnemente a un niño, hijo legitimo de Diego Diaz y de Eufemia de Mora Gomez, vecinos desta villa; pusele por nombre Gregorio; nacio a veynte y quatro de abril; fue su padrino Manuel del Alamo a quien adverti el parentesco espiritual y obligazion de la enseñança y por la verdad lo firme ut supra.

Felix Lopez Egas


Gregorio se casó con Francisca Antonia Páez López en julio de 1718 (tenía 17 años), en Yepes. Francisca era hija de una familia de abolengo (los Páez de Sotomayor); su padre, Francisco Páez de Lesaca, era hijo de Pedro Páez Espinar y de Antonia de Lesaca Rivera (casados en 1668 en Yepes); su madre, María López Sánchez era natural de Villatobas, pueblo de Toledo a 30 km de Yepes. Ambos se casaron en 1691 y tuvieron al menos 9 hijos, Francisca nacida en 1701 era la sexta. [Aunque en ninguna partida parroquial he encontrado a Francisca Páez asociada al apellido Sotomayor, en la lista de confirmados en Yepes el 09 de octubre de 1748 se puede leer “Maria Inozenzia, hija de Gregorio Diaz Ximenez y de Francisca Paez de Sotomayor” (María Inocencia había nacido el 28/12/1734 y fue confirmada cuando tenía 13 años)].

Entre los hombres ilustres de la familia Páez de Sotomayor, nacidos en Yepes, están el Doctor Francisco Páez de Sotomayor, canónigo penitenciario de la Catedral de Valladolid y catedrático de Sagrada Escritura en la misma ciudad, en cuyo testamento (https://investigadoresrb.patrimonionacional.es/uploads/2016/03/1643-FRANCISCO-PAEZ.pdf) fechado en la misma el 18 de marzo de 1643 dice ser natural de Yepes, hijo de Juan Páez de Sotomayor y de Catalina Álvarez del Águila y hermano del capitán Agustín Páez de Sotomayor, y que posee “viñas, olivares y tierras” en Yepes que lega a su hermano.

En la “Breve historia de Yepes” de Tirso Trillo, publicado en 1982, se habla de varios miembros de dicha familia en los siglos XVI y XVII: Juan (capitán de los Tercios en 1567), hijo de Pedro Páez y María Hdez.; Leonor, esposa de Francisco de Marañón, mecenas de la Parroquia de Yepes; o Pedro y Francisco Páez de Sotomayor, tenientes de cura en esa Parroquia.

En el “Boletín de la sociedad toledana de estudios heráldicos y genealógicos” de 1983 se publica un artículo, “Las familias yepesinas en los siglos XVI y XVII”, también de Tirso Trillo, en que describe las casa solariegas de las familias más importantes de Yepes, los Águila Chaves, los Ayala, los Aguilera, los Chaves, los Páez, etc., de estos últimos dice “De finales del siglo XV tuvieron su máxima influencia en el siglo XVI. No parece fuesen hidalgos, pero sí de cuantiosa hacienda; las fundaciones en la iglesia por esta familia fueron muy numerosas y ricamente dotadas”.

 

La partida de bautismo de Francisca (Yepes, 26/02/1701) dice:


Francisca Antonia hija legitima de Francisco Paez y de Maria Lopez

En la yglesia parroquial de Sr. S. Benito de la villa de Yepes, en veinte y seis dias del mes de febrero del año de 1701, yo el Ldo. Antonio Palacios Cortes, teniente de cura de dicha parroquial, baptice a una niña, que nacio el dia diez y ocho del dicho mes, hija legitima de Francisco Paez y de Maria Lopez, legitimamente casada, y naturales el primero de la villa de Yepes y la segunda natural de la de Villatobas y vecinos de la de Yepes; pusela por nombre Francisca Antonia; fue su padrino el Ldo. D. Francisco de Arebalo, el cual quedo adbertido del parentesco espiritual y de la obligacion de enseñarle lo que debe saber para ser buena cristiana y lo firmo fecha ut supra.

Ldo. Antonio Palacios Cortes


Y la de su matrimonio con Gregorio Díaz Ximénez (Yepes, 27/07/1718):


Gregorio Diaz y Fca. Paez. Belados

En el año del Señor de 1718, en veinte y siete dias del mes de Julio; habiendo precedido las tres admoniziones que el Santo Concilio de Trento manda; en tres dias de fiesta, que fue la primera domingo diez y siete de Julio, y la segunda domingo veinte y quatro del dho mes y la tercera el dia veinte y cinco del mencionado mes, fiesta del Sr. San Tiago apostol, y no habiendo resultado impedimento alguno, habiendo confesado y comulgado y asimismo sido examinados de la Doctrina Christiana, yo el Ldo. D. Manuel de Aldana, clerigo publico de la villa de Yepes, con lizenzia del Sr. Dr. D. Alexandro Peral de Leon, cura propio de la Parroquial del Sr. S. Venito, de dha villa, despossee in facie ecclesiae por palabras de presente; a Gregorio Diaz, hijo legitimo de Diego Diaz y de Eufemia Gomez; y a Fca. Paez, hija legitima de Fco. Paez y de Maria Lopez, los dos vezinos y naturales de Yepes: haviendo preguntado a ambos y ellos expresado su mutuo y reciproco consentimiento, siendo testigos Manuel de Vega, Fco. Agudo y Juan del Zerro Serrano; e inmediatamente los belee segun las rubricas del Ritual Romano; y lo firme fecha ut supra.

Ldo. D. Manuel Aldana

Alexandro Peral de Leon


No se sabe mucho sobre su vida, ni de la profesión que ejerció Gregorio. Tuvieron al menos 11 hijos: Bernardo Gregorio (1719), María Juliana (1721), Inés Francisca (1723), Matías Benito (1725), Francisco Javier (1726), Antonia Ramona (1728), Juan Manuel (1730), Ana María (1733), María Inocencia (1734), Juana Rafaela (1737) y María Teresa (1740).

Bernardo, el mayor, fue presbítero y padrino de bautismo de varios de sus sobrinos. Hay otro Bernardo, posiblemente tío de éste y hermano de Gregorio, del que no he encontrado referencias, que debió de ser también presbítero y padrino de bautismo de su sobrino Matías Benito, nuestro antepasado directo.

Tanto Gregorio como Francisca fallecieron sobre los 65 años.

En cuanto a nuestro Matías Benito su partida de bautismo (Yepes, 04/03/1725) dice:


Matias Benito hijo de Gregorio Diaz y de Fca. Paez

En la yglesia parroquial de Sr. S. Benito de la va. de Yepes, en quatro dias del mes de marzo de 1725 años, yo el Ldo. D. Antonio Palazios Cortes, teniente de cura de dha. parroquial, baptize un niño que nazio a veinte y quatro de febrero proximo pasado, hijo de Gregorio Diaz y de Fca. Paez, lexitimamente casados, parroquianos desta yglesia, naturales y vezinos desta dha. villa, y al presente viben en la calle de Toledo, al qual fue puesto por nombre Matias Benito. Fue su padrino el Ldo. D. Bernardo Diaz, presbitero, quien le tuvo in sacro fonte, parroquiano de esta yglesia, a quien adberti el parentesco espiritual y la obligazion de enseñarle lo que debe saber para ser buen cristiano. Y lo firme.

Ldo. D. Antonio Palazios Cortes


Tampoco existe información sobre la vida de Benito (llamado así en las últimas partidas de sus hijos). Sabemos que se casó con Juliana de Águila Carbajal (Yepes, 1722), miembro de otra de las familias importantes de Yepes. Juliana era tres años mayor que Benito, era hija de Sebastián del Águila Carbajal y de Leonor Maroto Martín y la cuarta de los seis hijos que tuvo el matrimonio.

En su partida de matrimonio (Yepes, 09/12/1744) se lee:


Mathias Benito Diaz y Juliana del Aguila Carbajal

En la Parroquial del Sr. S. Benito de la villa de Yepes, en nueve de diciembre de 1744, haviendo hecho las tres moniciones en los dias de fiesta beinte y dos, beinte y nuebe y treinta de Noviembre proximo pasado de dho año, segun dispone el Santo Concilio de Trento y Constituciones Sinodales de este Arzobispado, y no habiendo resultado impedimento, yo el Dr. D. Pedro Bazan Martiarena, cura propio, despose por palabras de presente que hazen verdadero matrimonio a Mathias Benito Diaz hijo legitimo de Gregorio Diaz y Fca. Paez, naturales y vezinos de esta villa, con Juliana del Aguila Carbajal, hija de Sebastian del Aguila Carbajal y Leonor Maroto, naturales y vezinos de esta dicha villa, quienes tubieron su mutuo consentimiento. Fueron testigos Juan Fco. de la Torre, Juan Andres Martin y Bernardo Alcayde, y lo firmo fecha ut supra.

Dr. Bazan

NOTA al margen: En dos de marzo de 1745 yo D. Bernardo Díaz, presbítero, de lizencia del Sr. Dr. D. Pedro Bazan Martiarena, cura propio, vele a Mathias Benito Diaz y Juliana del Aguila Carbajal segun dispone el ritual romano, y lo firmo fecha ut supra.

D. Bernardo Diaz


El matrimonio tuvo siete hijos: Bernarda Modesta (1745), Escolástica Polonia (1747), Josefa Gabriela (1749), Pascual (1752), Joseph (1755), Cosme Damián (1757) y Vicente Ezequiel Julián (1763).

Todos se casaron excepto Pascual Díaz Ximénez que siguió la carrera eclesiástica, como su tío Bernardo, llegando a ser “Capellán de Reyes Nuevos” de la Catedral de Toledo (en la real capilla de Reyes Nuevos están enterrados los primeros reyes de la casa de Trastámara).

Pascual era presbítero, teniente primero de la iglesia parroquial de Alpajés, en Aranjuez, cuando se le concedió el título, a petición suya, de Comisario del Santo Oficio (delegado del Tribunal de la Inquisición) el 20 de diciembre de 1791. Tenía 39 años. Posteriormente, en junio de 1805, presentó los documentos necesarios para ser admitido por capellán de la “Real Capilla de los Sres. Reyes Nuevos de Toledo”, cargo que consiguió con 53 años [datos recogidos del Archivo y Biblioteca Capitulares de la Catedral de Toledo]. Falleció en diciembre de 1823, a los 71 años de edad.


* * * * * * * * * * 


ARANJUEZ (MADRID)


Cosme Díaz Ximénez, el sexto hijo del matrimonio de Matías Benito Díaz Ximénez y Juliana del Águila Carbajal, nació en Yepes el 27/IX/1757, según su partida de bautismo:


Cosme Damian hijo de Benitto Diaz Ximenez y de Juliana del Aguila Carbajal

En la Parroquial de San Benito de la villa de Yepes, en treintta de septiembre de 1757, yo D. Manuel de Torres, tenientte de cura de dicha parroquial, baptize solemnementte y puse el Santto Oleo y Chrisma a un niño que nazio en veintte y siette de dho mes, hijo legitimo de Benito Diaz Ximenez y de Juliana del Aguila Carbajal, naturales y vezinos de dha villa; pusele por nombre Cosme Damian; fue su padrino, que le tuvo in sacro fonte, Sebastian del Aguila Carbajal, su abuelo, a quien hadberti las obligaciones, y lo firme,

Manuel de Torres


Cosme se fue joven a Aranjuez, donde residía su hermano Pascual y donde se casó con Felipa Martín del Águila, natural de Ontígola (Toledo), hija de Manuel Matías Martín, natural de Seseña (Toledo) y empleado del Real Sitio de Aranjuez desde 1736 (en el que estuvo más de 60 años), y de Juana del Águila Chaves (de una familia principal de Yepes, con miembros como Gabriel del Águila Chaves, alcalde de la villa y administrador del hospital en esas fechas), natural de Alcalá de Henares.

En 1779, con 22 años, entra a trabajar como empleado de las “Reales Obras de Su Majestad en el Real Sitio de Aranjuez”, llegando a ser “pagador y sobrestante mayor” (equivalente a capataz mayor de obras). Permaneció en el puesto hasta su fallecimiento en 1824, a la edad de 66 años.

Cosme, estuvo destinado en las obras del Jardín del Príncipe, mandado construir por Carlos IV cuando aún era Príncipe de Asturias; el jardín posee un embarcadero sobre el río Tajo, que lo limita al norte y oeste, y edificios tan emblemáticos como la Casa del Labrador, un hermoso palacete neoclásico donde hay una curiosa pintura “Carlos IV presenciando la caza del jabalí” [fig. 1] en que aparece pintado a caballo con uniforme azul Cosme Díaz Ximénez al lado del rey Carlos IV. La pintura se encuentra en la Sala de la Yeguada y se debe al pintor Zacarías González Velázquez (1763-1834), hermano del arquitecto Isidro González Velázquez (Madrid, 1765-1840), responsable del aspecto exterior de la Casa del Labrador. Isidro (discípulo predilecto de Juan de Villanueva, el autor del Museo del Pardo) se casaría en 1808, en segundas nupcias, ya pasados los 40 años de edad, con una sobrina de Cosme, María Teresa Díaz Ximénez [fig. 4], hija de su hermano José. Ambos vivirían en Madrid (en la Plaza de la Armería del Palacio de Oriente, como arquitecto mayor del rey que era) hasta el fallecimiento de él en 1840. Teresa murió de pulmonía en Madrid el 31 de octubre de 1864 a los 81 años.

Una completa reseña de la vida y obra de Isidro Velázquez (como solía firmar) se puede leer en los sitios web:  https://oa.upm.es/6629/1/Navascues_34.pdf (páginas 3 a 18), en

https://xn--institutoestudiosmadrileos-4rc.es/portfolio_page/v-4-velazquez-tolosa-isidro/ y en https://dbe.rah.es/biografias/17180/isidro-gonzalez-velazquez-tolosa.


Fig. 1. Carlos IV presenciando la caza del jabalí (Casa del Labrador, Aranjuez).

Zacarías González Velázquez (1800)


Zacarías también pintó varias veces a la que era su sobrina e hija única de Isidro y María Teresa, Manuela González Velázquez y Díaz Ximénez (Madrid, hacia 1810); la primera de niña, con 10 o 12 años, tocando el piano, actualmente en el Museo Lázaro Galdiano de Madrid [fig. 2]; la segunda, con un perrito en los brazos, está en paradero desconocido y la última, con 22 o 23 años, se encuentra en una colección particular [fig. 3]. Manuela se casó en 1831 y tuvo un hijo, Joaquín. En 1833 murió repentinamente y su hijo tres años después.

[Info: https://www.the-saleroom.com/en-gb/auction-catalogues/alcala-subastas/catalogue-id-sralc10013/lot-4875853e-291c-481b-b1e7-a602010b5d02#lotDetails à See item details à Picar sobre la foto barrada].

En cuanto al retrato de María Teresa Díaz Ximénez se conoce un cuadro al óleo (fig. 4) del pintor Agustín Esteve y Marqués (1753-1820), valenciano y discípulo de Goya, que pertenece al museo de arte de Filadelfia.


Fig. 2. Manuela González Velázquez tocando el piano (M. Lázaro Galdiano, Madrid)

Zacarías González Velázquez (1820)


Fig. 3. Manuela González Velázquez y Díaz Ximénez (Colección particular, Madrid)

Zacarías González Velázquez (hacia 1833)


Fig. 4. María Teresa Díaz Ximénez (Museo de Arte de Filadelfia)

Agustín Esteve y Marqués (1808)


Cosme tuvo cinco hijos, Matías (1790), Gabriel (1794), Pascuala (1796), Juan de Dios (1804) y Jacinta (1808).

La vida de Cosme se complicó cuando Fernando VII fue forzado a abandonar España y las tropas napoleónicas entraron en Aranjuez el 6 de diciembre de 1808. Cosme huyó con su mujer y sus cinco hijos a Yepes, su pueblo natal, llevándose consigo los vestuarios de gala de la Marina (en esos años estaba también “encargado de los efectos de Marina y demás enseres del astillero del río Tajo en el Real Sitio de Aranjuez”).

Con motivo de la ausencia del rey y del comienzo de la guerra de independencia se creó la Junta Suprema Central en septiembre de 1808 en Aranjuez para asumir los poderes ejecutivo y legislativo españoles, trasladándose dicha Junta a Sevilla tras la ocupación de Aranjuez por Napoleón tres meses después.

Cosme permaneció en Yepes hasta el 6 de agosto de 1809 en que decidió viajar a Sevilla con su hijo mayor Matías para entregar al Departamento de la Marina los vestuarios rescatados. El objetivo real de dicho viaje era hacer méritos para intentar que le pagasen algunos de los sueldos atrasados que le debían desde la invasión, ya que no tenía otra fuente de ingresos para mantener a su familia.

Él mismo describe (hablando en tercera persona) su viaje en una carta dirigida al rey en agosto de 1814 (tras la restauración de éste en el trono en mayo de ese año) pidiendo que se le restituyese en el puesto de sobrestante que tenía antes de la guerra, resaltando su fidelidad al rey y su ausencia de colaboración con el gobierno francés:

“[…] animado de estos sentimientos y deseoso de no sucumbir en lo más mínimo al Gobierno intruso, después de la pérfida invasión de las tropas enemigas, prefirió abandonar su dilatada familia de mujer y cinco hijos, exponiéndoles a ser víctimas de la miseria, y se decidió a emigrar en medio de los mayores peligros pasando a la ciudad de Sevilla y llevándose consigo todos los vestuarios de gala de la Marina de dicho Real Sitio, que fue lo único que pudo librar de la rapacidad francesa, con el objeto de presentarlos como lo verificó a la Junta General por medio del Ministro de Estado, quien en su vista mandó se entregasen al Departamento de Marina por disposición del Ministro de este ramo; por mi conducta y patriotismo mereció el exponente que se le diesen dos mesadas de sus atrasos, y una certificación de D. Santiago José Patero, comisario de Guerra de Marina graduado y Contador de la provincia de Sevilla, en que se acredita la entrega de dicho vestuario según aparece de los testimonios que tiene presentados en la Mayordomía de V. R. Casa de esta Corte en el mes próximo pasado, los cuales corroboran el aprecio que mereció de la Junta Central de Patriotismo. […]”

Parece ser que el viaje les llevó a Cosme y a su hijo cerca de tres meses como indica el acuse de entrega del material:

D. Santiago Josef Patero comisario de guerra de Marina, graduado y contador de esta provincia de Sevilla. Certifico que en consecuencia de Real Orden que me fue comunicada por el Sr. Secretario de Estado y del Despacho universal de Marina con fecha de 27 del corriente me ha entregado D. Cosme Díaz Ximénez sobrestante pagador de las Reales Obras de S. M. en Aranjuez y encargado de los vestuarios y otros efectos de Marina en aquel río, 19 chaquetas de paño fino azul con vueltas rojas, todas guarnecidas con dos galones de oro hasta por las costuras: 19 pantalones también azules y guarnecidos con igual galón y 16 fajas de sarga de seda encarnadas, guarnecidas todas enteramente de fleco de oro fino, cuyos efectos salvados de los enemigos por el patriotismo de dicho encargado quedan en mi poder para dirigirlos al Real arsenal de la Carraca [ubicado en San Fernando, Cádiz] en cumplimiento de la citada soberana disposición. Y para que conste a los fines convenientes doy ésta en Sevilla a 30 de octubre de 1809. Santiago Josef Patero.

Prosigue la carta de Cosme relatando lo que siguió a dicha entrega:

“[…] La conducta del exponente le hizo acreedor a que le nombrasen comisionado con 8 carruajes propios de S. M. y pertenecientes al Real Cortijo de Aranjuez para conducir 400 monturas al Ejército español que se hallaba en Santa Cruz de la Zarza [en la provincia de Toledo]; pero teniendo noticia en la ciudad de Andújar de la batalla de Ocaña, y que los enemigos avanzaban a las Andalucías, se volvió a Sevilla; más como penetraron hasta dicha ciudad le fue forzoso permanecer en ella lleno de miseria e imposibilitado de fugarse hasta que siendo socorrido por su hermano D. Pascual, Capellán de Reyes, salió de ella y se dirigió a la mencionada villa de Yepes en la que permaneció ocupándose en las labores del campo sin más intervención como es notorio. […]”.

La batalla de Ocaña tuvo lugar el 19 de noviembre de 1809 con la victoria de las tropas francesas y su posterior avance sobre Andalucía. La Junta Suprema Central abandonó Sevilla a comienzos de 1810 y se instaló en Cádiz hasta la capitulación de la región pocas semanas después.

Cosme consiguió salir de Sevilla con la ayuda de su hermano Pascual que, al ser Capellán de Reyes Nuevos de la Catedral de Toledo, tenía muchos contactos a los que recurrir, y volver con su familia a Yepes el 17 de abril de 1810.

En Yepes permaneció trabajando en el campo hasta que en 1816 consiguió que le restituyeran en su antiguo puesto en Aranjuez, después de aportar varios testigos, entre ellos el cura ecónomo de la parroquia de la villa, ante el Procurador Síndico General (el encargado en el ayuntamiento de defender los intereses del pueblo) y el escribano (notario) correspondiente, para demostrar su comportamiento ejemplar y su fidelidad al rey durante esos años.

Cosme colocaría a su hijo Gabriel de ayudante suyo y a su yerno Ramón Fernández Moratilla, como veremos más adelante.

Falleció en Aranjuez el 30 de julio de 1824 a los 66 años.

De su mujer Felipa Martín no se sabe nada al haber desaparecido en nuestra guerra civil casi todos los libros parroquiales de la iglesia de N.ª Sra. de las Angustias de Alpajés, en Aranjuez.


* * * * * * * * * * 


HIJOS DE COSME DÍAZ XIMÉNEZ


1.     Matías Díaz Jiménez (Aranjuez, 1790)

Expediente: [Archivo General de Palacio. PER-2618-6]

El hijo mayor, trabajó como ayudante de su padre en Aranjuez y comenzó los estudios de “Arquitectura y matemáticas” con el arquitecto Juan de Villanueva que tuvo que interrumpir tras la invasión francesa del dos de mayo de 1808. En 1809 acompaña a su padre a Sevilla para entregar los vestuarios de gala de la Marina y cuando Sevilla fue ocupada por el ejército de Napoleón pasó a Ceuta donde residió hasta el final de la guerra, regresando entonces a Aranjuez.

Al tiempo que su padre, agosto de 1814, dirige una carta al rey solicitando la plaza de “oficial de libros de la Administración de Rentas” de Aranjuez. Al no recibir respuesta escribe otra carta, fechada el 23 de febrero de 1815, pidiendo la plaza de “tenedor de materiales de las Reales Obras” en Aranjuez, que había quedado vacante por fallecimiento del titular. En 1816 consigue por fin una plaza en las Reales Obras.

Pasaría desde esa fecha por varios puestos: El 2 de febrero de 1817 solicita licencia de un mes para desplazarse a Madrid y examinarse de Agrimensor, describiéndose como “segundo sobrestante de las Reales Obras”. En otra instancia de 3 de octubre de 1821 se describe como “ayudante de Aparejador de las Reales Obras”.

En 4 de junio de 1824 se dirige al rey con la siguiente petición:

Don Matías Díaz Ximénez, Ayudante de Aparejador de las Reales Obras de este sitio, a V. M. seguro de hallar asilo en su Paternal Corazón expone: Hace más de un año padece una fuerte inflamación en la vista del ojo izquierdo, y siéndole conveniente según le han informado los facultativos el tomar los baños de Sacedón, recurre a V. M.

Suplicando que en atención a carecer de medios el exponente para poderlo verificar, se sirva mandar se le socorra con aquella cantidad que se juzgue necesaria a cuenta de los atrasos por razón de la consignación de alojamiento, o de las mesadas, a cuya gracia vivirá eternamente reconocido, rogando al todo Poderoso conserve su importante vida muchos y dilatados años.

Aranjuez, 4 de junio de 1824.

A L. R. P. de V. M.

Matías Díaz Ximénez”

[En esa época era normal pagar mal y tarde por lo que Matías sólo pide que se le entregue parte de esas mesadas adeudadas o parte del dinero que aún no ha recibido para su alojamiento (emolumento de casa y leña)].

A la instancia le acompaña el informe del médico:

Como profesor de medicina, y como primer cirujano por S. M. de este Real Sitio.

Certifico ser cierto que el suplicante padece una oftalmia rebelde acompañada de manchas sobre la córnea transparente del ojo izquierdo, y que podrán serle útiles los baños minerales de Sacedón [en la provincia de Guadalajara, fue famoso por sus curativas aguas termales a las que acudían frecuentemente los reyes para tratarse la gota] u otros análogos.

Aranjuez, 4 de junio de 1824

Ldo. Manuel Roldán”

Como contestación a la petición se le conceden 2 mesadas [mensualidades] de las que se le deben para que pueda asistir a los baños.

El 11 de julio de 1826 vuelve a solicitar 20 días de licencia para viajar a Madrid para “tomar los baños gaseosos” [según el informe médico: Hace mucho tiempo que padece de la vista, con otras afecciones morbosas, para las cuales necesita el auxilio de los baños de vapor o las gaseosas, siendo preciso pasar a Madrid para verificarlo.]

En mayo de 1827 se publica un nuevo reglamento por el que desaparece el puesto de ayudante de aparejador, cesándole y privándole de sueldo y emolumento de casa y leña. A las quejas de que al menos se le abonen los 2000 reales de vellón de atrasos se le responde que le adelantan 500 reales con la condición de que abandone su casa (en la que vive con su mujer y 5 hijos) en un plazo de 3 días.

El 5 de noviembre de 1828 solicita una ayuda para contratar un ama de cría que se encargue de la lactancia de una de las dos niñas que acaba de dar a luz su mujer. Le conceden 4 reales diarios durante 18 meses para ese fin.

En octubre de 1830 aparece otra vez con el cargo de ayudante de aparejador de las Reales Obras por lo que deduzco que debió de crearse nuevamente el puesto ese año o el anterior.

Por otra parte, en su expediente consta, en 1827, que “era Capitán de Granaderos, encargado en el Detall, de la 1ª Brigada de Voluntarios Realistas de la provincia de Madrid, Batallón de Aranjuez.

[El Cuerpo de Voluntarios Realistas fue una milicia, creada en todas las provincias, organizada por Fernando VII durante la Década Ominosa (1823-1833) para defender las ideas absolutistas, luchando contra los elementos liberales y evitando que se estableciera un nuevo gobierno constitucional].

Matías se alistó como voluntario el 13 de junio 1823, nada más crearse el Cuerpo, y en el último informe, muy elogioso, de 13 de mayo de 1827 se dice:

Ha contribuido eficazmente desde la creación de este Cuerpo para el armamento y equipo, tanto personalmente como en unión con el comandante, buscando cantidades a su crédito para dicho objeto. Tomó las armas el 20 de mayo de 1823 estando aún ocupada la capital y demás pueblos de su circunferencia por las tropas revolucionarias, y sirvió de 2º comandante de una columna que se creó para contribuir al establecimiento del Gobierno absoluto del Rey, según consta de certificación que obra en poder de este interesado, dada por el comandante de armas de este Real Sitio y Presidente de la Junta de Gobierno en aquella época D. Andrés de Castro y Gadea, coronel de los Reales Ejércitos.

Ha desempeñado varias comisiones del Cuerpo con el mayor celo, tino y desinterés, y actualmente está desempeñando la oficina del Detall”.

[La oficina del detall (Departamento Estadístico de Trámite Administrativo de Libros y Listados) era la encargada del archivo, partes y papeleo de un cuerpo militar de tropa].

Con la muerte del rey Fernando VII, en Madrid el 29 de septiembre de 1833, se inicia la primera guerra carlista entre los partidarios de Isabel II, la hija del rey, los llamados isabelinos, apoyados por los liberales, y los del hermano de Fernando y aspirante al trono, Carlos María Isidro de Borbón, los llamados carlistas o absolutistas.

El 2 de febrero de 1834 Matías Díaz Ximénez había sido nombrado “Aparejador de las Reales Obras en el Real Sitio de Aranjuez” por jubilación del titular D. Manuel Olivas, pero como muchos de los Voluntarios Realistas su simpatía se inclinaba hacia el carlismo por lo que sufrió la depuración y purga, lo que le conllevó la pérdida del cargo y el destierro.

El expediente colectivo, de fecha 19 de septiembre de 1834, comienza con un informe del Administrador del Real Heredamiento de Aranjuez, D. Antonio Muñoz:

Manifiesta que las repetidas quejas que se le han dado con respecto a la conducta política de algunos empleados en aquel sitio le pusieron en el caso de observarlos más de cerca, y ha conocido que si bien no con tanta publicidad como antes, observan un porte escandaloso y delincuente, y no son de ninguna manera adictos al gobierno de V. M.

El primero D. Matías Díaz Ximénez ex teniente coronel de realistas con el escudo de fidelidad, actual Aparejador de Reales Obras, no merece ninguna confianza para desempeñar aquel destino porque habiendo formado un presupuesto por 6.800 reales se ha ejecutado la obra por subasta en 1.900 de lo que colige el Administrador falta de pureza en el Aparejador quien además está casi inútil por la falta de un ojo, y la miopía que padece. […]. Las razones expuestas y la seguridad de la desafección a la justa causa de V. M. impulsan al Administrador a solicitar la separación sin sueldo de los empleados de que va hecho mérito, y que les mande salir de aquel Real Sitio si V. M. se digna así estimarlo, para lo cual o para la resolución que fuere del Real agrado, lo hace presente.”

El 30 de septiembre de 1834 quedan “separados de sus destinos” Matías y 6 empleados más, entre ellos su hermano Gabriel, con la orden de abandonar el Real Sitio en un plazo de 24 horas, fijando su residencia en los pueblos que elijan, alejados 20 leguas de “esta corte y sitios reales”. El expediente especifica también que la orden no se ha podido aplicar a Matías Díaz Ximénez por hallarse “encausado y preso a disposición del regente letrado de Añover de Tajo por complicidad en la conspiración que se ha descubierto”.

A partir de este punto no conozco el destino de Matías y su familia ni nada más de sus vidas, aunque supongo que el futuro se les presentaría bastante negro.


2.     Gabriel Díaz Jiménez (Aranjuez, 1794 - Madrid, 1844)

La vida de Gabriel, segundo hijo de Cosme Díaz Ximénez, corre paralela a la de su hermano mayor [Archivo General de Palacio. PER-16848-22].

En 1819, y a petición de su padre, es nombrado “sobrestante segundo de las Reales Obras del Real Sitio de Aranjuez”, pasando a ocupar su puesto tras la muerte de aquel en 1824. Posteriormente, en 1829, fue nombrado pagador de las obras que se estaban ejecutando en las fuentes de adorno de los Reales jardines, bajo la dirección del arquitecto mayor D. Isidro González Velázquez.

En el expediente colectivo, de fecha 19 de septiembre de 1834, mencionado arriba, el informe del Administrador del Real Heredamiento de Aranjuez, D. Antonio Muñoz, incluye a Gabriel:

“[…] El 2º D. Gabriel Díaz Ximénez, ex capitán de realistas, hermano de D. Matías y sobrestante actual de obras, se ha entregado al ocio, y no respeta las órdenes del Administrador, siendo su casa uno de los puntos de reunión para las personas sospechosas. […]”.

Igual que su hermano Matías, fue “separado de su destino, sin sueldo ni consideración alguna”, por orden de 30 de septiembre de 1834, eligiendo la villa de Ocaña para su destierro (aunque no parece que Ocaña estuviera a más de 20 leguas de Aranjuez). En Ocaña reside con su familia hasta el 1 de junio de 1840 en que se traslada a Madrid, a la calle Preciados, 23, 4º bajo, donde vivía cuando se entera de que han clasificado, por orden de 18 de mayo de 1844, su puesto de sobrestante cesante de las Reales obras “con el haber de 880 reales anuales, 5ª parte de su sueldo de 4.400, por 14 años, 10 meses y 13 días de servicio abonable”.

A raíz de ello dirige una instancia a la reina, con fecha 25 de julio de 1844, en los siguientes elegantes y sentidos términos:

Señora. D. Gabriel Díaz Ximénez, sobrestante cesante de la obras del Real Heredamiento de Aranjuez, a V. M. con todo el respeto y consideración que se merece expone: Que en el año pasado de 1834 fue separado del destino, sin sueldo ni consideración alguna, ignorando las causas que pudieron producir esta resolución, la cual ha tenido y tiene al exponente, desde aquella época, constituido en un estado de pobreza y abandono, con grave perjuicio suyo y de toda su inocente familia. Sin embargo de que jamás se consideró acreedor a una pena no merecida, por su conducta, honradez y exacto cumplimiento de sus deberes, ha sufrido en silencio los efectos de aquella medida, viéndose con dolor privado del único recurso que proporcionaba su subsistencia y fuera de la población que le vio nacer, en donde al servicio del Real Patrimonio, tantos méritos tenían contraídos todos sus ascendientes, que siempre se envanecieron en pertenecer al número de los fieles criados del Augusto Padre y Abuelos de V. M. Retirado al seno de su familia y sin embargo de las privaciones que ha experimentado, jamás le faltó la esperanza que abrigan siempre los corazones generosos y leales, cuya conducta incólume ha de ser tarde o temprano el mejor garante de los Príncipes, para tender su mano generosa a la desgracia y la honradez. Hasta el día no ha querido molestar la atención de V. M. harto ocupada en reparar los males que la revolución ha producido; pero habiendo sido clasificado por efecto de ese mismo anhelo, no duda en la actualidad en elevar su voz clamorosa para que tengan fin tantos padecimientos sufridos. Convencido del ánimo de V. M. en preferir en los destinos a las personas que los obtuvieron, y que gozan sueldo, por razón de cesantía; el exponente se halla en el caso de recordar el que de justicia le pertenece en el Real Heredamiento de Aranjuez de sobrestante de las obras del mismo, que con la dotación de 400 ducados estaba gozando y desempeñando a la muerte del Padre de V. M. Por cuya razón y estar vacante =

A V. M. humildemente suplica que por un efecto de su generosidad que tan identificada se halla con la justicia, se sirva reponer al suplicante en el destino de sobrestante de las obras del Real Heredamiento de Aranjuez con la dotación de los 400 ducados que siempre ha tenido dicho destino, y demás obvenciones y emolumentos comunes a toda la masa de empleados del referido sitio. Cuya gracia espera, y no duda conseguir de V. M., pidiendo al todo Poderoso conserve su vida para engrandecimiento y prosperidad de la nación española. Madrid, 25 de julio de 1844.

Adjunta a la instancia informes de buena conducta del alcalde y cura de Ocaña y del alcalde del Barrio de la Puerta del Sol de Madrid, además de otros informes.

El arquitecto real D. Narciso Pascual Colomer hace un informe muy positivo de Gabriel, después de consultar con personas honradas que le conocían, añadiendo como único inconveniente “tal vez carezca de la agilidad necesaria para la plaza que solicita porque no goza la mejor salud y es muy corto de vista”. Desde Palacio contestan el 8 de agosto de 1844: “Téngasele presente cuando se arregle la plantilla de este Sitio si hubiese mejorado su salud en términos que puedan ser útiles sus servicios”.

Desgraciadamente falleció poco tiempo después sin haber logrado su plaza (en la “Guía de Casa Real y Patrimonio. Año de 1848”, Madrid, 1847, sigue apareciendo en el apartado “Cesantes de dicho Real Heredamiento”, de Aranjuez).


3.     Pascuala y Jacinta Díaz Jiménez

 

Ambas hermanas, se llevaban 12 años de diferencia, se casaron con la misma persona, Ramón Fernández Moratilla (Torrejón de Ardoz, 1784 - Madrid, 1852).

Ramón era hijo de Fermín Fernández Daganzo y de Cándida Moratilla. Como los hermanos Matías y Gabriel, sus cuñados, era empleado del Real Sitio de Aranjuez.

Su hoja de servicios incluye los siguientes hechos [Archivo General de Palacio. PER-16904-36]:

El 3 de agosto de 1805 se creó para él la plaza de “Ayudante de Director de los Reales Cortijos de S. Isidro”, en Aranjuez, en atención a los 5 años de servicio en otra Administración como meritorio sin sueldo alguno.

El 20 de julio de 1806 se le nombra “Escribiente y ayudante de las caballerizas de caballos padres y potros del Real Cortijo de S. Isidro de Aranjuez”.

El  25 de noviembre de 1808 fue nombrado para pasar al ejército de Somosierra en comisión de Real Servicio.

El 2 de diciembre de 1808 se le hizo salir de Aranjuez cuidando de la conducción de 40 caballos “para librarlos de la rapacidad francesa” con destino a Trujillo.

El 8 de diciembre de 1808 se le emitió un pasaporte (salvoconducto) para que pudiera viajar sin problemas desde Trujillo a Aranjuez como “correo de gabinete” (empleado de correos encargado de llevar los partes a los Reales Sitios) para entregar un pliego del Real Servicio al gobernador de Aranjuez. En este viaje fue hecho prisionero aunque logró escaparse y completar su misión.

Posteriormente, a comienzos de 1809, se le encargó recuperar una yeguada capturada por el enemigo y conducirla a Sevilla, misión que realizó con éxito y por la que recibió la felicitación del gobierno.

El 20 de noviembre de 1823 se le nombra “Depositario general de granos y semillas del Real Heredamiento de Aranjuez” en interinidad, por defunción del que la ocupaba, y el 21 de mayo de 1827 en titularidad.

El 20 de julio de 1828 solicita licencia de dos meses, alegando que desde hace dos meses está “padeciendo un ataque al pecho, tan fuerte que le hace con frecuencia echar sangre por la boca, impidiéndole la respiración”, para pasar “al pueblo de su naturaleza a restablecer su salud” dejando en su puesto a su padre. En el parte médico que se acompaña se dice: “[…] A consecuencia de haber padecido en el presente año de una calentura catarral, le ha resultado un afecto asmático habitual con grande anhelación, mayormente en las mutaciones atmosféricas densas, causándole la imposibilidad de respirar libremente, por cuya causa soy de dictamen que el referido D. Ramón Moratilla debe salir a tomar otros aires más puros, por una temporada de 2 o 3 meses, con el objeto de ver si puede mejorar de su penosa fatiga. […]”. Se le concede el permiso a “condición de que su padre se haga responsable de cualquier resultado que pueda haber en su destino”.

En mayo de 1834 es separado de sus funciones, “sin sueldo ni consideración alguna”, sin darle explicación ni razón, viéndose obligado a retirarse con su familia a Yepes donde permanecerá escribiendo regularmente solicitudes para que se le abonasen los atrasos debidos o al menos se le asignase un mínimo sueldo con el que subsistir. Todo en vano.

El 18 de mayo de 1844 se aprueba su clasificación como cesante (jubilado). Poco después se traslada a vivir a Madrid con su familia.

Ramón se casó en 1815 con Pascuala, hija mayor de Cosme Díaz Ximénez, 12 años más joven que él, con la que tuvo un hijo, Cándido (1816), un año después. Ambos, padre e hijo, fueron retratados al pastel por el pintor de cámara Vicente López (1772-1850), amigo personal de Ramón. Los cuadros datan aproximadamente de 1824 cuando Ramón tendría unos 40 años y su hijo Cándido 8. Son de propiedad particular y nunca, que yo sepa, han salido a la luz, por lo que no he podido conseguir una copia en color de los mismos.






Los cuadros fueron descritos minuciosamente (en ese momento los cuadros eran de la propiedad de su padre que los tenía en León) por Eloy Díaz-Jiménez Molleda, nieto de Juan de Dios, el cuñado de Ramón, en un artículo publicado en 1930 en la revista Erudición Ibero-Ultramarina:

Sobre un fondo gris, algo oscurecido, destácase la prócer, nobilísima figura, de medio busto, de Fernández Moratilla, compuesta con elegancia, sin afectación, admirable por lo correcto del dibujo, por la insuperable armonía de los colores.

La cabeza del retratado se cubre de cabello, abundoso y negro, que se une a las patillas, cortadas al estilo de la época; su nariz es correcta; sus labios aparecen plegados, teniendo sobre el superior un lunar, y su faz, como la de un hombre de 40 años, muy sonrosada, seria, grave, alargada sin exageración, se anima con la mirada luminosa, inteligente, sugestiva, de unos ojos de color castaño, muy claro.

El caballero viste camisa blanca, sobre la cual destácase el lazo de una corbata de seda azul marino; chaleco de terciopelo, con grandes solapas, a franjas negras y de color ladrillo, y levita sencilla, desabrochada, de paño fino, gris oscuro. El chaleco está cruzado por un cordón de seda que, enganchándose en el primer ojal, va hasta el bolsillo izquierdo de tan lujosa prenda, para sujetar, sin duda alguna, un reloj, y de uno de los ojales de la levita pende una condecoración formada por cruz de plata y corona de oro.”

Y respecto al segundo cuadro dice:

Más correcto, sencillo y suelto en el dibujo, más armónico en el colorido, si cabe, […] es el de su hijo Cándido Fernández Díaz-Jiménez, ante el cual el observador cree firmemente estar en presencia del original: de un rapaz de 7 a 8 años, de carne y hueso, rubio, de sonrosada tez, cabellera lacia y en desorden, frente ancha y despejada y de facciones correctas. Niño precoz, enfermizo, sesudo, formal, que no juega, ni es alborotador, ni se ríe estrepitosamente como los demás niños; que una y otra vez, sin intranquilidades ni lloros, con los bracitos cruzados, posó, ante el artista, vestido de casaca azul grisácea, con grandes botones de plata oxidada, cinturón de cuentas engarzadas del mismo metal y blanco cuello de finísimo encaje, apuñalando con la mirada expresiva, fija, inteligente, algo melancólica, de sus ojos de azul intenso, grandes, hermosísimos.

De todas las cabezas pintadas por [Vicente] López, la del retrato del niño Fernández y Díaz-Jiménez me parece la más expresiva, la más admirable y la que está hecha con mayor seguridad y mayor maestría, constituyendo un acierto insuperable del arte pictórico de España.”

Los dos cuadros, que estaban en la casa familiar de León, en Puerta Castillo, pasarían posteriormente a Oviedo, con Matilde Díaz-Jiménez Molleda, a la familia De Blas Díaz-Jiménez, y, cuando la casa de esta familia en la calle Jovellanos se desmanteló, a la casa de Conchita de Blas Díaz-Jiménez, también en Oviedo. Finalmente, a la muerte de ésta, a sus herederos en Madrid donde deberían de seguir en casa de la última hermana de dicha familia, ya fallecida, o en la de sus hijos.

La partida de matrimonio de Pascuala y Ramón (Aranjuez, 17/V/1815) es como sigue:


D. Ramon Mamerto Crescente Fdez. de Aganzo con Dª. Pasquala Severina Diaz Ximenez

En el territorio de esta Real Yglesia de Alpages de este Real sitio de Aranjuez, en diez y siete dias del mes de mayo de 1815, yo D. Paulino Alcayde, teniente de cura por S. M. de dha Real Yglesia, precedida la correspondiente informacion y licencia del Tribunal de Toledo, para que sin que precedan las conciliares proclamas que manda el Sto. Concilio de Trento, quanto por justas causas hasi lo dispenso dho Tribunal; despose por palabras de presente que hazen verdadero y legitimo matrimonio, a D. Ramon Mamerto Crescente Fdez. de Aganzo, hijo legitimo de Fermin y de Candida Moratilla, naturales de la villa de Torrejon de Ardoz, con Dª. Pasquala Severina Diaz Ximenez, hija de D. Cosme, y de Dª. Felipa Martin, naturales y hambos residentes en este Real sitio; siendo aprobados en Doctrina Christiana, confesados antes sacramentalmente y obtenido los mutuos consentimientos, siendo testigos D. Antonio Pradi, D. Josef Mesa y Candido Garcia, y lo firme = Se velaron los contenidos en esta partida en veinte y uno de febrero de 1816 =

D. Paulino Alcayde


Pascuala falleció en 1824, a los 28 años de edad.

En 1827 Ramón se casa con su cuñada Jacinta, la hija menor de Cosme, nacida en 1808, previa dispensa eclesiástica. Tenía Ramón 42 años y Jacinta 18. Del matrimonio nacieron 6 hijos: Pascual (1827), María (1830), Dámaso (1832), Amalia (1836), Dionisia (1840) y Francisca (1843), estas tres últimas lo hicieron en Yepes.

Su partida de matrimonio (Aranjuez, 24/II/1827) dice:


En la Real Yglesia de N. S. de las Angustias de Alpages del Real Sitio de Aranjuez, en venticuatro de febrero de 1827: yo D. Luis Gomez de Cabanillas del orden de Santiago, cura parroco de dha Real Yglesia, Ontigola, Alondiga y Reales oratorios de su demarcacion, en virtud de despacho del Sr. Vicario General de Toledo, su fecha ventidos del mismo, y dispensa concedida por la Santidad de Leon doce Ntro. Santo Padre, del parentesco de primer grado de afinidad, despose in facie ecclesiae, por palabras de presente que hacen verdadero y legitimo matrimonio, a D. Ramon Fernandez Moratilla con Dª. Jacinta Diaz Ximenez, naturales el primero de Torrejon de Ardoz, viudo de Dª. Pascuala Ximenez, y la segunda natural de este Real Sitio, hija de D. Cosme Diaz Ximenez, natural de Yepes, y de Dª. Felipa Martin, natural de Ontigola: habiendo dado antes su mutuo consentimiento, y sido examinados y aprobados en doctrina cristiana, y recibido la absolucion como previene el mismo despacho del Sr. Vicario General de Toledo, D. Mathias Calva, provisto ante D. Jose Gonzalez de Lara, notario de aquella Audiencia Eclesiastica, confesaron y comulgaron antes, segun se mandaba, y les fueron dispensadas las tres proclamas que previene el Sto. Concilio de Trento. Fueron testigos del desposorio D. Romualdo Arellano, primer teniente de esta villa y D. Gabriel Diaz Ximenez, de esta residencia, y otros varios. Y para que conste lo firmo fecha ut supra. Luis Gomez de Cabanillas.


En el verano de 1850 Ramón se traslada a Madrid con su familia [en el Padrón de Madrid de 1 de enero de 1851 aparece viviendo en la céntrica calle D. Pedro, 8, 3º con su mujer y sus 7 hijos; en la columna “Tiempo de residencia en Madrid” pone 7 meses]. La razón de su traslado es que su cuñado Juan de Dios, hermano de Jacinta, vivía en la misma casa, en el 2º, con su familia, trabajaba como abogado y podría ayudar a su hermana y su familia. Además de ser padrino de bautismo de su sobrina María.

Ramón Fernández Moratilla falleció en Madrid en septiembre de 1852 de “una fiebre atáxica”, según reza su partida de defunción, habiendo otorgado el día anterior a su muerte “testamento de declaración de pobre”. Tenía 68 años.

Jacinta solicitó una pensión de viudedad que le fue concedida por la cantidad de 2.566 reales y 22 maravedíes anuales (al entrar en vigor la peseta, en 1868 –una de las primeras medidas tomadas por el nuevo gobierno tras la expulsión de Isabel II de España-, se reajustó su pensión a 375 pesetas anuales).

Falleció en abril de 1871 de una “lesión orgánica del corazón” en la misma casa del distrito de La Latina de Madrid a la que había llegado 21 años antes. Tras su muerte, sus 4 hijas seguirían recibiendo dicha pensión.

 

* * * * * * * * * *


MADRID


4.     Juan de Dios Díaz Jiménez (Aranjuez, 1804 - Madrid, 1858)


Juan de Dios Díaz Ximénez fue bautizado en la Real Iglesia de Alpajés, Aranjuez, el 9 de marzo de 1804 por su tío Pascual Díaz Ximénez, entonces teniente de cura por S. M. de dicha iglesia. Se le puso el nombre de Juan Julián Pascual, siendo su madrina su hermana Pascuala. Su partida de bautismo dice:

 

En la Real Iglesia de Alpages de este Real Sitio de Aranjuez, en nueve días del mes de marzo de 1804, yo D. Paqual Diaz Ximenez teniente de cura por S. M. de dha Real Iglesia bautize solemnemente, y puse los Stos. oleos a un niño que nacio en ocho de dho mes, hijo lexitimo y de lexitimo matrimonio de D. Cosme Diaz Ximenez, natural de la villa de Yepes, y de Dª. Felipa Martin, natural de Ontigola, Abuelos paternos D. Benito Diaz Ximenez y Dª. Juliana de el Aguila Carvajal, naturales de dha villa de Yepes, y Maternos D. Manuel Matias Martin, natural de Seseña, y Dª. Juana del Aguila Chaves, natural de la ciudad de Alcala, se le puso por nombre Juan Julian Pasqual, fue su madrina Dª. Pasquala Diaz Ximenez, su hermana, a quien adverti el parentesco espiritual y demas obligaciones, y lo firmo.

D. Pasqual Diaz Ximenez


En el “Archivo Histórico Nacional” de Madrid se conserva un expediente de 38 páginas con documentos muy interesantes de su historial académico [Consejos, 12093, Exp.14].

A diferencia de sus hermanos, y seguramente con apoyo de su tío Pascual, Juan de Dios estudió Derecho en Toledo.

Obtuvo el título de Bachiller en Leyes por la “Universidad Literaria de la ciudad de Toledo” el 28 de junio de 1826. Cinco años después, en julio de 1831, se examinó en la “Jurisprudencia teórico-práctica” en el Ilustre Colegio de Abogados de Madrid consiguiendo el título de “Abogado de los Reales Consejos”.

Para obtener este último título tuvo que presentar muchos documentos:

- Partida de bautismo.

- Título de Bachiller en leyes

- Documento de haber aprobado el 5º curso de la Facultad de Leyes y demás con arreglo al plan de estudios vigente.

- Justificación de haber asistido a las cátedras de “Digesto romano-hispano”,  “Vera religione” y “Oratoria” de la Universidad de Toledo en calidad de discípulo durante el curso 1826-1827.

- Documentos acreditativos de asistencia a los estudios de reconocidos abogados para realizar prácticas: dos años en el estudio de un abogado de los Consejos Reales de Toledo (1827-1829) y año y medio en el de otro de igual categoría de Madrid (1830-1831).

- Juicio con testigos para demostrar su buena conducta política y moral (haber sido adicto al rey; no haber sido miliciano nacional durante el “abolido período constitucional”; y no pertenecer ni haber pertenecido a ninguna asociación secreta).

Su nieto Eloy Díaz-Jiménez Molleda lo describe como “Pintor, poeta y abogado por la Universidad de Toledo, ejerciendo esta profesión, en aquella villa, hasta la muerte de Fernando VII, y desempeñando en Madrid, más tarde, el cargo de abogado y apoderado general en casa de los marqueses de Villafranca”.

Juan de Dios Díaz Ximénez se casó con María Francisca Villamor Viéitez (Aranjuez, 1813 - Madrid, 1871), hija de Manuel Villamor López, natural de Ciempozuelos (Madrid) y de Josefa Viéitez Cabo, de Madrid capital [casados el 16 de marzo de 1806 en la Real Capilla Parroquial de Palacio, en Aranjuez, ya que el padre de él, D. Juan Esteban Villamor era oficial mayor de la Contaduría del Real sitio]. Desconozco cuándo y dónde se casaron Juan de Dios y Francisca aunque pudo haber sido en Madrid en 1841, un año antes del nacimiento de su primer hijo.

Después de haber ejercido de abogado en Toledo, se traslada a Madrid en 1838 como apoderado del Marqués de Villafranca y alquilado en la casa de su propiedad de la calle D. Pedro, muy cerca del Palacio de Oriente (palacio real) [El XIII Marqués de Villafranca del Bierzo, Pedro de Alcántara Álvarez de Toledo y Palafox, político, diplomático, partidario de la causa carlista y representante de D. Carlos en el extranjero, no regresó a España hasta 1851, abrazando la causa isabelina]. Por el alquiler de la casa pagaba en 1846 la cantidad de 16 reales mensuales y en el padrón de ese año describe así la situación de la vivienda: “Asegurada de incendios. Tiene noria, pozo y fuente, pero los dos primeros sin uso y la última, aunque tiene un real de agua de dotación, en el día no viene ni aún la mitad de ella”.

Al llegar a Madrid se encontraría con su prima Teresa Díaz Ximénez, de la que he hablado antes, que vivía con su marido, arquitecto real, en las dependencias del Palacio de Oriente. En 1840, después de quedarse viuda, se había trasladado a una casa de la calle Vergara, a 10 minutos de la calle D. Pedro donde vivían sus primos carnales. Con seguridad ayudaría a Jacinta y Juan de Dios en lo que pudo. De hecho una de las hijas de Jacinta, Amalia, pasaría largas temporadas en su casa.

El primer Padrón de Madrid en que aparece Juan de Dios es en el de 1844 [Juzgado de las Vistillas, Distrito de La Villa, Barrio de D. Pedro, Calle de D. Pedro, 8, bajo interior, conservado en el Archivo General de la Villa de Madrid], vive en esa casa con su mujer y su hijo mayor, Juan Eloy, desde hace 5 años (columna tiempo de residencia). En los restantes padrones continuará en la misma casa hasta su fallecimiento el 6 de marzo de 1858 por “derrame de sangre”. Tenía 54 años.

Juan de Dios tuvo 4 hijos: Juan Eloy (1842), Matilde (1844), Inés (1846) y Julián (1851). Todos nacidos en Madrid.

Durante su vida acogió en su casa de Madrid a mucha gente, algunos de paso, otros por períodos de más de un año. En 1850 convenció a su hermana Jacinta y a su familia para vivir en el piso de arriba del suyo, ayudando a sus hijos en sus estudios y profesiones: a Cándido como militar; a Pascual como “empleado en la contaduría del Sr. Duque de Fernandina” [hijo mayor del Marqués de Villafranca] y a Dámaso como médico-cirujano. En 1852 fallece Ramón Fernández Moratilla, el marido de Jacinta; su viuda y sus hijos seguirían viviendo en la casa hasta más allá del fallecimiento de Jacinta (1871). No todos, Cándido ya no aparece a partir del padrón de 1 de enero de 1858, no sé si por fallecimiento o por cambio de domicilio. En cuanto a las hijas, sólo se casó María, con un chico 14 años más joven. Desgraciadamente se quedó viuda al poco de casarse (él tenía 23 años cuando murió), y tuvo un hijo póstumo que falleció antes de cumplir el año.

Los cuatro hijos de Juan de Dios y Francisca nacieron en esa casa y también residieron en ella hasta la muerte de su madre de “tisis tuberculosa en periodo de supuración” cuando tenía 58 años. Curiosamente su certificado de defunción lo extendió su sobrino Dámaso.

En el Registro Civil de Madrid [aunque en las grandes ciudades existía un Registro de nacimientos, matrimonios y defunciones, no es hasta 1871 cuando se hace obligatorio para toda España] se encuentra el de defunción de María Francisca Villamor Vieitez:


Nº. 1330.  María Villamor y Vieites

En Madrid, a las once de la mañana del día diez y ocho de noviembre de 1871, ante D. José María Garijo e Iglesias, Juez municipal, y D. Manuel Castañón y Arias, Secretario, compareció D. Dámaso Fernández, natural de Aranjuez, término municipal del mismo, provincia de Madrid, mayor de edad, soltero, médico cirujano y domiciliado en esta capital calle de D. Pedro, ocho, tercero, manifestando que Dª. María Villamor y Vieites, natural del referido Aranjuez, de cincuenta y siete años de edad, dedicada a sus labores, había fallecido en la referida casa, donde era su domicilio, el día de hoy a las dos de la mañana a consecuencia de tisis tuberculosa en período de supuración, de lo cual daba parte en debida forma como sobrino de la finada.

En vista de esta manifestación y de la certificación facultativa presentada, el Sr. Juez municipal dispuso que se extendiese la presente acta de inscripción consignándose en ella, además de lo expuesto por el declarante, las circunstancias siguientes suministradas por el mismo,

Que la referida finada era viuda en el acto del fallecimiento de D. Juan de Dios Díaz y Giménez, natural del mencionado Aranjuez, habiendo dejado de este matrimonio cuatro hijos llamados D. Eloy, Dª. Matilde, D. Julián y Dª. Inés, la segunda casada y los demás solteros y domiciliados en la casa de la finada.

Que era hija legítima de D. Manuel y Dª. Josefa, natural el primero de Ciempozuelos, término municipal del mismo, provincia de Madrid, y la segunda de esta Capital, ya difuntos.

Que no ha otorgado disposición alguna testamentaria.

Y que a su cadáver se habrá de dar sepultura en el cementerio de la Sacramental de Santa María.

Fueron testigos presenciales y mayores de edad, D. Agustín Ramos del Pozo, natural de Belver, término municipal del mismo, provincia de Zamora, casado, Notario público y domiciliado en esta capital, calle de Hernán Cortés, diez y nueve, segundo, y D. Enrique Montaño, natural de Madrid, soltero, empleado y domiciliado en la misma casa del declarante.

Leída íntegramente esta acta e invitadas las personas que deben suscribirla a que la leyeran por sí mismas si así lo creían conveniente se estampó en ella el sello del Juzgado municipal y lo firmaron el Sr. Juez, el declarante y los testigos y de todo ello como Secretario certifico.

José María Garijo e Iglesias

Dámaso Fernández

Agustín Ramos del Pozo

Enrique Montaño

Manuel Castañón y Arias


* * * * * * * * * *


HIJOS DE JUAN DE DIOS DÍAZ GIMÉNEZ


1.     Juan Eloy Díaz-Jiménez Villamor (Madrid, 1842 - León, 1918)

Juan Eloy era el mayor de los cuatro hermanos.

Nacido a comienzos del verano de 1842 fue bautizado en la parroquia de S. Andrés, en Madrid.


En la villa de Madrid, en veinte y seis de junio de 1842, yo D. Ruperto Gómez, teniente de cura de la Iglesia parroquial de S. Andrés de esta dicha villa, bauticé solemnemente en ella a un niño que nació en el día de ayer, a las dos de la noche, y le puse por nombre Juan Orosio Guillermo Eloy, hijo legítimo de D. Juan de Dios Díaz Jiménez y Dª. María Francisca Villamor, naturales del Real Sitio de Aranjuez; que viven calle D. Pedro, nº ocho; nieto por línea paterna de D. Cosme, natural de la villa de Yepes, de este Arzobispado, y Dª. Felipa Martín, natural de la de Ontígola; y por la materna de D. Manuel, natural de la villa de Ciempozuelos, de este Arzobispado, y Dª. Josefa Vieitez, natural de esta Corte; fue madrina Dª. Rosa Bosca, a nombre de Dª. María del Rosario Villamor; y testigos los sacristanes D. Salustiano Otonel y Juan Orallo y lo firmé.

D. Ruperto Gómez.


De su juventud sabemos que era aún un estudiante, tenía 16 años, cuando falleció su padre. Estudió en el Instituto de S. Isidro desde 1855 hasta 1861 y posteriormente en la Universidad, obteniendo en 1868 el título de Licenciado en la Facultad de Sagrada Teología de la Universidad Central de Madrid y Bachiller en la misma, y en 1870 el de Licenciado en la Facultad de Filosofía y Letras de Madrid y Bachiller en la misma.

En 1865, cursando 5º año de Teología, solicita permiso para impartir clase de Religión y Moral en colegios (era un requisito legal tener 24 años y le faltaban 9 meses) con el fin de “sostener a su madre viuda y tres hermanos menores”. 

En el padrón de Madrid de 1 de junio de 1871 aparece como “Profesor de 2ª enseñanza”. Vivía con su madre y sus hermanos en la casa de la calle D. Pedro. Cinco meses después moriría su madre.

En 1873 comienza la 3ª guerra carlista y Juan Eloy, junto a su amigo el historiador Fernando Brieva y Salvatierra, toma partido por la causa carlista (como ya lo habían hecho sus antepasados) fundando el efímero y clandestino periódico “La Verdad de la Guerra”, donde escribió muchos artículos defendiendo las ideas tradicionalistas. Lamentablemente no he podido conseguir ningún ejemplar de este periódico, que no tienen ni en la Hemeroteca Municipal ni en la biblioteca del Partido Carlista ni siquiera en la Biblioteca Nacional, que nos pueda dar idea del alcance y profundidad de sus ideas. [Su hijo, Eloy Díaz-Jiménez Molleda, anunció (en su libro “Historia del Museo Arqueológico de S. Marcos de León”, de 1920, página 209) que publicaría las obras completas de su padre, incluyendo sus artículos, pero que yo sepa nunca llegó a hacerlo].

En el padrón de Madrid de diciembre de 1875 (tenía 33 años) vivía con su hermana Matilde, casada en 1867 con el médico Juan José Potenciano Salvador, en la calle del Amor de Dios, 13. En dicho padrón pone: Profesión “Licenciado en Filosofía y Letras”, Estado “soltero”, y en Observaciones indica “Eximido del servicio militar por haberse redimido a metálico de la extraordinaria llamada por decreto de julio 1874, sufriendo su suerte en el Distrito de la Audiencia” [tras el fin de la 1ª república, por el golpe de estado del general Pavía, en enero de 1874, y establecida la dictadura del general Serrano, éste declaró el estado de sitio y proclamó un decreto de movilización –estaban en la 3ª guerra carlista- llamando a servicio militar a todos los hombres solteros de 22 a 35 años, del que podían librarse pagando].

El 28 de agosto de 1877 es nombrado por oposición catedrático numerario de “Psicología, Lógica y Filosofía Moral” del Instituto de Mahón. Desempeñaría además la cátedra de “Retórica y Poética”.

En el periódico “El Bien Público”, de Mahón, de fecha 13 de octubre de 1877, se anuncia la llegada del vapor “Puerto-Mahón” procedente de Barcelona con “Eloy Díaz, esposa y hermano” entre sus pasajeros. Ese mismo día Juan Eloy toma posesión de la cátedra.

Como en el padrón de Madrid de diciembre de 1876 aparece como soltero deduzco que tuvo que casarse en 1877, antes de partir hacia Menorca. Su esposa se llamaba Eloísa Berzosa de Mur (Madrid, 1850-1881). Era hija del médico Antonio Berzosa Mateo (1822-1871) que fue director, en 1865, del balneario de la Concepción de Peralta, en Velilla de San Antonio, Madrid. Su madre,  Manuela de Mur García era hija de un peletero (entonces se conocían como manguiteros) de la calle Mayor de Madrid y hermana de un actor de teatro, Ignacio de Mur.

Eloísa era la mayor de 7 hermanos, cuyo único varón, Fernando Berzosa, fue notario del Colegio de Granada. No he encontrado el registro de su matrimonio y tampoco el de su defunción en Madrid, por lo que no he podido saber más acerca de su vida. Me resulta curioso que viviendo en León falleciera en Madrid.

Juan Eloy permaneció sólo un curso escolar en el Instituto de Mahón, en el que también ejercía como secretario, y enseguida solicitó entrar en concurso de traslado a cualquier lugar vacante de la península. El 21 de septiembre de 1878 consigue el traslado a la cátedra del mismo nombre en el Instituto Provincial de León, donde permanecería el resto de su vida.

Fue Director del Instituto de León desde 1881 hasta 1918, cargo en que se alternaba con el historiador y escritor Policarpo Mingote Tarazona.

En la breve semblanza que su hijo Eloy hace de él en el citado libro dice textualmente:

Cultivó los estudios filosóficos, los históricos y los arqueológicos, distinguiéndose en el análisis de la documentación de la historia leonesa, que le debe no pocos descubrimientos, realizados en los Archivos de la Catedral y de la Colegiata de S. Isidoro.

Sus trabajos de paleografía le valieron el título de correspondiente de la Real Academia de la Historia; fue conservador del Museo Arqueológico y vicepresidente de la Comisión de Monumentos, redactando, durante los años que permaneció en esta Junta, innumerables informes, entre los cuales figura el que se dirigió al Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes para que se declarase monumento nacional la iglesia de San Isidoro.

[…]

Dirigió el Círculo Católico de Obreros, y en él disertó muchísimas veces sobre Filosofía, Literatura y cuestiones sociales.

Era paleógrafo, epigrafista, historiador y teólogo. […]”

Escribió regularmente artículos en prensa y publicó muchos libros.

Hombre de fuertes convicciones religiosas, de ideas tradicionalistas y conservadoras. Fue vocal del “Comité diocesano de León para el Congreso antimasónico”.

Hizo de cicerone de la Colegiata de S. Isidoro durante la visita del rey Alfonso XIII a León en agosto de 1902. Debió de impresionarle al rey (tenía 16 años) porque en mayo de 1903 le recibió en audiencia particular en Madrid. En el ensayo “Educadores en León al filo de la guerra civil”, Raquel Poy Castro, su autora, dice “Con una trayectoria de académico y hombre piadoso, incluso había renunciado a ser preceptor de Alfonso XIII por razón de la militancia carlista de su familia”. Es muy posible que la audiencia con el rey tuviese por objeto hablar de ese asunto.

Como educador en el instituto dejó una huella profunda. Uno de sus alumnos, José Eguiagaray Pallarés (1892-1971), médico, militar, alcalde y presidente de la Diputación de León, lo describe en su libro “Recuerdos de una barca varada”, publicado en 1971:

Por último el Director, don Eloy Díaz Jiménez, alto, delgado, con su paso contoneado, y en su clase de Filosofía, Lógica y Ética, siempre tocado con el birrete de borla azul, con voz muy retumbante nos exponía las verdades filosóficas tomísticas que, a decir verdad, a nosotros nos resbalaban.

Cada profesor de éstos sería susceptible de un entretenido anecdotario; varios de ellos tenían una pedagogía expresivamente contundente; […] don Eloy Díaz Jiménez, un día en que subía yo a brincos la amplia escalera para subir a las clases de la segunda planta, me lo topé en un rellano y, sin previo aviso, me propinó dos bofetadas que por lo imprevistas, además de certeras, todavía me están doliendo.”

Tras quedarse viudo de Eloísa Berzosa en enero de 1881 conoció a Claudia Molleda Melcón (León, 1850-1916). Claudia era la hermana menor de Antonio Molleda (1838-1906), abogado, político, diputado a Cortes y presidente del Partido Conservador de León. Su padre, comerciante, era asturiano y su madre leonesa. Se casaron en León, el 23 de noviembre de 1882.

En la partida de matrimonio dice:


En la parroquia de S. Juan de Regla de la ciudad de León, a veinte y tres de noviembre de 1882, yo el infrascrito cura párroco de la misma desposé y casé por palabras de presente a Juan Eloy Díaz Giménez de cuarenta años de edad, viudo de Dª. Elvira [Eloísa] Berzosa Mur, fallecida en Madrid el once de enero de 1881, profesor del Instituto Provincial, domiciliado en esta ciudad, hijo legítimo de D. Juan de Dios Díaz Giménez y Dª. María Francisca Villamor, difuntos, naturales del Real Sitio de Aranjuez, provincia de Madrid, natural de Madrid, con Dª. Claudia Molleda Melcón, de treinta y dos años de edad, de estado soltera, natural de esta ciudad, domiciliada en esta parroquia, hija legítima de D. Manuel Molleda y Dª. Juana Melcón, difuntos, naturales en, ésta de León y aquel de Puertas de Vidiago, provincia de Oviedo; precedió la lectura de una canónica monición dispensa de dos y cuanto se requiere para la validez y legitimidad del Sacramento del matrimonio, siendo testigos D. Lesmes Sánchez de Castro y D. Ricardo Molleda Melcón. Acto continuo recibieron las bendiciones en la Santa misa. Y para que conste lo firmo en León, día mes y año expresados.

D. Fabián Zorita


El matrimonio vivía muy cerca de la basílica de S. Isidoro (primero en la Plazuela de San Isidro y después en la calle Descalzos), donde nacieron sus cinco hijos, María del Rosario (1884), Eloy (1885), Juana (1887), Matilde (1888) y Manuel (1890).

En la década de 1890 Francisco Fernández-Llamazares Gutiérrez (León, 1848-1919), banquero, director del Banco de España en León y amigo íntimo de Juan Eloy, convenció a éste de que se mudaran a la casona de Puerta Castillo, 6 (antigua casa del marqués de Castel Moncayo y hospicio entre los siglos XVI y XIX), residencia de Francisco, dividida en 2 viviendas. Allí viviría el resto de su vida [en el padrón de León de 1897 aparece empadronado en esa casa].


Fig. 5. Familia Díaz-Jiménez en León (hacia 1910)

En la parte superior de la foto Manuel, Matilde y Eloy. Abajo, Juana, Juan Eloy, Claudia, su mujer, y María


Claudia Molleda Melcón murió en León el 2 de noviembre de 1916 a consecuencia de “erisipela”, a la edad de 66 años.

Juan Eloy sufría problemas crónicos bronquiales por lo que solía visitar, por prescripción médica, el balneario de Las Caldas, en Oviedo, acompañado de su mujer o de alguna de sus hijas.

En 1912, al cumplir los 70 años, pidió prórroga para continuar en ejercicio en el instituto. En junio de 1918, con 76 años, solicitó la jubilación oficial. No le dio tiempo a disfrutarla ya que fallecería un mes después.


Fig. 6. Familia Díaz-Jiménez en León (hacia 1904)

Claudia Molleda y sus hijas, Juana, Matilde y María Díaz-Jiménez Molleda

(Foto de Winocio Testera Pérez)


Su defunción quedaría registrada en el Registro Civil de León (Sección 3º, Libro 63, Folio 133) se lee:


Nº. 133.  Juan Eloy Díaz-Jiménez Villamor

En la ciudad de León, a las diez de la mañana del día diecinueve de julio de 1918, ante D. Lucio García Moliner, Juez municipal de la misma y D. Arsenio Arechavala, secretario, compareció D. Baldomero Matute, natural de Palencia, término municipal de id, provincia de id, mayor de edad, casado, domiciliado en León, con cédula personal, que presenta y vuelve a recoger, expedida con el nº. 603, manifestando que D. Juan Eloy Díaz-Jiménez Villamor, de 76 años de edad, viudo, natural de Madrid, de igual provincia, vecino de esta ciudad de León, falleció en la misma, Puerta Castillo, nº. 6, a las dos de la noche del día de hoy, a consecuencia de arteriosclerosis, según certificado del médico D. Félix Salgado Benavides, siendo la profesión de dicho D. Juan Eloy Díaz-Jiménez la de Director del Instituto de León.

En vista de esta manifestación y de la certificación facultativa presentada, el Sr. Juez municipal mandó se extendiera la presenta acta de inscripción consignando en ella, además de lo expuesto y en virtud de las noticias que se han podido adquirir, las circunstancias siguientes:

Que el citado finado era hijo de D. Juan de Dios Díaz-Jiménez, natural de Aranjuez, difunto, y de Dª. María del Rosario Villamor, de igual naturaleza, difunta.

Que en acto de fallecimiento se hallaba viudo de Dª. Claudia Molleda Melcón, natural de León, de cuyo matrimonio tuvo cinco hijos, que viven actualmente, llamados María del Rosario, Eloy, Juana, Matilde y Manuel.

Se ignora si testó.

Y que a su cadáver se le ha de dar sepultura en el cementerio general.

Todo lo cual presenciaron los testigos mayores de edad D. Hipólito González, natural de Lugán, término municipal de Vegaquemada, provincia de León y D. José Moreira, natural de Albares, término de id, provincia León, domiciliados en León.

Leída íntegramente la presente acta a las personas que deben suscribirla e invitadas a que la leyeran por sí mismas, si lo deseaban, se estampó en ella el sello de este Registro y la firma el Sr. Juez y concurrentes, de que yo, Secretario, certifico.

Lucio García Moliner

Baldomero Matute

Hipólito González Blanco

José Seoane

José Moreira

Arsenio Arechavala


Toda la prensa de León se hizo eco del suceso. El “Diario de León” describió así su entierro:

Como era de esperar, el entierro del que fue dignísimo Director del Instituto, el Ilmo. Sr. D. Juan Eloy Díaz-Jiménez, constituyó una imponente manifestación de duelo, reflejo de las muchas simpatías con que en esta ciudad contaba el ilustre finado por su ciencia y virtud.

A los lados del severo féretro, sobre el cual se colocó la muceta de doctor, iban con toga los profesores del Instituto, Sres. Berrueta [Mariano Domínguez] y González Calzada [Felipe].

Formaban en la presidencia del duelo el M. I. Sr. Secretario de Cámara en representación del Ilmo. Sr. Obispo; el Capitán Ayudante del Excmo. Sr. General en representación de éste; el ilustrísimo Sr. Rector de la Universidad de Oviedo; el M. I. Sr. Goy [José María Goy González], Doctoral y Provisor de Calahorra; comisiones de los PP. Agustinos, Capuchinos y Jesuitas; el ilustrísimo Sr. Presidente de la Audiencia; los Sres. Coroneles del Regimiento de Burgos y de la Zona; el Claustro de profesores del Instituto; M. I. Sr. Rector y Profesores del Seminario; representaciones de la Normal de Maestros, Escuela de Comercio y muchísimas personas que sería prolijo enumerar. Por Diario de León, nuestro Director.

El duelo de la familia estaba representado por los Sres. D. Mariano Molleda y D. Francisco del Río [hijo y yerno, respectivamente, de Antonio Molleda Melcón, hermano de Claudia Molleda, la esposa de Juan Eloy].

En dos filas con sendos blandones iban delante de la carroza fúnebre los alumnos del Instituto residentes en esta Capital y del Colegio de PP. Agustinos.

Reiteramos nuestro más sincero pésame a la distinguida familia del finado, en especial a nuestro muy estimado amigo, el culto catedrático del Instituto, D. Eloy Díaz-Jiménez y Molleda.”


2.     Matilde Díaz-Jiménez Villamor (Madrid, 1844-1895)

Matilde nació, como el resto de sus hermanos, en la calle D. Pedro, 8 y fue bautizada en la parroquia de S. Andrés, en Madrid.

Se casó, como comenté arriba, en 1867, con un médico cirujano, Juan José Potenciano Salvador (Madrid, 1842-1899), hijo de Laureano Potenciano Pastor y de su primera mujer, Petra Salvador Palacios, fallecida cuando Juan José era un niño. Su abuelo paterno, José Potenciano, era natural de Brunete y de profesión “tratante en granos”.

Algunos apuntes sobre su padre Laureano Potenciano Pastor (Madrid, 1817-1879):

 - De profesión calígrafo (según consta en el Registro de matrimonios de noviembre 1867, de la parroquia San Andrés (Madrid), de su hijo Juan José Potenciano con Matilde Díaz-Jiménez Villamor, conservado en el Archivo de la Villa, c/ Conde Duque, 9-11, Madrid).

- En varios periódicos de Madrid ("Diario Oficial de Avisos de Madrid", "El Clamor Público", "La Discusión", "La Esperanza") se anuncia su taller en c/ La Encomienda, 7-2º, entre 1854 y 1858.

- La 1ª edición de la serie "Los Disparates", de Goya, fue estampada en 1864 en su taller.

- Es colaborador de la revista mensual "La Tipografía", de Madrid, desde 1866.

- Jefe de la Sección de Estampado del Depósito Hidrográfico.

- Hombre muy religioso, funda en 1852 la Congregación de S. Antonio de Padua en la Real Iglesia de San Francisco el Grande (Madrid), de la que también sería presidente su hijo Juan José.

- En el Registro de Matrimonios de 1841, Parroquia de S. Andrés, (Archivo de la Villa de Madrid) aparece (nº. 1284) su matrimonio con Petra Salvador, el 29 de septiembre. Pone que era estampador. Viven en la calle Luciente, 4-8.

- En el Libro de Matrimonios nº. 32 (1850-1867) de la Parroquia de Stos. Justo y Pastor (Archivo Histórico Diocesano de Madrid) aparece el matrimonio de Laureano con su 2ª mujer, Josefa, el 25 de marzo de 1852.

- En el Padrón de Madrid (c/ Tabernillas, 2) de 01/01/1865 aparece viviendo con su 2ª mujer, Josefa López Saldaña, su hijo Juan José (de la 1ª mujer) y su hija Ascensión (de la 2ª), y dos personas más. Su naturaleza: Madrid. Su profesión: "Maestro estampador caligráfico".

- En el Padrón de Madrid (c/ Mesón de Paredes, 21) de 15/11/1868 aparece viviendo con su 2ª mujer, Josefa, su hija Ascensión, y 3 personas más (un mozo de taller y dos sirvientas).

- En el "Anuario Bailly-Bailliére" de 1881 aparece reseñado como propietario e impresor de estampados en la Plaza de los Ministerios, 2, de Madrid (donde vivía según el padrón de 1877).

- Su esquela se publicó en el "Diario oficial de avisos de Madrid", de 14/01/1880, página 3.

El matrimonio Juan Jose Potenciano y Matilde Díaz-Jiménez no tuvo descendencia. Vivían en la calle Amor de Dios donde también tenía él la consulta.

Tras la muerte de Francisca, la madre de Matilde, sus dos hermanos, Juan Eloy e Inés, pasan a vivir con ellos (padrones de Madrid de diciembre de 1875 y 1876) en su casa de la calle Amor de Dios. El otro hermano, Julián, no aparece en el padrón de esa casa hasta 1877, con profesión: “cesante”. En el padrón de 1890 la familia vive en la calle Huertas y en el de 1895 en la calle Arenal, donde fallece Matilde a causa de una “bronco-neumonía aguda” el día 23 de mayo de ese año. Acababa de cumplir los 51 años de edad. Su esquela se publicó en el semanario católico “La Lectura Dominical”.

Su marido, Juan José Potenciano, murió de “tuberculosis pulmonar” cuatro años después, en la misma casa, el 4 de junio de 1899. En su testamento deja una parte de sus propiedades a su medio hermana, hija del segundo matrimonio de su padre, Ascensión Potenciano López y el resto a su cuñada soltera Inés Díaz-Jiménez Villamor, que aún viviría muchos años.


3.     Inés Díaz-Jiménez Villamor (Madrid, 1846- >1920)

Inés, la segunda hija de Juan de Dios Díaz Jiménez, nació en Madrid, c/ D. Pedro, 8, Bajo interior, y fue bautizada en la parroquia de S. Andrés, de Madrid.

La única información que poseo de ella es a través de los diferentes padrones:

- En los Padrones de Madrid de diciembre de 1875 a 1879 (c/ Amor de Dios, 13-15) aparece viviendo con su hermana casada Matilde y su marido.

- En el Padrón de 01/12/1890 (c/ Huertas, 9) vive con su hermana casada Matilde.

- En el Padrón de Madrid de 01/12/1895 (c/ Arenal, 22) aparece viviendo en casa de su cuñado Juan José Potenciano, ya que su hermana Matilde había fallecido.

- En el Padrón de Madrid de 01/12/1900 (c/ Martín de los Heros, 16) aparece viviendo en casa de su hermano pequeño Julián, con la esposa de éste y sus hijos.

- Cuando murió Julián (22/03/1904) se trasladó a vivir a León con su hermano mayor Juan Eloy.

- En el Padrón de Madrid de 12/1920 aparece viviendo con su cuñada Ángeles Carretero (viuda de su hermano Julián) en c/ Pez, 15.

- En el Padrón de Madrid de 01/12/1924 ya no vive con su cuñada Ángeles Carretero en c/ Pez, 15. Posiblemente falleció por estos años.

Permaneció siempre soltera, dedicada a “sus labores”. Sobrevivió a sus 3 hermanos.


4.     Julián Díaz-Jiménez Villamor (Madrid, 1851-1904)

Nació en Madrid, c/ D. Pedro, 8, siendo bautizado en la parroquia de S. Andrés, de Madrid.

Aunque en los primeros padrones de la calle D. Pedro, 8, aparece como estudiante, enseguida, apenas cumplidos los 16 años, ya consta como empleado; seguramente en algún puesto de la Administración ya que en sucesivos padrones (los de la calle Amor de Dios, donde vivía con su hermana Matilde) pone “Cesante”, término que se usaba sólo con los funcionarios que por cambios de Gobierno cesaban en su función, temporal o definitivamente y con parte del sueldo o sin él [era la época de la Restauración Borbónica de 1874, en que se turnaban en el Gobierno de España los conservadores de Cánovas y los liberales de Sagasta].

En 1883 se casa con Ángeles Carretero Velasco, nacida en Ayllón (Segovia) en 1855, hija de Fermín Carretero y de María Velasco Pérez (natural de Salamanca). La familia se había trasladado a Madrid cuando Ángeles tenía 8 años y cuando Fermín murió (antes de 1880) vivían en la céntrica calle de la Magdalena, 19.

En los primeros años Julián y Ángeles vivieron en la casa de la calle Magdalena. Tuvieron 5 hijos, Juan de Dios (1883), Asunción (1886), Joaquín (1890), Carmen (1892) y Julián (1894); los dos primeros fallecieron antes de cumplir los 8 años.

En el Padrón de 1890 (calle Magdalena, 19) aparecen registrados el matrimonio, sus hijos Asunción y Joaquín, y su suegra María Velasco. Julián trabaja como empleado del Duque de Medina-Sidonia (el Duque de Fernandina, hijo del Marqués de Villafranca, para el que ya había trabajado su primo Pascual Fernández Díaz-Jiménez).

Cinco años más tarde, en 1895, se mudan a la calle D. Martín (hoy Martín de los Heros) en el Barrio de Argüelles. En la casa vive el matrimonio, los tres hijos Joaquín, Carmen y Julián, y la suegra, que moriría un año después. Sigue trabajando como empleado del Duque de Medina-Sidonia.

En 1900 era empleado del Ministerio de Gracia y Justicia. Vivía en la misma casa y con ellos su hermana Inés.

Julián falleció en 1904 a consecuencia de "endocarditis reumática". Tenía 53 años.

Ángeles y sus tres hijos se mudaron a la calle del Pez (según el padrones de 1910 y 1915), Joaquín y Julián eran estudiantes, Carmen se dedicaba a sus labores.

En 1920 siguen en la casa de la calle del Pez, Joaquín es médico, Julián licenciado en Filosofía y Letras; ambos solteros. Inés, la cuñada de Ángeles, vive con ellos. Carmen Díaz-Jiménez Carretero se había casado en 1918 con su primo carnal Manuel Díaz-Jiménez Molleda.

En el padrón de diciembre de 1924 de la misma calle sólo vive Ángeles y su hijo Julián, éste trabajando en la librería Victoriano Suárez de Madrid.

Seis meses después Julián Díaz-Jiménez Carretero se casaría con María Jesús Parés Santacruz (Madrid, 1898), maestra de primera enseñanza, con la que viviría (padrón de 1930) en la calle Benito Gutiérrez, del barrio de Argüelles, junto a su hija Angelines (Madrid, 1926). En la misma casa su mujer tenía un colegio de niñas. Él seguía trabajando en la misma librería.

Como curiosidad, la librería Victoriano Suárez tenía en su catálogo las obras de Juan Eloy Díaz-Jiménez Villamor y las de su hijo Eloy Díaz-Jiménez Molleda (el anuncio es de 1924):




De Joaquín Díaz-Jiménez Carretero, he encontrado que su nombre aparece en el “Boletín Oficial de la Provincia de Madrid” de fecha 07 de noviembre de 1911 (tenía 21 años), en la lista de excluidos del reemplazo de 1911: “Joaquín Díaz-Jiménez Carretero. Inútil. Excluido temporalmente”. También aparece en el Boletín de 17 de julio de 1914 con el mismo texto. Desconozco los detalles de esa inutilidad.

Joaquín estudió el bachillerato en el Instituto de León, cuyo director era su tío Juan Eloy, obteniendo el título de bachiller el 25 de noviembre de 1914. A continuación se matriculó en la Universidad Central de Madrid para estudiar medicina. Luego he perdido su rastro.

También he perdido el rastro de su hermano Julián después de 1930. Hay una persona, Ángeles Díaz-Jiménez Parés, posiblemente su hija (no es normal que coincidan esos apellidos y el nombre), que vive (o vivía) en Belmonte de San José (Teruel). De ser ella tendría ahora 95 años.



* * * * * * * * * *


HIJOS DE JUAN ELOY DÍAZ-JIMÉNEZ VILLAMOR


1.    María del Rosario Díaz-Jiménez Molleda (León, 1884 - Madrid, 1946)

La hija mayor de Juan Eloy heredó la inveterada religiosidad de su padre hasta el punto de dedicar toda su vida al estudio y enseñanza de la misma. También le inculcó su padre el amor por los libros, por la filosofía y por la teología.

Ante la dificultad para una mujer de acceder a una carrera universitaria decide estudiar magisterio, carrera más adecuada según las convenciones de la época.

El 1903 obtiene el Título de Maestra de 1ª Enseñanza Superior en la “Escuela Normal Superior de Valladolid” y en mayo de 1911 logra ser Profesora numeraria, en virtud de oposición, de la “Sección de Letras de la Escuela Normal Superior de Maestras de Palencia”, siendo trasladada, en virtud de permuta, a comienzos de 1914 a la “Escuela Normal Superior de Maestras de León” donde fue profesora de “Pedagogía y su historia. Rudimentos de Derecho y Legislación escolar” y Directora de la misma en los años 30.

Mujer muy austera, recatada, de aspecto monjil, corta de vista, con fuertes convicciones religiosas e ideas profundamente conservadoras, inteligente y culta. Una de sus alumnas (miembro de la Institución Teresiana) la describe así:

Doña María Díaz-Jiménez, joven aún, llegaba a clase puntual, preparada, dispuesta a resolver cualquier consulta. Vestía un poco antigua: de negro casi siempre, con el pelo tirante, recogido en moño […]. Doña María iba a la Normal acompañada por su doncella, también de negro, con el delantal blanco bordado y con puntillas”.

En 1917 Pedro Poveda Castroverde (conocido como Padre Poveda), sacerdote católico, fundador de la Institución Teresiana (IT) en 1911, dedicada a la educación de chicas jóvenes según los principios pedagógicos de Sta. Teresa, visita León con el fin de abrir allí una “Academia-Internado Teresiano”. Como ya conocía a María Díaz-Jiménez, por su labor pedagógica y su entrega al proselitismo y apostolado, la animó a profesar en la Institución (anteriormente el Padre Poveda siempre que visitaba León pernoctaba en casa de su padre Juan Eloy Díaz-Jiménez por lo que estaba muy unido a la familia). En 1919 María ingresa en la IT (tras la muerte de su padre); a partir de esta fecha se volcaría en cuerpo y alma en la misma ocupando numerosos cargos y llegando a ser su Vice-Directora General.

Comisionada por la IT recorrió Francia y Bélgica en 1930 en viaje de estudio.

En 1937, en plena guerra civil, es nombrada “Consejero de consulta” de la “Comisión de Cultura y Enseñanza” (uno de los departamentos de  la “Junta Técnica del Estado”), presidida por José María Pemán, cuya misión principal era la depuración del personal docente más comprometido con la República y poco afín al nuevo régimen.

Al final de la guerra civil, en 1939, se traslada a Madrid a la “Escuela del Magisterio Primario núm. 2” como  directora y profesora de Filosofía y Psicología.

En 1940 es nombrada Vocal para la reorganización del “Patronato de Misiones Pedagógicas” de Madrid y un año más tarde Vocal del “Consejo Nacional de Educación”. Además fue censora de libros escolares.



Figura 7. María del Rosario Díaz-Jiménez Molleda (León, mayo 1932)


Figura 8. María del Rosario Díaz-Jiménez Molleda (Madrid, 1946)


En 1944 emprendió un viaje por las casas de la IT en América (Chile, Uruguay y Argentina) como delegada de la Directora General.

Escribió numerosos artículos en el Boletín de la Institución Teresiana sobre temas religiosos y culturales y dio múltiples conferencias. Publicó también libros sobre Pedagogía Teresiana y sobre Jaime Balmes (1810-1848), filósofo y teólogo de su devoción.

Falleció en Madrid, en diciembre de 1946, a causa de un “infarto de miocardio” seguido de un ataque cerebral que la mantuvo en agonía varios días. Tenía 62 años.

La sede central de la Escuela de Magisterio de Madrid lleva su nombre.

Su fuerte personalidad influyó en su sobrina Camino de Blas Díaz-Jiménez, hija mayor de su hermana Juana, quién, siguiendo sus pasos, ingresó en la Institución Teresiana y pasó parte de su vida enseñando en Brasil (Sao Paulo) y Bélgica (Lovaina).


2.    Eloy Díaz-Jiménez Molleda (León, 1885 - Barcelona, 1944)

El primogénito de Juan Eloy nació en 1885 en León. Su Registro de Nacimiento dice:


En la ciudad de León a las once de la mañana del día veinte y nueve de octubre de 1885 ante el Sr. D. Miguel Fernández Banciello, suplente, Juez Municipal de la misma y D. Enrique Zotes, secretario, compareció D. Juan Eloy Díaz Jiménez, natural de Madrid, término municipal del mismo, provincia de ídem, mayor de edad, Director del Instituto y domiciliado en León, con cédula personal que exhibe y vuelve a recoger, expedida en … presentado para su inscripción en el Registro civil de este Juzgado, un niño, y al efecto como padre del mismo declaro:

Que dicho niño nació en el domicilio calle Los Descalzos, número dos, a las nueve y media de la noche del día veintiocho del corriente mes de octubre.

Que es hijo legítimo del declarante y de su esposa Dª. Claudia Molleda, mayor de edad y domiciliada en esta ciudad, de donde es natural.

Nieto por línea paterna de D. Juan de Dios Díaz Jiménez y de Dª. María Villamor, naturales de Aranjuez, provincia de Madrid, ambos difuntos, y por línea materna de D. Manuel Molleda, natural de Puerta del Riego, concejo de Llanes, provincia de Oviedo, y de Dª. Juana Melcón, natural de esta ciudad, también difuntos.

Y que al expresado niño se le ha de poner por nombre Manuel Eloy Fidel.

Todo lo cual presenciaron los testigos mayores de edad, D. Santos Martínez, natural de Acebes, término municipal de Bustillo, provincia de León, y D. Francisco Girón, natural de Villaquejida, término municipal del mismo, provincia de León, de profesión empleados y domiciliados en esta ciudad.

Leída íntegramente esta acta a las personas que deben suscribirla, e invitadas a que la leyeran por sí mismas, si lo deseaban, se estampó en ella el sello de este Registro y la firman el Sr. Juez y los comparecientes, definitivamente, de que yo el Secretario, certifico.

Hay una nota al margen que dice:

Esta acta queda verificada en cuanto al orden de los nombres del interesado que será Eloy Manuel Fidel según auto de esta fecha. León 21 de septiembre de 1895. El Juez.


Eloy sigue los pasos de su padre desde muy temprano. Supervisado por él, estudia el Bachillerato en el Instituto Técnico de León, obteniendo el título de bachiller en julio de 1900 y estudiando seguidamente en la Universidad Central de Madrid donde logra la licenciatura en la Sección de Historia de la facultad de “Filosofía y Letras” en febrero de 1906. Se doctora después en la misma facultad y en la misma especialidad. Durante su estancia en Madrid se aloja en casa de su tía Ángeles Carretero.

Acabados los estudios de doctorado trabaja en el Instituto de León sucesivamente como “Ayudante interino”, “Ayudante numerario” y “Auxiliar numerario” durante los años 1906 a 1913.

En esos años, en diciembre de 1909, con 24 años, se casa en León con Mercedes Martínez Suárez, una de las cuatro hijas de Modesto Martínez de las Cuevas, un comandante del Ejército de Tierra que había fallecido en enero de ese año. Mercedes había nacido en Barcelona en septiembre de 1883, era por tanto dos años mayor que Eloy. Nueve meses después nace su primer hijo, al que ponen el mismo nombre de su padre, Eloy.

Los cinco hijos del matrimonio nacen en León entre 1910 y 1920: Eloy (1910), Manuel (1912), Mercedes (1913), Conchita (1916) y Ramiro Díaz-Jiménez Martínez (1920).

En marzo de 1913 toma posesión de la cátedra de “Lengua y Literatura Castellana” del Instituto de Pontevedra, que había ganado por oposición. Pero inmediatamente, en junio de ese año, consigue por permuta, volver a León, tomando posesión de la cátedra del mismo nombre en el Instituto de esa ciudad. Allí permanecerá hasta 1923.

En ese tiempo da conferencias en el “Centro Obrero Leonés” y en la Universidad de Oviedo. Escribe artículos de arte, literatura e historia en revistas y periódicos nacionales y locales y publica varios libros entre ellos “La casa de los Guzmanes” (1906), “Juan del Encina en León” (1909) y "Historia de los Comuneros de León y de su influencia en el movimiento general de Castilla" (1916).

En el terreno político preside el “Partido Tradicionalista”, fundado en 1909 por el “Círculo de la Juventud Tradicionalista” de León; es miembro de los Jaimistas (como se conocían a los carlistas en esa época) leoneses, siguiendo la tradición familiar, y en diciembre de 1915 se presenta como candidato a concejal por “Acción Social Católica” (asociación de carácter integrista), sin que salga elegido.

Mariano Domínguez Berrueta (1871-1956), político y escritor español, le describe en la “Revista Castellana” de septiembre 1916: “Hombre de recio gesto, que simula hosquedad, de altiveces temperamentales, de toques de misantropía, tenía que ser historiador…”.

En octubre de 1923 es nombrado catedrático de “Lengua y Literatura Castellana” del Instituto de Salamanca. Tenía 38 años. Un año más tarde es designado Subdirector del mismo.

Sigue escribiendo artículos en periódicos nacionales y locales y publicando libros: “Datos para la Historia del Arte Español”, “Datos para la Historia de la Biblioteca de S. Isidro de León”, “Enrique de Arfe: Nuevos datos para su biografía”, “Historia del Real Monasterio Benedictino de S. Claudio, de León” y otros.

Su vida familiar era bastante desahogada, tenía coche de su propiedad y chofer: En el periódico “El Adelanto” de Salamanca de 19 de julio de 1927 se publica la noticia de un accidente mortal ocurrido el domingo 17 en que se vio involucrado el coche “Dodge” propiedad de Eloy Díaz-Jiménez, conducido por su chofer, en la que fue atropellada una anciana que cruzaba sin mirar.

Con ese coche viajaría con su familia a Burgos, Bilbao y San Sebastián el verano de ese año y solía pasar sus vacaciones en Huergas de Babia (en la montaña leonesa).

El comienzo de la guerra civil le coge en Madrid, siéndole imposible regresar a Salamanca. Desde los primeros días de octubre de 1936 se esconde en los sótanos de la Escuela de Bellas Artes de Madrid y en febrero del año siguiente se presenta en el “Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes” donde le nombran catedrático de “Lengua y Literatura españolas” en el Instituto Nacional de 2ª Enseñanza “Maragall” de Barcelona, llegando a esa ciudad el 24 de marzo de 1937. Allí permanecerá hasta el final de la guerra.

El 7 de febrero de 1939 solicita el reingreso en el escalafón de catedráticos de instituto. Como era preceptivo tuvo que  firmar previamente una declaración jurada que comenzaba: “Juro por Dios y por mi honor decir la verdad y cuanto sé en el presente pliego que he de suscribir, aceptando la responsabilidad en que incurriese por el fuero de guerra, si lo manifiesto fuese falso o sigilase hechos que conociéndolos, pueden auxiliar a la labor depuradora de la justicia”.

En el pliego debía contestar a una serie de preguntas destinadas a comprobar su adhesión al “movimiento nacional”. Entre otras “alegaciones”, hablando en 3ª persona, declara:

“[…] En el Instituto Maragall de Barcelona, diariamente, y en las discusiones con profesores, subalternos y alumnos defendía el alzamiento nacional del Ejército. El 2 de octubre de 1938, con exposición de su vida, en el claustro bajo del mismo, a voces y en presencia de dos oficiales rojos, maldijo de la República y sus gobernantes. […] hizo sin cesar propaganda de sus ideas fascistas entre los mismos rojos […]”.

Respecto a la actuación de sus compañeros del instituto Maragall confiesa:

Los profesores que constantemente hacían propaganda antifascista en el instituto de 2ª enseñanza Maragall de Barcelona eran los siguientes:

D. Manuel Cluet Santiveri, encargado del curso de Geografía e Historia.

D. Manuel Ángeles Ortiz, encargado del curso de Dibujo.

D. Ramón Díaz Delgado, catedrático de Filosofía.

Dª. Pilar Sánchez Sarto, encargada de curso de Latín.

El Sr. Cluet Santiveri constantemente en el Instituto Maragall hacía alarde de sus ideas comunistas.

Me consta que el Sr. Ángeles Ortiz, por encargo seguramente del Ministerio de Instrucción Pública, dibujaba carteles murales y de todas clases para la propaganda marxista en Barcelona y en las demás provincias sujetas al dominio rojo, habiéndole premiado el Ministerio, en un concurso, un cuadro pictórico para la propaganda marxista.

Varias veces oí decir al Sr. Díaz Delgado, que desempeña su cátedra en el Instituto de Pamplona antes del 18 de julio de 1936, que había huido de aquella ciudad, dirigiéndose a Francia, por estar condenado a pena de muerte por el Gobierno Nacional.

[He seguido el destino de algunas de las personas citadas:

Manuel J. Cluet Santiveri: “Catalán de nacimiento, completa su formación universitaria en Madrid y colabora en las actividades del Instituto Nacional de Psicotecnia, así como en la “Revista de Formación Profesional” y en la “Revista de Organización Científica” donde publica algunos trabajos relacionados con la enseñanza. De hecho su principal interés es la orientación escolar. Fallece en el ejercicio de la docencia en la Universidad Central de Caracas, en Venezuela”. Pionero del “freinetismo” en España.

Manuel Ángeles Ortiz: Pintor de la generación del 27. Murió en París.

Ramón Díaz Delgado: Catedrático de Filosofía. Se exilió a Francia.

Pilar Sánchez Sarto: Licenciada En Filosofía y Letras. Depurada y rehabilitada posteriormente].

Y concluye el escrito:

Desde el 24 de marzo de 1937, ninguno, absolutamente ninguno, de los catedráticos y profesores del Instituto Maragall de Barcelona, que hasta la fecha continúan residiendo en dicha ciudad, defendió en aquel Centro, como yo lo hacía diariamente, el Glorioso Movimiento Nacional. El miedo, o lo que fuere, inspiraba todos sus actos y todas sus palabras. […]”.

Es difícil juzgar a posteriori a una persona que delata a sus compañeros para salvarse, más en un contexto de guerra y de peligro de muerte, pero en su declaración jurada se aprecia un trasfondo de odio e intransigencia hacia unas ideas opuestas a las suyas que no dudaría en eliminar, incluso a las personas que las defienden, sin ningún tipo de reparo.

Tras la guerra Eloy consigue el traslado al Instituto de Valencia, a la cátedra del mismo nombre que tenía. Ya por entonces andaba mal de salud y le vendría bien el suave clima de Valencia. Lamentablemente empeoró poco después y tuvo que ser ingresado en Barcelona, en el “Hospital Militar del Generalísimo”, que le correspondía por ser su suegro militar. Allí falleció, en verano de 1944, por “insuficiencia cardíaca”, a los 58 años. Su mujer, Mercedes, fallecería en Valencia, calle Pizarro, 16, diez años después.

En lo que se refiere a sus hijos, Eloy, Manuel y Conchita se licenciaron en Medicina por la Universidad de Salamanca. Algunos apuntes biográficos sobre ellos:


Eloy Díaz-Jiménez Martínez (León, 1910 - Valencia, 1990):

- Nació en León, el 30 de septiembre, en la calle del Instituto, 5. Fue bautizado el 10 de octubre con el nombre de Eloy Jerónimo.

- Licenciado en Medicina y Cirugía (por Salamanca). Especialista en Cirugía General. Especialista en Medicina Forense.

- Hizo sus primeros pinitos literarios en el periódico “El Adelanto”, de Salamanca, del 14 de septiembre de 1928, haciendo un elogio al clown Arturo Grice que actuaba en la ciudad y que moriría en accidente de moto 3 días después. También le dedicó otro elogioso artículo en “Vitor” de 20 de febrero de 1930 con motivo del retorno a Salamanca, después de su exilio, de Miguel de Unamuno.

- Durante la guerra civil se alistó voluntariamente en el Ejército de Franco llegando a ser, durante la misma, teniente médico en la Jefatura de Sanidad de la región aérea de Levante.

- Participó en 1942 como voluntario en la División Azul.

- En el "Foro de la Memoria Histórica de la División Azul" (http://memoriablau.foros.ws/t13084/diaz-jimenez-martinez-eloy/) figuran los siguientes datos:

El teniente médico Eloy Díaz-Jiménez Martínez cruzó la frontera de Irún en julio de 1942, siendo destinado el 25 de julio en el Grupo de Sanidad al Hospital de Königsberg.

El 20 de septiembre figura como Ayudante del Equipo Quirúrgico.

Es ascendido a Capitán -no consta fecha- continuando en el Hospital de Königsberg el 31 de marzo de 1943.

El 4 de agosto de 1943 causa baja por permiso en España.

El 1 de octubre figura de nuevo en el Hospital de Königsberg, causando baja ese mismo mes por pasar destinado al Hospital de Wilna.

No consta fecha de su regreso.”.

- Fue médico militar-cirujano (coronel médico), médico forense y Director (1966) del Instituto Anatómico-Forense de Valencia.

-  Se jubiló en 1982.

- Su expediente profesional (de médico forense) está en el Archivo General del Mº de Justicia (c/ San Bernardo, 45, Madrid).

 

Manuel Díaz-Jiménez Martínez (León, 1912 - Valencia, 1993):

-  Nació en León el primer día del año, en la calle del Instituto, 5.

- Licenciado en Medicina y Cirugía (por Salamanca). Especialista en Dermatología. Médico militar (coronel médico).

-  Durante la guerra civil se alistó voluntariamente en el Ejército de Franco llegando a ser, durante la misma, teniente médico y Director del dispensario militar antivenéreo de Torrijos (Toledo).

- En septiembre de 1957 se casa en Valencia con Mª. Luisa Solaz Lita (Valencia, 1923-2012), licenciada en Farmacia y que regentaba una farmacia en Valencia que actualmente llevan sus hijas. Luisa era hermana del juez Gustavo Solaz Lita.

- Falleció en el Hospital militar de Quart de Poblet (Valencia) a causa de "Bloqueo A.V. (auriculoventricular) completo. Infarto agudo de miocardio".

 

Mercedes Díaz-Jiménez Martínez (León, 1913 - Madrid, 1989)

-  Nacida en León el 27 de noviembre, en la calle del Instituto, 5, fue bautizada con el nombre de María de las Mercedes Jenerina.

-  Estudia Baile Español en Barcelona, durante seis años, con el maestro Antonio Bautista.

- Maestra de 1ª enseñanza con título de fecha 30 de octubre de 1935, con destino en Rollán (Salamanca) entre 12/XI/1934 y 31/XII/1937 en que pide excedencia por ser nombrada Inspectora provisional de 1ª enseñanza.

-  El 16 de septiembre de 1952 se le nombra Inspectora de Enseñanza Primaria con destino provisional en Alicante. Luego estuvo en La Coruña, Cáceres y finalmente en Madrid.

- Solicita la excedencia voluntaria de su puesto de Inspectora para desplazarse a Roma como corresponsal. Se le concede el 26 de septiembre de 1961 por tiempo mínimo de un año.

-  Corresponsal en Roma del diario “Pueblo”, de Madrid, desde abril de 1958 a junio de 1959 y desde julio de 1961 a abril de 1962, publicando más de 300 crónicas y reportajes desde esa ciudad.

- Respecto a su expediente académico no tengo mucha información. Por su trabajo en “Pueblo” deduzco que estudió periodismo y en la presentación como corresponsal se dice que estudió Políticas en Roma y otros estudios en la Sorbona de París. Fue también licenciada en  Filosofía y Letras.

-  Nunca se casó.

-  Según su Registro de defunción vivía en c/ Lagasca, 63, Madrid, y falleció el 20 de enero en la Clínica Geriátrica Imbea-Morejón (c/ Menéndez Pidal, 25, Madrid) a causa de "Enfermedad Alzheimer. Uremia". Está enterrada en el Cementerio Sur.

- En su esquela pone “Inspectora técnica del Ministerio de Educación y Ciencia (jubilada)” y aparece con el tratamiento de “Ilustrísima Señora”.

 

Conchita Díaz-Jiménez Martínez (León, 1916 - Salamanca, 2001)

- Nacida en León el 4 de diciembre, en la calle Ordoño II, 14, fue bautizada con el nombre de María de la Concepción Claudia [este último nombre debió de ser por su abuela Claudia Molleda, fallecida el mes anterior].

- Estudió, como su hermana Mercedes, la carrera de Magisterio, en Salamanca. Después de la guerra civil comenzó sus estudios de medicina en Valencia, en 1941, acabándolos en Salamanca, donde se licenció el 2 de octubre de 1946, expidiéndosele el título de “Licenciada en Medicina y Cirugía” el 12 de junio de 1947.

-  Durante sus estudios en Salamanca conoció a su profesor Ramón Villarino Ulloa (1907-1990) con quien se casaría en 1947 y tendría dos hijos, Carlos y Mercedes.

[Ramón Villarino Ulloa era natural de Castrelo de Miño (Orense), hijo del médico orensano Ramón Villarino Areas, se licenció en Medicina y Cirugía por la Universidad de Santiago de Compostela, especialidad Bioquímica, Análisis Clínicos y Hemoterapia. Fue discípulo de Antonio Novo Campelo y profesor auxiliar en la Facultad de Medicina de Santiago antes de la Guerra Civil. En 1938 se casa con Pilar Sieyro Nieto (1910-1939) y se trasladan a Guinea Ecuatorial donde ejerció como médico durante la guerra. En 1939, tras tener un hijo, Ramón María (1939-1994), Pilar falleció de fiebres puerperales en San Carlos (hoy Luba) y fue enterrada en Santa Isabel (hoy Malabo), ambas ciudades en la isla de Fernando Poo (hoy Bioko). En 1944, consigue la cátedra de "Farmacología Experimental y Terapéutica Clínica" en la Facultad de Medicina de la Universidad de Salamanca. En 1955 se traslada, por permuta, a la misma cátedra en Santiago de Compostela, donde llegó a ser Vicedecano de la Facultad en 1960. En 1977 se jubila a los 70 años y fallece en Santiago 13 años después (recién cumplidos los 83 años). Publicó varios libros de medicina].

-  Conchita comenzó ejerciendo de médico anestesista pasándose más tarde a la especialidad de Medicina Física y Rehabilitación de la fue Jefe del Servicio de rehabilitación del Hospital Clínico Universitario de Salamanca hasta su jubilación a los 70 años. También tenía consulta privada de esa última especialidad.

-  Falleció en Salamanca en diciembre de 2001, dos días antes de cumplir los 85 años.

 

Ramiro Díaz-Jiménez Martínez (León, 1920 - Salamanca, 1936)

-  Nacido en León aunque no sé la fecha exacta. Estudia el bachillerato en Salamanca.

- Se alista voluntariamente, con 16 años, en el ejército de Franco siendo alcanzado en los Altos del León, en la batalla de Guadarrama, el 6 de agosto de 1936.

- Murió en el hospital provincial de Salamanca el 7 de agosto a las 17:10.

-  Su Registro de defunción pone que falleció a causa de "herida contusa pierna izquierda por metralla".

 

3.    Juana Díaz-Jiménez Molleda (León, 1887 - Oviedo, 1961)

Segunda hija de Juan Eloy Díaz-Jiménez Villamor. Nació el 8 de marzo en la calle Descalzos, 2 y fue bautizada con el nombre de Juana María del Carmen.

El 8 de agosto de 1912 se casa en León con José de Blas Alonso (León, 1886 - Oviedo, 1964), hijo de Camilo de Blas Heras (Palenzuela, Palencia, 1849 - León, 1931), un comerciante, que tenía una confitería en la calle Ancha de León, Casa Camilo de Blas, y de Pilar Alonso Chacón (Aranjuez, 1852 - León, 1892). La boda se celebró en la iglesia de Santa Marina con su hermana María del Rosario como madrina. El viaje de novios lo hicieron a Covadonga y Lourdes.

El matrimonio vivía en la calle Julio del Campo, 1, de León, donde nacieron el 9 de agosto de 1913 las dos gemelas, Pilar y Camino.



Figura 9. Juana Díaz-Jiménez Molleda con sus gemelas Pilar y Camino (León, 1913)


A comienzos de 1914 parten los cuatro para Oviedo donde su suegro, Camilo de Blas, había decidido abrir una sucursal de la confitería de León en la calle Jovellanos, 21, un local grande de techos altos que incluía una parte trasera para la vivienda y un enorme sótano para obrador y almacén, que regentaría José de Blas hasta su fallecimiento.

Allí nacería el resto de los hijos (10 más) y viviría el matrimonio toda su vida.

Los 12 hijos se llamaban: Pilar (1913-1977), Camino (1913-2004), Juanita (1915-2003), Conchita (1916-2005), Matilde (1918-1995), Camilo (1920-2002), Pepín (1921-1922), José Juan (1923-2008), Carmina (1925-1960), Maricruz (1927-1928), Chonina (1929-2019) y Teresa (1930-2018). Nueve chicas y tres chicos de los que sobrevivieron a la infancia ocho y dos.


Figura 10. Hijos mayores de Juana Díaz-Jiménez (Oviedo, hacia 1923)

(Abajo: Camino, Pilar, Juanita y Conchita. Arriba: Matilde y Camilo)


Juana se dedicó a educar a sus hijos y a dirigir al servicio que trabajaba en la casa. Como era costumbre entonces criaron en la vivienda también a sus dos nietos mayores, hijos de Juanita de Blas Díaz-Jiménez, a los que dieron educación y carrera: Jesusín estudiaría Derecho en Oviedo y Conchitina Medicina en Santiago de Compostela.

También colaboró mucho con la Institución Teresiana de Oviedo, ayudando a su hermana María.


Figura 11. Juana Díaz-Jiménez Molleda con su marido e hijos (Oviedo, hacia 1933)

(Abajo: Juana D.-J., Teresa, José de Blas y Chonina. En medio: Carmina, José Juan y Juanita. Arriba: Camino, Conchita, Camilo, Matilde y Pilar.)


[De ideología conservadora, José de Blas Alonso, fue seguidor de José Mª Gil-Robles participando, en 1931, en la fundación de la “Agrupación Asturiana de Acción Popular”, de la que fue directivo y tesorero. Participó activamente durante el período republicano en acciones contra las reformas del bienio social-azañista lo que le costó alguna multa y pasar algún día en la cárcel. Organizó asimismo en junio de 1932 una excursión desde Asturias para visitar al Dr. José María Albiñana (fundador del Partido Nacionalista Español, de ideología ultraderechista) que se hallaba desterrado en Las Hurdes por sus actividades contra gubernamentales (entre otros presentes le llevaron sidra, fabada, truchas en conserva, rosarios, catecismos y un medalla de la Virgen de Covadonga). Esta significación derechista motivó que en las revueltas de febrero de 1934 en Oviedo, durante la huelga de la minería, un grupo de manifestantes apedrearan su establecimiento Casa Camilo de Blas rompiendo las lunas del escaparate, valoradas en 1.500 pesetas de la época.]

Juana falleció en Oviedo en octubre de 1961 por “Insuficiencia cardíaca. Arteriosclerosis”, a los 74 años. Era la última superviviente de la familia Díaz-Jiménez Molleda (su hermana Matilde había fallecido 6 meses antes en la misma vivienda familiar de Oviedo).


Figura 12. Juana Díaz-Jiménez Molleda (hacia 1953)


Siguiendo la tradición religiosa de la familia (tanto los Díaz-Jiménez como los De Blas eran muy religiosos) algunas de sus hijas continuaron esa senda. De las dos gemelas, Pilar (después de estudiar Magisterio) profesó como monja en el convento de las esclavas (más tarde se salió por problemas de salud) y Camino se incorporó a la Institución Teresiana (siguiendo los pasos de su tía María Díaz-Jiménez, donde permaneció toda su vida dedicada a la enseñanza (era licenciada en Filosofía y Letras y Derecho), en Brasil, en Bélgica, etc. La hija pequeña, Chonina, se hizo monja ursulina y fue destinada a la casa de Chavagnes-en-Paillers en la región francesa del Loira.

Camilo de Blas Díaz-Jiménez, el hijo mayor, continuó, tras acabar el bachillerato superior, con el negocio familiar de Oviedo y José Juan, el segundo, estudió Derecho emigrando a México donde se casaría y viviría el resto de su vida.

De las hijas, Carmina murió en accidente de coche con 35 años; Juanita (también había estudiado Magisterio en León), Matilde y Teresa se casaron en Oviedo; y Conchita, soltera, acompañó en el negocio familiar a su hermano Camilo, hasta su fallecimiento, junto a su hermana Pilar (que había vuelto a Oviedo tras la muerte, a finales de 1960, de su tía paterna Matilde de Blas Alonso con la que vivía en León en la antigua casa de Puerta Castillo, residencia de los Díaz-Jiménez).

Sólo Juanita (5), Camilo (4) y Teresa (4) tuvieron descendencia, ninguno heredó los apellidos Díaz-Jiménez.


4.    Matilde Díaz-Jiménez Molleda (León, 1888 - Oviedo, 1961)

La hija pequeña de Juan Eloy Díaz-Jiménez Villamor. Nació el 20 de noviembre en la calle Descalzos, 2 y fue bautizada con el nombre de Matilde Felisa.

Muy unida a su hermana mayor María del Rosario, estuvo a punto de entrar en la IT, aunque finalmente no lo hizo por motivos de salud. Se carteó con los principales dirigentes de la misma, el Padre Poveda, fundador, y María Josefa Segovia, primera directora general, y colaboró en lo que pudo con ellos y con la Institución.



Figura 13. Matilde y María del Rosario Díaz-Jiménez Molleda (década de 1920)



Figura 14. Matilde Díaz-Jiménez Molleda (Gijón, hacia 1920)


Soltera. Tras la muerte de María cerró la vivienda de León y se fue a Oviedo a casa de su hermana Juana donde vivió hasta su muerte por causa de “Insuficiencia cardíaca. Infarto de miocardio” el primero de abril de 1961. Tenía 72 años.



Figura 15. Matilde Díaz-Jiménez Molleda (Oviedo, 1953)


5.    Manuel Díaz-Jiménez Molleda (León, 1890 - Lorca, 1958)

El menor de los hijos de Juan Eloy Díaz-Jiménez Villamor nació el primero de diciembre en la calle Descalzos, 2 y fue bautizado con el nombre de Manuel Casiano.

Estudió Derecho en Oviedo obteniendo el título de abogado en 1910. Prepara oposiciones a Notario en Madrid que saca en 1915.

El 17 de agosto de 1917 es destinado a Mirueña (Ávila). Cinco meses después se casa con su prima Carmen Díaz-Jiménez Carretero, hija de Julián Díaz-Jiménez Villamor, nacida en Madrid en 1892. No he podido averiguar el lugar de la boda que posiblemente se celebraría en Madrid.

El 22 de abril de 1919 toma posesión como notario en Buño de Vergantiños (La Coruña) donde nace su primera hija Carmen en 1920. Desde febrero de 1923 ejerce en Cervera de Pisuerga, en Palencia. Allí nacen sus hijos María del Castillo (1925) y Manuel (1927). Se traslada posteriormente a Aguilar de Campoo (Palencia) el 06/IV/1929, donde nace su cuarto y último hijo, Julián, en 1931.

En febrero de 1942 fallece su esposa Carmen en Aguilar de Campoo, en el domicilio conyugal de la Calle Barrio Mier, por causa de “apoplejía”. Murió con 49 años.

Finalmente es destinado en abril de 1949 a Lorca (Murcia) donde fallece el 18 de marzo de 1958 debido a una “cirrosis hepática”. Estaba aún en activo (tenía 67 años). [Su expediente notarial se encuentra en el Archivo General del Ministerio de Justicia (c/ San Bernardo, 45, Madrid), legajo 3015-2, nº 14217].

Respecto a sus hijos, Carmen Díaz-Jiménez Díaz-Jiménez (1920) se casó en Lorca a comienzos de 1950 con Felipe Alaminos Godoy, nacido en Linares en 1912, ocho años mayor que ella. En su Registro de matrimonio pone que era empleado de Banca, domiciliado en Peñaranda de Bracamonte (Salamanca). Allí se trasladó el matrimonio y nacería su hija mayor, Carmen, en 1951.

Luego fue destinado a Puebla de Sanabria, en Zamora, [en el "Diario de Zamora" de 03/X/1956 (al reseñar el bautizo de su tercer hijo) se indica que es Director del BANESTO en esa ciudad] donde nacerían sus otros 6 hijos: Manuel (1952), Felipe (1954), María Luisa (1955), Fernando (1956), Elena (1958) y Pilar Alaminos Díaz-Jiménez (1960).

Carmen Díaz-Jiménez Díaz-Jiménez falleció en diciembre de 2013 en Murcia a la edad de 93 años.

María del Castillo Díaz-Jiménez Díaz-Jiménez (1925) se casó en Lorca, en noviembre de 1959, con Diego Pallarés Pérez (Lorca, 1913). Diego era hijo de Diego Pallarés Belmás y de Tomasa Pérez Cutillas. De profesión odontólogo, era viudo cuando se casó, con 46 años, con Castillo.

De Diego Pallarés Belmás (Lorca, 1872), su padre, he encontrado su expediente en Correos y Telégrafos donde siempre trabajó. Según el mismo entró en el cuerpo en 1895 y se jubiló en 1942 (al cumplir los 70 años de edad). A lo largo de su carrera fue destinado a varias ciudades (Madrid, Lorca, Cestona, Granada, Guadix, Barcelona y Murcia) ocupando sucesivos cargos, desde oficial a administrador principal. [En el libro "La propiedad de aguas perennes en el sureste ibérico", de Antonio Gil Olcina, del año 2002, se cita (pág. 145) a Diego Pallarés Belmás y su mujer. Dice que era "Presidente de la Comunidad de Dueños de Aguas de Lorca" y que su mujer, Tomasa Pérez Cutillas, "había recibido de su padre, además de cuantiosos derechos de aguas, un considerable patrimonio agrario, radicado mayoritariamente en la diputación de Tercia".].

De Castillo y Diego no tengo más información, ni sé cómo ni dónde fallecieron.

Manuel Díaz-Jiménez Díaz-Jiménez (1927), licenciado en Derecho, se casó en Lorca en 1959 con Dolores Pastor Martínez, nacida en Lorca en 1932. Tienen 5 hijos (que yo sepa), Alejandro, Ángela, Francisco, Manuel y Dolores.

De Julián Díaz-Jiménez Díaz-Jiménez (1931) tampoco tengo datos.



* * * * * * * * * *



APÉNDICES


A1. PARTIDAS PARROQUIALES DE YEPES (bautismo, matrimonio, defunción)


Partida de matrimonio (28/VIII/1652) de Francisco Gómez de Mora con Ana Pérez González


Francisco Gómez con Ana González. Veláronse eadem die [el mismo día]

En la villa de Yepes, en veintiocho días del mes agosto de 1652 años, habiendo precedido las tres publicaciones que manda el Santo Concilio Tridentino y dispone su sinodal de este arzobispado y no habiendo resultado impedimento alguno, más de en cuarto grado de consanguinidad en que dispensó Su Santidad, cuyos despachos xxx están en poder del dicho contrayente, y habiendo los contrayentes expresado su consentimiento ad invicem [mutuamente] por palabras de presente, con licencia del Dr. Joseph López, cura propio de dicha villa y Andrés de Chaves Mora, presbítero, vecino de dicha villa, desposé y di las bendiciones nupciales a Francisco Gómez, hijo de Antonio Gómez y Magdalena de Mora, de legítimo matrimonio, con Ana González, hija de Francisco Pérez y de Isabel González, sus legítimos padres, todos vecinos de dicha villa, a que fueron testigos Bartolomé de Mora, Alonso de Mora y Juan Maestre, todos vecinos de dicha villa, a quien conozco, y lo firmé, día, mes y año supra referidos.  Andrés de Mora y Chaves.


Partida de bautismo (01/X/1654) de Eufemia Gómez Pérez (1654-1699)


Francisco Gómez. Eufemia, su hija.

En la iglesia del Sr. S. Benito de esta villa de Yepes en primer día del mes de octubre de 1654 años, yo Juan de Escobedo, teniente cura en dicha iglesia, bauticé y puse el Santo Óleo y Crisma a una niña, hija de Francisco Gómez y de Ana Pérez, de legítimo matrimonio, y vecinos de dicha villa; púsela por nombre Eufemia, la cual nació en quince días del mes de septiembre de dicho año; fueron sus padrinos de pila el Ldo. Diego del Águila Fernández y Luisa Gómez, mujer de Antonio Gómez, a quien previne la obligación de la enseñanza y al dicho padrino el parentesco espiritual contraído. Y lo firmé, fecha ut supra [la de arriba].

Juan de Escobedo Bustinza



Partida de matrimonio (02/X/1656) de Manuel Díaz con Leonor Crespo


Manuel Díaz Rodete con Leonor Crespo de Soria. Veláronse eadem die 2 de octubre de 1656

En la villa de Yepes en dos días del mes de octubre de 1656 años, habiendo precedido en la iglesia de Sr. S. Benito, en tres días de fiesta, a las misas mayores, las tres publicaciones según y como lo manda el Santo Concilio de Trento y sinodal de este arzobispado, y de ellas no habiendo resultado impedimento alguno, habiendo los contrayentes expresado su consentimiento ad invicem con recíproca aceptación, todo por palabras de presente, yo el Dr. Joseph López, cura propio en dicha villa, desposé y di las bendiciones nupciales e introduje en la iglesia a Manuel Díaz Rodete, tejedor de paños, hijo de Diego Díaz Rodete, tejedor, y de María de Vega, vecinos de dicha villa, con Leonor Crespo de Soria, hija de Pedro de Soria, sastre, y de Polonia Crespo, vecinos de dicha villa, a que fueron testigos Diego Díaz Sotomayor, alcalde, y Diego Florín, carretero, y Pedro Meléndez, sacristán, todos vecinos de dicha villa, a quien conozco, y lo firmé, fecha ut supra.     El Dr. Joseph López



Partida de matrimonio (30/VII/1668) de Pedro Páez de Espinar con Antonia de Lesaca


Pedro Páez de Espinar con Antonia de Lesaca. Veláronse eadem die.

En la villa de Yepes, en treinta días del mes de julio de 1668 años, habiendo precedido en esta iglesia de Sr. S. Benito de dicha villa tres publicaciones en tres días de fiesta, a las misas mayores, según y como lo manda el Santo Concilio tridentino y dispone la sinodal de este arzobispado, y no habiendo resultado impedimento alguno de dichas publicaciones, y habiendo los contrayentes dado su consentimiento ad invicem con mutua aceptación, todo por palabras de presente, con licencia del Sr. D. Joseph López, cura propio de dicha villa, yo el Ldo. Juan López de Mora, beneficiado de dicha iglesia, desposé y velé, introduje en la iglesia a Pedro Páez Espinar, hijo de Francisco Páez y de María de Espinar, y a Antonia de Lesaca, hija de Juan de Lesaca y de Luisa de Rivera, todos vecinos de dicha villa, fueron testigos Pedro Meléndez Hidalgo, Diego del Águila Yegros y Alfonso del Águila, todos vecinos de esta villa, a quien conozco, y lo firmo, fecha ut supra.

El Ldo. Juan López de Mora



Partida de matrimonio (21/XII/1683) de Diego Díaz Ximénez (~1645-1707) con Eufemia Gómez Pérez (1654-1699)


Diego Díaz Ximénez y Eufemia González. Velados por Ldo. Juan Díaz

En veintiuno de diciembre de 1683 yo el Ldo. Pedro Simón Sánchez de Córdoba con licencia del Sr. Ldo. D. Juan de Molina Contreras, cura en la vacante de la Parroquial de esta villa de Yepes, habiendo precedido las tres publicaciones que manda el Sto. Concilio de Trento y sinodales de este Arzobispado, los cuales se hicieron a ocho, y doce, y diecinueve, de dicho mes y año a las misas mayores, y no habiendo resultado impedimento alguno canónico y dado el mutuo consentimiento, desposé por palabras de presente que hacen verdadero matrimonio a Diego Díaz Ximénez, viudo de Josefa de Vega Alcón, y a Eufemia González, hija de Francisco Gómez y Ana González, todos vecinos de esta dicha villa, siendo testigos Juan García y el Padre Fray Alonso de Soria, religioso de Santo Domingo, y Francisco Gómez, vecinos de dicha villa, y lo firmé.

Ldo. Pedro Simón Sánchez de Córdoba

Ldo. Juan de Molina



Confirmación (15/XI/1688) de los 2 hijos mayores de Diego Díaz Ximénez (~1645-1707) y Eufemia Gómez Pérez (1654-1699)


En la villa de Yepes, en quince días del mes noviembre de 1688 años, el eminentísimo y reverendísimo Sr. D. Luis Manuel [Fernández Portocarrero Bocanegra y Guzmán (1635-1709)], por la Divina Misericordia, del Título de Santa Sabina, Presbítero Cardenal Portocarrero, Protector de España, Arzobispo de Toledo, Primado de las Españas, Chanciller Mayor de Castilla, del Consejo de Estado de su Majestad Católica, mi Señor, administró el Santo Sacramento de la Confirmación en la iglesia parroquial de San Benito de esta dicha villa a las personas siguientes:

2 = Manuel y Ana, hijos de Diego Díaz y Eufemia Gómez.



Partida de matrimonio (24/VI/1691) de Francisco Páez de Lesaca (?-1731) con María López Sánchez (?-1731)


Francisco Páez y María López

En la villa de Yepes en veinticuatro días del mes de Junio de 1691 años, yo el Ldo. Pedro Sánchez Cordobés, teniente de cura por nombramiento del Sr. Dr. D. Lope Santín y Balboa, cura propio de la parroquial del Sr. S. Benito de esta villa de Yepes, habiendo precedido tres publicaciones en tres días festivos inmediatos al de la fecha inter missarum solemnia [en solemne misa], la primera domingo seis de mayo, la segunda domingo trece del dicho, la tercera domingo veinte del dicho, según lo establecido por el sagrado Concilio de Trento y sinodales de este arzobispado, y no habiendo resultado impedimento alguno, desposé in facie ecclesiae [frente a la congregación], por palabras de presente, y velé a Francisco Páez, hijo de Pedro Páez y de Antonia [Le]Saca, naturales y vecinos de esta villa, con María López, hija de Mateo López y de María Sánchez, naturales de Villatobas [Toledo], y la dicha contrayente vecina de esta villa, siendo testigos Diego Páez, Benito de Arévalo y Francisco Agudo, y por la verdad lo firmé ut supra.

Pedro Sánchez Cordobés



Partida de bautismo (03/V/1692) de Gregorio Díaz Ximénez (1692-1757)


Gregorio hijo de Diego Díaz

En la villa de Yepes en tres días del mes de mayo de 1692 años,  yo el Ldo. Félix López Egas, teniente de cura por nombramiento del Sr. Dr. D. Lope Santín y Balboa, cura propio de la parroquial del Sr. S. Benito de esta villa, bauticé solemnemente a un niño, hijo legítimo de Diego Díaz y de Eufemia de Mora Gómez, vecinos de esta villa; púsele por nombre Gregorio; nació a veinticuatro de abril; fue su padrino Manuel del Álamo a quien advertí el parentesco espiritual y obligación de la enseñanza y por la verdad lo firmé ut supra.

Félix López Egas




Confirmación (02/X/1695) de otros dos hijos de Diego Díaz Ximénez (~1645-1707) y Eufemia Gómez Pérez (1654-1699)



En la villa de Yepes, en dos de octubre de 1695 años, llegó a dicha villa el Ilustrísimo Sr. Dr. D. Alfonso de Santa Cruz [(1632-1698)], obispo de Methoanes [Metone o Modona], y canónigo en la Santa iglesia de Toledo, Primada de las Españas, y examinador sinodal de este arzobispado y sufragáneo en él por el Eminentísimo Sr. Cardenal Portocarrero, arzobispo de Toledo, mi Sr., y administró el sagrado Sacramento de la Confirmación a todas las personas que siguen a la vuelta de esta hoja:

 …

 2 =   Gregorio y Juan, hijos de Diego Díaz y de Eufemia de Mora.




Partida de bautismo (26/II/1701) de Francisca Páez López (1701-1767)


Francisca Antonia hija legítima de Francisco Páez y de María López

En la iglesia parroquial de Sr. S. Benito de la villa de Yepes, en veintiséis días del mes de febrero del año de 1701, yo el Ldo. Antonio Palacios Cortés, teniente de cura de dicha parroquial, bauticé a una niña, que nació el día dieciocho del dicho mes, hija legitima de Francisco Páez y de María López, legítimamente casada, y naturales el primero de la villa de Yepes y la segunda natural de la de Villatobas y vecinos de la de Yepes; púsela por nombre Francisca Antonia; fue su padrino el Ldo. D. Francisco de Arévalo, el cual quedó advertido del parentesco espiritual y de la obligación de enseñarle lo que debe saber para ser buena cristiana y lo firmé fecha ut supra.

Ldo. Antonio Palacios Cortés



Partida de matrimonio (30/V/1715) de Sebastián del Águila Carbajal (1691-1763) con Leonor Maroto Martín (?-1761)



Sebastián del Águila y Leonor Maroto. Velados

En el año del Señor de 1715, en la villa de Yepes, en treinta días del mes de mayo, habiendo precedido las tres moniciones que el Santo Concilio de Trento manda, en tres días de fiesta que fueron: primero, domingo doce; segundo, domingo diecinueve y el tercero, domingo veintiséis de mayo, todas en dicho mes y año, y no habiendo resultado impedimento alguno, habiendo confesado y comulgado y asimismo habiendo sido examinados de la doctrina cristiana, yo el Ldo. Bernardo Díaz, presbítero de dicha villa, con licencia del Sr. Dr. D. Alexandro Peral de León, cura propio de la parroquial del Sr. S. Benito de esta dicha villa de Yepes, desposé por palabras de presente in facie ecclesiae, a Sebastián del Águila, hijo de Manuel del Águila y de Alfonsa de Mora, y a Leonor Maroto, hija de Manuel Maroto y de María Martín, ambos contrayentes naturales y vecinos de esta dicha villa, habiendo preguntado a ambos y expresado su mutuo consentimiento, siendo testigos Eugenio Serrano, Francisco Agudo y Juan del Hierro Serrano, e inmediatamente los velé según las rúbricas del Ritual Romano, y lo firmé fecha ut supra.

El Ldo. Bernardo Díaz Ximénez

Dr. Peral de León



Partida de matrimonio (27/VII/1717) de Gregorio Díaz Ximénez (1692-1757) con Francisca Páez López (1701-1767)

Gregorio Díaz y Francisca Páez. Velados

En el año del Señor de 1718, en veintisiete días del mes de julio; habiendo precedido las tres admoniciones que el Santo Concilio de Trento manda; en tres días de fiesta, que fue la primera domingo diecisiete de julio, y la segunda domingo veinticuatro del dicho mes y la tercera el día veinticinco del mencionado mes, fiesta del Sr. Santiago apóstol, y no habiendo resultado impedimento alguno, habiendo confesado y comulgado y asimismo sido examinados de la Doctrina Cristiana, yo el Ldo. D. Manuel de Aldana, clérigo público de la villa de Yepes, con licencia del Sr. Dr. D. Alexandro Peral de León, cura propio de la Parroquial del Sr. S. Benito, de dicha villa, desposé in facie ecclesiae por palabras de presente a Gregorio Díaz, hijo legítimo de Diego Díaz y de Eufemia Gómez y a Francisca Páez, hija legítima de Francisco Páez y de María López, los dos vecinos y naturales de Yepes: habiendo preguntado a ambos y ellos expresado su mutuo y reciproco consentimiento, siendo testigos Manuel de Vega, Francisco Agudo y Juan del Cerro Serrano; e inmediatamente los velé según las rúbricas del Ritual Romano; y lo firmé fecha ut supra.

Ldo. D. Manuel Aldana

Alexandro Peral de León



Partida de bautismo (24/II/1725) de Matías Benito Díaz Ximénez (1725-?)


Matías Benito hijo de Gregorio Díaz y de Francisca Páez

En la iglesia parroquial de Sr. S. Benito de la villa de Yepes, en cuatro días del mes de marzo de 1725 años, yo el Ldo. D. Antonio Palacios Cortés, teniente de cura de dicha parroquial, bauticé un niño que nació a veinticuatro de febrero próximo pasado, hijo de Gregorio Díaz y de Francisca Páez, legítimamente casados, parroquianos de esta iglesia, naturales y vecinos de esta dicha villa, y al presente viven en la calle de Toledo, al cual fue puesto por nombre Matías Benito. Fue su padrino el Ldo. D. Bernardo Díaz, presbítero, quien le tuvo in sacro fonte, parroquiano de esta iglesia, a quien advertí el parentesco espiritual y la obligación de enseñarle lo que debe saber para ser buen cristiano. Y lo firme.

Ldo. D. Antonio Palacios Cortés



Partida de matrimonio (09/XII/1744) de Matías Benito Díaz Ximénez (1725-?) con Juliana del Águila Carvajal (1722-?)



Matías Benito Díaz y Juliana del Águila Carbajal

En la Parroquial del Sr. S. Benito de la villa de Yepes, en nueve de Diciembre de 1744, habiendo hecho las tres moniciones en los días de fiesta veintidós, veintinueve y treinta de Noviembre próximo pasado de dicho año, según dispone el Santo Concilio de Trento y Constituciones Sinodales de este Arzobispado, y no habiendo resultado impedimento, yo el Dr. D. Pedro Bazán Martiarena, cura propio, desposé por palabras de presente que hacen verdadero matrimonio a Matías Benito Díaz hijo legítimo de Gregorio Díaz y Fca. Páez, naturales y vecinos de esta villa, con Juliana del Águila Carbajal, hija de Sebastián del Águila Carbajal y Leonor Maroto, naturales y vecinos de esta dicha villa, quienes tuvieron su mutuo consentimiento. Fueron testigos Juan Francisco de la Torre, Juan Andrés Martín y Bernardo Alcaide, y lo firmo fecha ut supra.

Dr. Bazán

NOTA al margen: En dos de marzo de 1745 yo D. Bernardo Díaz, presbítero, de licencia del Sr. Dr. D. Pedro Bazán Martiarena, cura propio, velé a Matías Benito Díaz y Juliana del Águila Carbajal según dispone el ritual romano, y lo firmo fecha ut supra.

D. Bernardo Díaz



Partida de bautismo (24/V/1752) de Pascual Díaz Ximénez (1752-1823), presbítero


Pascual hijo de Matías Benito Díaz Ximénez y de Juliana del Águila Carbajal

En la Parroquial de San Benito de la villa de Yepes, en veinticuatro de mayo de 1752, yo D. Bernardo Gil Rincón, teniente de cura, bauticé solemnemente a un niño que nació en diecisiete de dicho mes y año, hijo legítimo de Matías Benito Díaz Ximénez y Juliana del Águila Carbajal, naturales y vecinos de esta villa; púsele por nombre Pascual; fue su padrino, que le tuvo in sacro fonte, D. Bernardo Díaz Ximénez, presbítero, (advertí las obligaciones), y lo firmé,

Bernardo Gil Rincón



Partida de bautismo (30/IX/1757) de Cosme Díaz Ximénez (1757-1824)


Cosme Damián hijo de Benito Díaz Ximénez y de Juliana del Águila Carbajal

En la Parroquial de San Benito de la villa de Yepes, en treinta de septiembre de 1757, yo D. Manuel de Torres, teniente de cura de dicha parroquial, bauticé solemnemente y puse el Santo Óleo y Crisma a un niño que nació en veintisiete de dicho mes, hijo legítimo de Benito Díaz Ximénez y de Juliana del Águila Carbajal, naturales y vecinos de dicha villa; púsele por nombre Cosme Damián; fue su padrino, que le tuvo in sacro fonte, Sebastián del Águila Carbajal, su abuelo, a quien advertí las obligaciones, y lo firmé,

Manuel de Torres





A2. PARTIDAS PARROQUIALES DE ARANJUEZ (bautismo, matrimonio, defunción)



Partida de bautismo (09/III/1804) de Juan de Dios Díaz Ximénez (1804-1858)


En la Real Iglesia de Alpagés de este Real Sitio de Aranjuez, en nueve días del mes de marzo de 1804, yo D. Pascual Díaz Ximénez, teniente de cura por su Majestad de dicha Real Iglesia, bauticé solemnemente y puse los Santos Óleos a un  niño que nació en ocho de dicho mes, hijo legítimo y de legítimo matrimonio de D. Cosme Díaz Ximénez, natural de la villa de Yepes, y de Dª. Felipa Martín, natural de Ontígola; abuelos paternos D. Benito Díaz Ximénez y Dª. Juliana del Águila Carbajal, naturales de dicha villa de Yepes, y maternos D. Manuel Matías Martín, natural de Seseña, y Dª. Juana del Águila Chaves, natural de la ciudad de Alcalá. Se le puso por nombre Juan Julián Pascual. Fue su madrina Dª. Pascuala Díaz Ximénez, su hermana, a quien advertí el parentesco espiritual y demás obligaciones, y lo firmé.

D. Pascual Díaz Ximénez



Partida de matrimonio (16/III/1806) de Manuel Villamor López (?) con Josefa Viéitez Bermúdez (?)


Manuel Villamor con Josefa Viéitez Bermúdez. Se velaron en veintiocho de junio de 1806

En el Real Sitio de Aranjuez a dieciséis del mes de marzo de 1806, yo el infrascrito Capellán Real, Teniente segundo de la Real Capilla Parroquial de Palacio, precedidos la información de libertad, examen en doctrina cristiana y el correspondiente despacho del Sr. Dr. D. Miguel de Oliván, Capellán de Honor de S. M., Juez Eclesiástico de la Real Capilla y Teniente Vicario de los Reales Ejércitos de Mar y Tierra, firmado en Madrid el día once de dicho mes de marzo del presente año ante Ángel Martín Cueto, Notario de dicho Tribunal, y no resultando impedimento alguno capaz de impedir, y menos anular, el matrimonio, desposé en la Real Capilla de S. Antonio a D. Manuel Villamor, soltero, natural de Ciempozuelos, hijo legítimo de D. Juan Esteban Villamor, Oficial Mayor de la Contaduría de este Real Sitio, y de Dª. Inés López, ambos vecinos de él, con Dª. Josefa Viéitez Bermúdez, también soltera, natural de Madrid, hija legítima de D. Nicolás Viéitez y de Dª. María Antonia Cabo, vecinos ambos de este dicho sitio y feligreses de su Real Capilla, naturales el D. Nicolás de La Coruña y la María Antonia de la villa de Arenas, obispado de Ávila, y el D. Juan Villamor natural de este sitio y la Dª. Inés López natural de Ontígola. Habiendo uno y otro expresado mutuamente sus consentimientos in facie ecclesiae, por palabras de presente, siendo testigos de ella D. Joaquín Vizcaíno, Juan Palomeque y Manuel Gutiérrez, residentes en este Real Sitio. Para que conste lo firmo en él, fecha ut supra.

Juan Morales



Partida de matrimonio (06/III/1808) de Isidro González Velázquez (1765-1840) con María Teresa Díaz Ximénez (1783-1864)

D. Isidro Velázquez con Dª. María Teresa Josefa Marcelina Díaz

En el Real Sitio de Aranjuez y territorio de esta Real Iglesia de Nª. Sra. de las Angustias de Alpagés, en seis días del mes de marzo de 1808. Yo el Dr. D. Tomás Getino, del hábito de Santiago y cura propio de dicha Real Iglesia, precedida la correspondiente licencia del Dr. D. Pedro de Ribero y la Encina, canónigo de la Santa Iglesia primada de las Españas de la ciudad de Toledo, inquisidor ordinario y vicario general de ella y su arzobispado, sin que preceda ninguna de las tres amonestaciones dispuestas por el Santo Concilio de Trento, por cuanto por justas causas así lo dispensó el dicho Sr. vicario de dicha ciudad de Toledo. Desposé por palabras de presente que hacen legítimo y verdadero matrimonio a D. Isidro Velázquez, viudo de Dª. María Antonia Rovira, con Dª. María Teresa Josefa Marcelina Díaz, hija legítima de Josef y de Eugenia Sierra, naturales de la villa de Yepes y ambos residentes en este Real Sitio, siendo aprobados en doctrina cristiana, confesados antes sacramentalmente y obtenido los mutuos consentimientos, siendo testigos de este tan solemne acto D. Juan de Valenzuela, D. Cosme Díaz Ximénez y D. Cándido García, y lo firmé.  Dr. D. Tomás Getino



Partida de matrimonio (17/V/1815) de Pascuala Díaz Ximénez (1796-1824) con Ramón Fernández Moratilla (1784-1852)

D. Ramón Mamerto Crescente Fernández de Aganzo con Dª. Pascuala Severina Díaz Ximénez

En el territorio de esta Real Iglesia de Alpagés de este Real Sitio de Aranjuez, en diecisiete días del mes de mayo de 1815, yo D. Paulino Alcayde, teniente de cura por S. M. de dicha Real Iglesia, precedida la correspondiente información y licencia del Tribunal de Toledo, para que sin que precedan las conciliares proclamas que manda el Sto. Concilio de Trento, cuanto por justas causas así lo dispensó dicho Tribunal; desposé por palabras de presente que hacen verdadero y legitimo matrimonio, a D. Ramón Mamerto Crescente Fernández de Aganzo, hijo legítimo de Fermín y de Cándida Moratilla, naturales de la villa de Torrejón de Ardoz, con Dª. Pascuala Severina Díaz Ximénez, hija de D. Cosme, y de Dª. Felipa Martín, naturales y ambos residentes en este Real Sitio; siendo aprobados en Doctrina Cristiana, confesados antes sacramentalmente y obtenido los mutuos consentimientos, siendo testigos D. Antonio Pradi, D. Josef Mesa y Cándido García, y lo firmé. Se velaron los contenidos en esta partida en veintiuno de febrero de 1816.

D. Paulino Alcayde


Partida de matrimonio (24/II/1827) de Jacinta Díaz Ximénez (1808-1871) con Ramón Fernández Moratilla (1784-1852)


Desposorios de D. Ramón Fernández Moratilla con Dª. Jacinta Díaz Ximénez

En la Real Iglesia de N. S. de las Angustias de Alpagés del Real Sitio de Aranjuez, en veinticuatro de febrero de 1827: yo D. Luis Gómez de Cabanillas del orden de Santiago, cura párroco de dicha Real Iglesia, Ontígola, Alhóndiga y Reales Oratorios de su demarcación, en virtud de despacho del Sr. Vicario General de Toledo, su fecha veintidós del mismo, y dispensa concedida por la Santidad de León XII Ntro. Santo Padre, del parentesco de primer grado de afinidad, desposé in facie ecclesiae, por palabras de presente que hacen verdadero y legítimo matrimonio, a D. Ramón Fernández Moratilla con Dª. Jacinta Díaz Ximénez, naturales el primero de Torrejón de Ardoz, viudo de Dª. Pascuala Ximénez, y la segunda natural de este Real Sitio, hija de D. Cosme Díaz Ximénez, natural de Yepes, y de Dª. Felipa Martin, natural de Ontígola: habiendo dado antes su mutuo consentimiento, y sido examinados y aprobados en doctrina cristiana, y recibido la absolución como previene el mismo despacho del Sr. Vicario General de Toledo, D. Matías Calva, provisto ante D. José González de Lara, notario de aquella Audiencia Eclesiástica; confesaron y comulgaron antes, según se mandaba, y les fueron dispensadas las tres proclamas que previene el Sto. Concilio de Trento. Fueron testigos del desposorio D. Romualdo Arellano, primer teniente de esta villa y D. Gabriel Díaz Ximénez, de esta residencia, y otros varios. Y para que conste lo firmo fecha ut supra.  Luis Gómez de Cabanillas.



Bibliografía

https://parroquiayepes.vservers.es/parroquiayepes/Arte/Iglesia.htm



Comentarios

Entradas populares de este blog

Artículos de MARÍA DÍAZ-JIMÉNEZ MOLLEDA en el Boletín de la I.T. (1920-1946)

Datos biográficos de María del Rosario Díaz-Jiménez Molleda