HISTORIA DE UNA FAMILIA
YEPES (TOLEDO)
Los primeros datos seguros de la familia Díaz-Jiménez comienzan con Diego Díaz Ximénez, apodado Rodete, nacido a mediados del siglo XVII en Yepes. No he encontrado su partida de bautismo pero sí la de su matrimonio (Yepes, 21/12/1683), en segundas (o quizás terceras) nupcias, con Eufemia Gómez [las transcripciones son literales, en el apéndice su traducción].
Diego Diaz Ximenez y Eufemia Gonzalez
Velados por Lz.do Juan Diaz
En veinte y uno de diziembre de
1683 yo el Lz.do Pedro Simon Sanchez de Cordova con licencia del Sr.
Lz.do D. Juan de Molina Contreras, cura en la bacante de la
Parrochial desta villa de Yepes, haviendo precedido las tres publicaciones que
manda el Sto Concilio de Trento y signodales deste Arçobispado, los
cuales se hicieron a ocho, y doce, y diez y nueve, de dho mes y año a las misas
mayores, y no haviendo resultado impedimento alguno canónico y dado el mutuo
consentimiento, desposé por palabras de presente que haçen berdadero matrimonio
a Diego Diaz Ximenez, viudo de Josepha de Vega Alcon, y a Eufemia Gonzalez,
hija de Fran.co Gomez y Ana Gonzalez, todos vecinos de esta dha
villa, siendo testigos Juan Garcia y el Padre Fray Alonso de Soria, relixioso
de Santo Domingo, y Fran.co Gomez, vecinos de dha villa, y lo firme.
Lz.do Pedro Simon Sanchez
de Cordova
Lz.do Juan de Molina
Cuando uno de los contrayentes
era viudo, caso de Diego Díaz Ximénez, no solía ponerse el nombre de sus padres
en la partida, por lo que es fundamental encontrar la de su primer matrimonio
con Josefa de Vega Alcón (ahí sí se ponían), que podría estar en Yepes o en el desconocido
pueblo de nacimiento de Josefa, donde solía celebrarse el matrimonio.
La partida de bautismo (Yepes, 01/10/1654) de Eufemia González sí aparece, sin embargo, en los libros parroquiales de Yepes:
Francisco Gomez. Eufemia, su hija.
En la yglesia del Sr. S. Benito desta villa de Yepes en primero dia del
mes de octubre de 1654 años, yo Juan de Escovedo, teniente cura en dha yglesia,
baptice y puse el Santo Olio y Chrisma a una niña, hija de Fco. Gomez y de Ana
Perez, de legitimo matrimonio, y vecinos de dha villa; pusela por nombre
Eufemia, la qual nacio en quince dias del mes de septiembre de dho año; fueron
sus padrinos de pila el L.do Diego de el Aguila Fernandez y Luisa Gomez,
mujer de Antonio Gomez, a quien previne la obligacion de la enseñança y al dho
padrino el parentesco espiritual contraido. Y lo firme, fecha ut supra.
Juan de Escovedo Bustinza
Es difícil seguir el rastro
genealógico cuando los apellidos son comunes, Díaz, Pérez, González. Hasta su
normalización en las primeras décadas del siglo XIX (los hijos deberían llevar
el primer apellido del padre seguido del primero de la madre) los apellidos no
seguían una lógica, a veces los hijos llevaban el del padre o el de la madre (o
ambos, en un orden o en el otro), otras veces se le añadía el apodo por el que
era conocida la familia y otras llevaban el topónimo de su lugar de origen. Todo
esto unido al hecho de que lo importante para la iglesia era registrar el hecho
más que comprobar la veracidad de los datos hace que haya que buscar en varias
partidas para acertar con la verdad.
En el caso de la madre de Eufemia
aparece como Ana Pérez en algunas partidas y como Ana González en otras. La
misma Eufemia es Eufemia González, Eufemia Gómez, Eufemia de Mora o Eufemia de
Mora Gómez, según las partidas consultadas. Si buscamos la partida de matrimonio
de sus padres (Yepes, 28/08/1652) encontramos Francisco Gómez, hijo de Antonio
Gómez y de Magdalena de Mora, y Ana Pérez, hija de Francisco Pérez y de Isabel
González, por lo que sus apellidos, según la normativa actual, serían Francisco
Gómez de Mora, Ana Pérez González y su hija Eufemia Gómez Pérez.
Respecto a Diego Díaz Ximénez, al
no aparecer su partida de nacimiento es difícil rastrear sus orígenes. En los
libros aparece como Diego Díaz, Diego Díaz Rodete o Diego Díaz Ximénez. Como
uno de sus hijos, Gregorio, es referido como “Rodete” en las partidas es
razonable deducir que es el apelativo por el que se conocía a la familia. Así
podemos descartar otras familias que comparten los apellidos Díaz o Ximénez,
bastante comunes en Yepes, con los nombres Diego o Gabriel, como sucede con las
familias “del Val” o “Alcaide” (no resulta nada fácil desbrozar el camino).
En cuanto a la familia “Rodete” he encontrado en los libros parroquiales
un Manuel Díaz Rodete en cuya partida de matrimonio (Yepes, 02/10/1656) se lee
“desposé […] a Manuel Díaz Rodete, tejedor de paños, hijo de Diego Díaz Rodete,
tejedor, y de María de Vega, […] con Leonor Crespo de Soria, hija de Pedro de
Soria, sastre, y de Polonia Crespo”. Este Manuel debió de nacer hacia 1635 y
por las fechas nuestro Diego podría haber sido su hermano ya que de ser su hijo
(uno llamado Diego nacido el 12/02/1662) habría fallecido con 45 años después
de haberse casado dos veces y la segunda con una mujer, Eufemia, 8 años mayor
que él, lo que no parece muy normal para la época.
Todo se
aclararía encontrando la partida de bautismo de este Manuel o la de nuestro
Diego o, como dije antes, la de matrimonio de Diego con su primera mujer Josefa
de Vega, pero para ello habría que saber primero sus pueblos de naturaleza (de
los tres). Aunque posiblemente bastaría con esta última partida ya que allí
aparecería el nombre de los padres de Diego y podríamos ver su relación con
Manuel.
Posteriormente
he encontrado una partida de bautismo de una hija de un Diego Díaz Ximénez y
Ana Juárez de Velasco llamada María (Yepes, 01/12/1669). Este Diego es
compatible con el que buscamos y Ana Juárez de Velasco podría ser su primera
mujer, siendo Josefa de Vega Alcón la segunda y Eufemia Gómez Pérez la tercera.
En esta partida aparecen por primera vez los dos apellidos juntos, Díaz y
Ximénez. Por lógica este Diego habría nacido hacia 1645. Reproduzco por su
interés esta partida:
Diego Diaz Ximenez. Ma., su hija
En la iglesia de el Sr. S. Benito de esta va. de Yepes en nueve
dias de el mes de diciembre de 1669 años, yo Pedro Guedexa Marfil, teniente de
cura en dicha va., baptice y puse el Santo Oleo y Chrisma y hice los
exorcismos que la Iglesia hordena, a una niña hija de Diego Diaz Ximenez y de Ana
Juarez de Belasco, de legitimo matrimonio y vecinos de dicha villa. Pusosela
por nombre Maria; nacio en primero de dicho mes y año. Fueron sus padrinos de
pila Leonardo del Arroyo y Ana Ximenez, su mujer, vecinos de dicha va.,
a quien les previne la obligacion de la enseñanza y a el dicho padrino el
parentesco espiritual contraido.
Pedro Guedexa Marfil
Eufemia tenía 29 años cuando se
casó con Diego (una edad algo avanzada para entonces). El matrimonio tuvo al
menos ocho hijos: Manuel (1686), Ana María (1687), Ana (1688), Francisco
(1689), Eufemia (1691), Gregorio
(1692), Juan (1694) y Francisco Javier (1696). Como había la costumbre de
repetir el nombre de un hijo cuando este fallecía Ana María y Francisco
seguramente murieron al poco de nacer. Tanto Gregorio (nuestro antepasado) como
Juan aparecen en las partidas como “Rodete”.
Manuel y Ana aparecen en la lista
de confirmados en Yepes de 15/11/1688 y Gregorio y Juan en la de 02/10/1695. Al
resto de los hijos no los he encontrado en dichas listas.
Eufemia Gómez
falleció en 1699, tenía 45 años. Diego Díaz Ximénez lo hizo en 1707, tendría
unos 62 años. Cuando encuentre sus partidas de defunción veré si hicieron
testamento y si estos aportan más información sobre sus vidas.
Nuestro antepasado directo Gregorio Díaz Gómez (aparece en los libros como Gregorio Díaz, Gregorio Díaz Rodete o Gregorio Díaz Ximénez) nació en Yepes el 24/04/1692. Su partida de bautismo dice:
Gregorio hijo de Diego
Diaz
En la villa de Yepes en tres dias del mes de mayo de 1692 años, yo el Ldo. Felix Lopez Egas, teniente de cura
por nombramiento del Sr. Dr. D. Lope Santin y Balboa, cura propio de la parroquial
del Sr. S. Benito desta villa, baptize solemnemente a un niño, hijo legitimo de
Diego Diaz y de Eufemia de Mora Gomez, vecinos desta villa; pusele por nombre
Gregorio; nacio a veynte y quatro de abril; fue su padrino Manuel del Alamo a
quien adverti el parentesco espiritual y obligazion de la enseñança y por la
verdad lo firme ut supra.
Felix Lopez Egas
Gregorio se casó con Francisca Antonia
Páez López en julio de 1718 (tenía 17 años), en Yepes. Francisca era hija de
una familia de abolengo (los Páez de Sotomayor); su padre, Francisco Páez de Lesaca,
era hijo de Pedro Páez Espinar y de Antonia de Lesaca Rivera (casados en 1668
en Yepes); su madre, María López Sánchez era natural de Villatobas, pueblo de
Toledo a 30 km de Yepes. Ambos se casaron en 1691 y tuvieron al menos 9 hijos,
Francisca nacida en 1701 era la sexta. [Aunque en ninguna partida parroquial he
encontrado a Francisca Páez asociada al apellido Sotomayor, en la lista de
confirmados en Yepes el 09 de octubre de 1748 se puede leer “Maria Inozenzia, hija de Gregorio Diaz
Ximenez y de Francisca Paez de Sotomayor” (María Inocencia había nacido el
28/12/1734 y fue confirmada cuando tenía 13 años)].
Entre los hombres ilustres de la
familia Páez de Sotomayor, nacidos en Yepes, están el Doctor Francisco Páez de
Sotomayor, canónigo penitenciario de la Catedral de Valladolid y catedrático de
Sagrada Escritura en la misma ciudad, en cuyo testamento (https://investigadoresrb.patrimonionacional.es/uploads/2016/03/1643-FRANCISCO-PAEZ.pdf)
fechado en la misma el 18 de marzo de 1643 dice ser natural de Yepes, hijo de
Juan Páez de Sotomayor y de Catalina Álvarez del Águila y hermano del capitán
Agustín Páez de Sotomayor, y que posee “viñas, olivares y tierras” en Yepes que
lega a su hermano.
En la “Breve
historia de Yepes” de Tirso Trillo, publicado en 1982, se habla de varios
miembros de dicha familia en los siglos XVI y XVII: Juan (capitán de los
Tercios en 1567), hijo de Pedro Páez y María Hdez.; Leonor, esposa de Francisco
de Marañón, mecenas de la Parroquia de Yepes; o Pedro y Francisco Páez de
Sotomayor, tenientes de cura en esa Parroquia.
En el
“Boletín de la sociedad toledana de estudios heráldicos y genealógicos” de 1983
se publica un artículo, “Las familias yepesinas en los siglos XVI y XVII”,
también de Tirso Trillo, en que describe las casa solariegas de las familias
más importantes de Yepes, los Águila Chaves, los Ayala, los Aguilera, los
Chaves, los Páez, etc., de estos últimos dice “De finales del siglo XV tuvieron su máxima influencia en el siglo XVI.
No parece fuesen hidalgos, pero sí de cuantiosa hacienda; las fundaciones en la
iglesia por esta familia fueron muy numerosas y ricamente dotadas”.
La partida de bautismo de
Francisca (Yepes, 26/02/1701) dice:
Francisca Antonia hija legitima de Francisco Paez y de Maria Lopez
En la yglesia parroquial de Sr. S. Benito de la villa de Yepes, en veinte
y seis dias del mes de febrero del año de 1701, yo el Ldo. Antonio Palacios
Cortes, teniente de cura de dicha parroquial, baptice a una niña, que nacio el
dia diez y ocho del dicho mes, hija legitima de Francisco Paez y de Maria Lopez,
legitimamente casada, y naturales el primero de la villa de Yepes y la segunda
natural de la de Villatobas y vecinos de la de Yepes; pusela por nombre
Francisca Antonia; fue su padrino el Ldo. D. Francisco de Arebalo, el cual
quedo adbertido del parentesco espiritual y de la obligacion de enseñarle lo
que debe saber para ser buena cristiana y lo firmo fecha ut supra.
Ldo. Antonio Palacios Cortes
Y la de su matrimonio con
Gregorio Díaz Ximénez (Yepes, 27/07/1718):
Gregorio Diaz y Fca. Paez. Belados
En el año del Señor de 1718, en veinte y siete dias del mes de Julio;
habiendo precedido las tres admoniziones que el Santo Concilio de Trento manda;
en tres dias de fiesta, que fue la primera domingo diez y siete de Julio, y la
segunda domingo veinte y quatro del dho mes y la tercera el dia veinte y cinco
del mencionado mes, fiesta del Sr. San Tiago apostol, y no habiendo resultado
impedimento alguno, habiendo confesado y comulgado y asimismo sido examinados
de la Doctrina Christiana, yo el Ldo. D. Manuel de Aldana, clerigo publico de
la villa de Yepes, con lizenzia del Sr. Dr. D. Alexandro Peral de Leon, cura
propio de la Parroquial del Sr. S. Venito, de dha villa, despossee in facie
ecclesiae por palabras de presente; a Gregorio Diaz, hijo legitimo de Diego
Diaz y de Eufemia Gomez; y a Fca. Paez, hija legitima de Fco. Paez y de Maria
Lopez, los dos vezinos y naturales de Yepes: haviendo preguntado a ambos y
ellos expresado su mutuo y reciproco consentimiento, siendo testigos Manuel de
Vega, Fco. Agudo y Juan del Zerro Serrano; e inmediatamente los belee segun las
rubricas del Ritual Romano; y lo firme fecha ut supra.
Ldo. D. Manuel Aldana
Alexandro Peral de Leon
No se sabe mucho sobre su vida, ni de la profesión que ejerció Gregorio. Tuvieron al menos 11 hijos: Bernardo Gregorio (1719), María Juliana (1721), Inés Francisca (1723), Matías Benito (1725), Francisco Javier (1726), Antonia Ramona (1728), Juan Manuel (1730), Ana María (1733), María Inocencia (1734), Juana Rafaela (1737) y María Teresa (1740).
Bernardo, el mayor, fue presbítero
y padrino de bautismo de varios de sus sobrinos. Hay otro Bernardo,
posiblemente tío de éste y hermano de Gregorio, del que no he encontrado
referencias, que debió de ser también presbítero y padrino de bautismo de su
sobrino Matías Benito, nuestro antepasado directo.
Tanto Gregorio
como Francisca fallecieron sobre los 65 años.
En cuanto a nuestro Matías Benito su partida de bautismo (Yepes, 04/03/1725) dice:
Matias Benito hijo de Gregorio Diaz y de Fca. Paez
En la yglesia parroquial de Sr. S. Benito de la va. de
Yepes, en quatro dias del mes de marzo de 1725 años, yo el Ldo. D. Antonio
Palazios Cortes, teniente de cura de dha. parroquial, baptize un niño que nazio
a veinte y quatro de febrero proximo pasado, hijo de Gregorio Diaz y de Fca.
Paez, lexitimamente casados, parroquianos desta yglesia, naturales y vezinos
desta dha. villa, y al presente viben en la calle de Toledo, al qual fue puesto
por nombre Matias Benito. Fue su padrino el Ldo. D. Bernardo Diaz, presbitero,
quien le tuvo in sacro fonte, parroquiano de esta yglesia, a quien adberti el
parentesco espiritual y la obligazion de enseñarle lo que debe saber para ser
buen cristiano. Y lo firme.
Ldo. D. Antonio Palazios Cortes
Tampoco existe información sobre
la vida de Benito (llamado así en las últimas partidas de sus hijos). Sabemos
que se casó con Juliana de Águila Carbajal (Yepes, 1722), miembro de otra de las familias importantes
de Yepes. Juliana era tres años mayor que Benito, era hija de Sebastián del
Águila Carbajal y de Leonor Maroto Martín y la cuarta de los seis hijos que
tuvo el matrimonio.
En su partida de matrimonio (Yepes, 09/12/1744) se lee:
Mathias Benito Diaz y Juliana del Aguila Carbajal
En la Parroquial del Sr. S. Benito de la villa de Yepes, en nueve de
diciembre de 1744, haviendo hecho las tres moniciones en los dias de fiesta beinte
y dos, beinte y nuebe y treinta de Noviembre proximo pasado de dho año, segun
dispone el Santo Concilio de Trento y Constituciones Sinodales de este
Arzobispado, y no habiendo resultado impedimento, yo el Dr. D. Pedro Bazan Martiarena,
cura propio, despose por palabras de presente que hazen verdadero matrimonio a
Mathias Benito Diaz hijo legitimo de Gregorio Diaz y Fca. Paez, naturales y vezinos
de esta villa, con Juliana del Aguila Carbajal, hija de Sebastian del Aguila
Carbajal y Leonor Maroto, naturales y vezinos de esta dicha villa, quienes tubieron
su mutuo consentimiento. Fueron testigos Juan Fco. de la Torre, Juan Andres
Martin y Bernardo Alcayde, y lo firmo fecha ut supra.
Dr. Bazan
NOTA al margen: En dos de marzo de 1745 yo D. Bernardo
Díaz, presbítero, de lizencia del Sr. Dr. D. Pedro Bazan Martiarena, cura
propio, vele a Mathias Benito Diaz y Juliana del Aguila Carbajal segun dispone
el ritual romano, y lo firmo fecha ut supra.
D. Bernardo Diaz
El matrimonio tuvo siete hijos:
Bernarda Modesta (1745), Escolástica Polonia (1747), Josefa Gabriela (1749),
Pascual (1752), Joseph (1755), Cosme
Damián (1757) y Vicente Ezequiel Julián (1763).
Todos se casaron excepto Pascual Díaz
Ximénez que siguió la carrera eclesiástica, como su tío Bernardo, llegando a
ser “Capellán de Reyes Nuevos” de la Catedral de Toledo (en la real capilla de
Reyes Nuevos están enterrados los primeros reyes de la casa de Trastámara).
Pascual era presbítero, teniente
primero de la iglesia parroquial de Alpajés, en Aranjuez, cuando se le concedió
el título, a petición suya, de Comisario del Santo Oficio (delegado del
Tribunal de la Inquisición) el 20 de diciembre de 1791. Tenía 39 años.
Posteriormente, en junio de 1805, presentó los documentos necesarios para ser
admitido por capellán de la “Real Capilla
de los Sres. Reyes Nuevos de Toledo”, cargo que consiguió con 53 años
[datos recogidos del Archivo y Biblioteca Capitulares de la Catedral de Toledo].
Falleció en diciembre de 1823, a los 71 años de edad.
* * * * * * * * * *
ARANJUEZ (MADRID)
Cosme Díaz Ximénez, el sexto hijo del matrimonio de Matías Benito Díaz Ximénez y Juliana del Águila Carbajal, nació en Yepes el 27/IX/1757, según su partida de bautismo:
Cosme Damian hijo de
Benitto Diaz Ximenez y de Juliana del Aguila Carbajal
En la Parroquial de San Benito de la villa de Yepes, en treintta de
septiembre de 1757, yo D. Manuel de Torres, tenientte de cura de dicha
parroquial, baptize solemnementte y puse el Santto Oleo y Chrisma a un niño que
nazio en veintte y siette de dho mes, hijo legitimo de Benito Diaz Ximenez y de
Juliana del Aguila Carbajal, naturales y vezinos de dha villa; pusele por
nombre Cosme Damian; fue su padrino, que le tuvo in sacro fonte, Sebastian del Aguila Carbajal, su abuelo, a quien
hadberti las obligaciones, y lo firme,
Manuel de Torres
Cosme se fue joven a Aranjuez, donde
residía su hermano Pascual y donde se casó con Felipa Martín del Águila, natural
de Ontígola (Toledo), hija de Manuel Matías Martín, natural de Seseña (Toledo)
y empleado del Real Sitio de Aranjuez desde 1736 (en el que estuvo más de 60
años), y de Juana del Águila Chaves (de una familia principal de Yepes, con
miembros como Gabriel del Águila Chaves, alcalde de la villa y administrador
del hospital en esas fechas), natural de Alcalá de Henares.
En 1779, con 22 años, entra a
trabajar como empleado de las “Reales
Obras de Su Majestad en el Real Sitio de Aranjuez”, llegando a ser “pagador
y sobrestante mayor” (equivalente a capataz mayor de obras). Permaneció en el
puesto hasta su fallecimiento en 1824, a la edad de 66 años.
Cosme, estuvo destinado en las
obras del Jardín del Príncipe, mandado construir por Carlos IV cuando aún era
Príncipe de Asturias; el jardín posee un embarcadero sobre el río Tajo, que lo
limita al norte y oeste, y edificios tan emblemáticos como la Casa del
Labrador, un hermoso palacete neoclásico donde hay una curiosa pintura “Carlos
IV presenciando la caza del jabalí” [fig. 1] en que aparece pintado a caballo con
uniforme azul Cosme Díaz Ximénez al lado del rey Carlos IV. La pintura se
encuentra en la Sala de la Yeguada y se debe al pintor Zacarías González
Velázquez (1763-1834), hermano del arquitecto Isidro González Velázquez
(Madrid, 1765-1840), responsable del aspecto exterior de la Casa del Labrador. Isidro
(discípulo predilecto de Juan de Villanueva, el autor del Museo del Pardo) se
casaría en 1808, en segundas nupcias, ya pasados los 40 años de edad, con una sobrina
de Cosme, María Teresa Díaz Ximénez [fig. 4], hija de su hermano José. Ambos
vivirían en Madrid (en la Plaza de la Armería del Palacio de Oriente, como
arquitecto mayor del rey que era) hasta el fallecimiento de él en 1840. Teresa
murió de pulmonía en Madrid el 31 de octubre de 1864 a los 81 años.
Una completa reseña de la vida y obra de Isidro Velázquez (como solía
firmar) se puede leer en los sitios web: https://oa.upm.es/6629/1/Navascues_34.pdf
(páginas 3 a 18), en
https://xn--institutoestudiosmadrileos-4rc.es/portfolio_page/v-4-velazquez-tolosa-isidro/
y en https://dbe.rah.es/biografias/17180/isidro-gonzalez-velazquez-tolosa.
Fig. 1. Carlos IV presenciando la caza del jabalí (Casa del
Labrador, Aranjuez).
Zacarías González
Velázquez (1800)
Zacarías también pintó varias
veces a la que era su sobrina e hija única de Isidro y María Teresa, Manuela
González Velázquez y Díaz Ximénez (Madrid, hacia 1810); la primera de niña, con
10 o 12 años, tocando el piano, actualmente en el Museo Lázaro Galdiano de
Madrid [fig. 2]; la segunda, con un perrito en los brazos, está en paradero
desconocido y la última, con 22 o 23 años, se encuentra en una colección
particular [fig. 3]. Manuela se casó en 1831 y tuvo un hijo, Joaquín. En 1833
murió repentinamente y su hijo tres años después.
[Info: https://www.the-saleroom.com/en-gb/auction-catalogues/alcala-subastas/catalogue-id-sralc10013/lot-4875853e-291c-481b-b1e7-a602010b5d02#lotDetails
à See item details à Picar sobre la foto
barrada].
En cuanto al retrato de María
Teresa Díaz Ximénez se conoce un cuadro al óleo (fig. 4) del pintor Agustín
Esteve y Marqués (1753-1820), valenciano y discípulo de Goya, que pertenece al
museo de arte de Filadelfia.
Fig. 2. Manuela González Velázquez tocando el piano (M.
Lázaro Galdiano, Madrid)
Zacarías González
Velázquez (1820)
Fig. 3. Manuela González Velázquez y Díaz Ximénez (Colección
particular, Madrid)
Zacarías González
Velázquez (hacia 1833)
Fig. 4. María Teresa Díaz Ximénez (Museo de Arte de
Filadelfia)
Agustín Esteve y
Marqués (1808)
Cosme tuvo cinco hijos, Matías
(1790), Gabriel (1794), Pascuala (1796), Juan
de Dios (1804) y Jacinta (1808).
La vida de Cosme se complicó cuando
Fernando VII fue forzado a abandonar España y las tropas napoleónicas entraron
en Aranjuez el 6 de diciembre de 1808. Cosme huyó con su mujer y sus cinco
hijos a Yepes, su pueblo natal, llevándose consigo los vestuarios de gala de la
Marina (en esos años estaba también “encargado de los efectos de Marina y demás
enseres del astillero del río Tajo en el Real Sitio de Aranjuez”).
Con motivo de la ausencia del rey
y del comienzo de la guerra de independencia se creó la Junta Suprema Central
en septiembre de 1808 en Aranjuez para asumir los poderes ejecutivo y
legislativo españoles, trasladándose dicha Junta a Sevilla tras la ocupación de
Aranjuez por Napoleón tres meses después.
Cosme permaneció en Yepes hasta el
6 de agosto de 1809 en que decidió viajar a Sevilla con su hijo mayor Matías
para entregar al Departamento de la Marina los vestuarios rescatados. El
objetivo real de dicho viaje era hacer méritos para intentar que le pagasen
algunos de los sueldos atrasados que le debían desde la invasión, ya que no
tenía otra fuente de ingresos para mantener a su familia.
Él mismo describe (hablando en
tercera persona) su viaje en una carta dirigida al rey en agosto de 1814 (tras
la restauración de éste en el trono en mayo de ese año) pidiendo que se le
restituyese en el puesto de sobrestante que tenía antes de la guerra,
resaltando su fidelidad al rey y su ausencia de colaboración con el gobierno
francés:
“[…] animado de estos sentimientos y deseoso de no sucumbir en lo más mínimo
al Gobierno intruso, después de la pérfida invasión de las tropas enemigas,
prefirió abandonar su dilatada familia de mujer y cinco hijos, exponiéndoles a
ser víctimas de la miseria, y se decidió a emigrar en medio de los mayores
peligros pasando a la ciudad de Sevilla y llevándose consigo todos los
vestuarios de gala de la Marina de dicho Real Sitio, que fue lo único que pudo
librar de la rapacidad francesa, con el objeto de presentarlos como lo verificó
a la Junta General por medio del Ministro de Estado, quien en su vista mandó se
entregasen al Departamento de Marina por disposición del Ministro de este ramo;
por mi conducta y patriotismo mereció el exponente que se le diesen dos mesadas
de sus atrasos, y una certificación de D. Santiago José Patero, comisario de
Guerra de Marina graduado y Contador de la provincia de Sevilla, en que se
acredita la entrega de dicho vestuario según aparece de los testimonios que
tiene presentados en la Mayordomía de V. R. Casa de esta Corte en el mes
próximo pasado, los cuales corroboran el aprecio que mereció de la Junta
Central de Patriotismo. […]”
Parece ser que el viaje les llevó
a Cosme y a su hijo cerca de tres meses como indica el acuse de entrega del
material:
“D. Santiago Josef Patero comisario de guerra de Marina, graduado y
contador de esta provincia de Sevilla. Certifico que en consecuencia de Real
Orden que me fue comunicada por el Sr. Secretario de Estado y del Despacho
universal de Marina con fecha de 27 del corriente me ha entregado D. Cosme Díaz
Ximénez sobrestante pagador de las Reales Obras de S. M. en Aranjuez y
encargado de los vestuarios y otros efectos de Marina en aquel río, 19
chaquetas de paño fino azul con vueltas rojas, todas guarnecidas con dos
galones de oro hasta por las costuras: 19 pantalones también azules y
guarnecidos con igual galón y 16 fajas de sarga de seda encarnadas, guarnecidas
todas enteramente de fleco de oro fino, cuyos efectos salvados de los enemigos
por el patriotismo de dicho encargado quedan en mi poder para dirigirlos al
Real arsenal de la Carraca [ubicado en San Fernando, Cádiz] en cumplimiento de la citada soberana
disposición. Y para que conste a los fines convenientes doy ésta en Sevilla a
30 de octubre de 1809. Santiago Josef Patero.”
Prosigue la carta de Cosme
relatando lo que siguió a dicha entrega:
“[…] La conducta del exponente le hizo acreedor a que le nombrasen
comisionado con 8 carruajes propios de S. M. y pertenecientes al Real Cortijo
de Aranjuez para conducir 400 monturas al Ejército español que se hallaba en
Santa Cruz de la Zarza [en la provincia de Toledo]; pero teniendo noticia en la ciudad de Andújar de la batalla de Ocaña,
y que los enemigos avanzaban a las Andalucías, se volvió a Sevilla; más como
penetraron hasta dicha ciudad le fue forzoso permanecer en ella lleno de
miseria e imposibilitado de fugarse hasta que siendo socorrido por su hermano
D. Pascual, Capellán de Reyes, salió de ella y se dirigió a la mencionada villa
de Yepes en la que permaneció ocupándose en las labores del campo sin más
intervención como es notorio. […]”.
La batalla de Ocaña tuvo lugar el
19 de noviembre de 1809 con la victoria de las tropas francesas y su posterior
avance sobre Andalucía. La Junta Suprema Central abandonó Sevilla a comienzos
de 1810 y se instaló en Cádiz hasta la capitulación de la región pocas semanas
después.
Cosme consiguió salir de Sevilla
con la ayuda de su hermano Pascual que, al ser Capellán de Reyes Nuevos de la
Catedral de Toledo, tenía muchos contactos a los que recurrir, y volver con su
familia a Yepes el 17 de abril de 1810.
En Yepes permaneció trabajando en
el campo hasta que en 1816 consiguió que le restituyeran en su antiguo puesto
en Aranjuez, después de aportar varios testigos, entre ellos el cura ecónomo de
la parroquia de la villa, ante el Procurador Síndico General (el encargado en
el ayuntamiento de defender los intereses del pueblo) y el escribano (notario)
correspondiente, para demostrar su comportamiento ejemplar y su fidelidad al
rey durante esos años.
Cosme colocaría a su hijo Gabriel
de ayudante suyo y a su yerno Ramón Fernández Moratilla, como veremos más
adelante.
Falleció en Aranjuez el 30 de
julio de 1824 a los 66 años.
De su mujer Felipa Martín no se
sabe nada al haber desaparecido en nuestra guerra civil casi todos los libros
parroquiales de la iglesia de N.ª Sra. de las Angustias de Alpajés, en Aranjuez.
* * * * * * * * * *
HIJOS DE COSME DÍAZ XIMÉNEZ
1. Matías
Díaz Jiménez (Aranjuez, 1790)
Expediente: [Archivo General de Palacio.
PER-2618-6]
El hijo mayor, trabajó como
ayudante de su padre en Aranjuez y comenzó los estudios de “Arquitectura y
matemáticas” con el arquitecto Juan de Villanueva que tuvo que interrumpir tras
la invasión francesa del dos de mayo de 1808. En 1809 acompaña a su padre a
Sevilla para entregar los vestuarios de gala de la Marina y cuando Sevilla fue
ocupada por el ejército de Napoleón pasó a Ceuta donde residió hasta el final
de la guerra, regresando entonces a Aranjuez.
Al tiempo que su padre, agosto de
1814, dirige una carta al rey solicitando la plaza de “oficial de libros de la
Administración de Rentas” de Aranjuez. Al no recibir respuesta escribe otra
carta, fechada el 23 de febrero de 1815, pidiendo la plaza de “tenedor de
materiales de las Reales Obras” en Aranjuez, que había quedado vacante por
fallecimiento del titular. En 1816 consigue por fin una plaza en las Reales
Obras.
Pasaría desde esa fecha por
varios puestos: El 2 de febrero de 1817 solicita licencia de un mes para
desplazarse a Madrid y examinarse de Agrimensor, describiéndose como “segundo
sobrestante de las Reales Obras”. En otra instancia de 3 de octubre de 1821 se
describe como “ayudante de Aparejador de las Reales Obras”.
En 4 de junio de 1824 se dirige
al rey con la siguiente petición:
“Don Matías Díaz Ximénez,
Ayudante de Aparejador de las Reales Obras de este sitio, a V. M. seguro de
hallar asilo en su Paternal Corazón expone: Hace más de un año padece una
fuerte inflamación en la vista del ojo izquierdo, y siéndole conveniente según
le han informado los facultativos el tomar los baños de Sacedón, recurre a V.
M.
Suplicando que en atención a
carecer de medios el exponente para poderlo verificar, se sirva mandar se le
socorra con aquella cantidad que se juzgue necesaria a cuenta de los atrasos
por razón de la consignación de alojamiento, o de las mesadas, a cuya gracia
vivirá eternamente reconocido, rogando al todo Poderoso conserve su importante
vida muchos y dilatados años.
Aranjuez, 4 de junio de 1824.
A L. R. P. de V. M.
Matías Díaz Ximénez”
[En esa época era normal pagar
mal y tarde por lo que Matías sólo pide que se le entregue parte de esas
mesadas adeudadas o parte del dinero que aún no ha recibido para su alojamiento
(emolumento de casa y leña)].
A la instancia le acompaña el
informe del médico:
“Como profesor de medicina, y
como primer cirujano por S. M. de este Real Sitio.
Certifico ser cierto que el
suplicante padece una oftalmia rebelde acompañada de manchas sobre la córnea
transparente del ojo izquierdo, y que podrán serle útiles los baños minerales
de Sacedón [en la provincia de Guadalajara, fue famoso por sus curativas
aguas termales a las que acudían frecuentemente los reyes para tratarse la
gota] u otros análogos.
Aranjuez, 4 de junio de 1824
Ldo. Manuel Roldán”
Como contestación a la petición
se le conceden 2 mesadas [mensualidades] de las que se le deben para que pueda
asistir a los baños.
El 11 de julio de 1826 vuelve a
solicitar 20 días de licencia para viajar a Madrid para “tomar los baños
gaseosos” [según el informe médico: Hace
mucho tiempo que padece de la vista, con otras afecciones morbosas, para las
cuales necesita el auxilio de los baños de vapor o las gaseosas, siendo preciso
pasar a Madrid para verificarlo.]
En mayo de 1827 se publica un
nuevo reglamento por el que desaparece el puesto de ayudante de aparejador, cesándole
y privándole de sueldo y emolumento de casa y leña. A las quejas de que al
menos se le abonen los 2000 reales de vellón de atrasos se le responde que le
adelantan 500 reales con la condición de que abandone su casa (en la que vive
con su mujer y 5 hijos) en un plazo de 3 días.
El 5 de noviembre de 1828
solicita una ayuda para contratar un ama de cría que se encargue de la
lactancia de una de las dos niñas que acaba de dar a luz su mujer. Le conceden
4 reales diarios durante 18 meses para ese fin.
En octubre de 1830 aparece otra
vez con el cargo de ayudante de aparejador de las Reales Obras por lo que
deduzco que debió de crearse nuevamente el puesto ese año o el anterior.
Por otra parte, en su
expediente consta, en 1827, que “era Capitán de Granaderos, encargado en el
Detall, de la 1ª Brigada de Voluntarios Realistas de la provincia de Madrid,
Batallón de Aranjuez.
[El Cuerpo de
Voluntarios Realistas fue una milicia, creada en todas las provincias,
organizada por Fernando VII durante la Década Ominosa (1823-1833) para defender
las ideas absolutistas, luchando contra los elementos liberales y evitando que
se estableciera un nuevo gobierno constitucional].
Matías se alistó como
voluntario el 13 de junio 1823, nada más crearse el Cuerpo, y en el último
informe, muy elogioso, de 13 de mayo de 1827 se dice:
“Ha contribuido eficazmente desde la creación de este Cuerpo para el armamento y equipo, tanto
personalmente como en unión con el comandante, buscando cantidades a su crédito
para dicho objeto. Tomó las armas el 20 de mayo de 1823 estando aún ocupada la
capital y demás pueblos de su circunferencia por las tropas revolucionarias, y
sirvió de 2º comandante de una columna que se creó para contribuir al
establecimiento del Gobierno absoluto del Rey, según consta de certificación
que obra en poder de este interesado, dada por el comandante de armas de este
Real Sitio y Presidente de la Junta de Gobierno en aquella época D. Andrés de
Castro y Gadea, coronel de los Reales Ejércitos.
Ha desempeñado varias comisiones del Cuerpo
con el mayor celo, tino y desinterés, y actualmente está desempeñando la
oficina del Detall”.
[La oficina del
detall (Departamento Estadístico de Trámite Administrativo de Libros y Listados)
era la encargada del archivo, partes y papeleo de un cuerpo militar de tropa].
Con la muerte del rey Fernando
VII, en Madrid el 29 de septiembre de 1833, se inicia la primera guerra
carlista entre los partidarios de Isabel II, la hija del rey, los llamados isabelinos,
apoyados por los liberales, y los del hermano de Fernando y aspirante al trono,
Carlos María Isidro de Borbón, los llamados carlistas o absolutistas.
El 2 de febrero de 1834 Matías
Díaz Ximénez había sido nombrado “Aparejador de las Reales Obras en el Real
Sitio de Aranjuez” por jubilación del titular D. Manuel Olivas, pero como
muchos de los Voluntarios Realistas su simpatía se inclinaba hacia el carlismo
por lo que sufrió la depuración y purga, lo que le conllevó la pérdida del
cargo y el destierro.
El expediente colectivo, de fecha
19 de septiembre de 1834, comienza con un informe del Administrador del Real
Heredamiento de Aranjuez, D. Antonio Muñoz:
“Manifiesta que las repetidas
quejas que se le han dado con respecto a la conducta política de algunos
empleados en aquel sitio le pusieron en el caso de observarlos más de cerca, y
ha conocido que si bien no con tanta publicidad como antes, observan un porte
escandaloso y delincuente, y no son de ninguna manera adictos al gobierno de V.
M.
El primero D. Matías Díaz Ximénez ex teniente coronel de realistas con
el escudo de fidelidad, actual Aparejador de Reales Obras, no merece ninguna
confianza para desempeñar aquel destino porque habiendo formado un presupuesto
por 6.800 reales se ha ejecutado la obra por subasta en 1.900 de lo que colige
el Administrador falta de pureza en el Aparejador quien además está casi inútil
por la falta de un ojo, y la miopía que padece. […]. Las razones expuestas y la seguridad de la desafección a la justa causa
de V. M. impulsan al Administrador a solicitar la separación sin sueldo de los
empleados de que va hecho mérito, y que les mande salir de aquel Real Sitio si
V. M. se digna así estimarlo, para lo cual o para la resolución que fuere del
Real agrado, lo hace presente.”
El 30 de septiembre de 1834
quedan “separados de sus destinos” Matías y 6 empleados más, entre ellos su
hermano Gabriel, con la orden de abandonar el Real Sitio en un plazo de 24
horas, fijando su residencia en los pueblos que elijan, alejados 20 leguas de “esta corte y sitios reales”. El
expediente especifica también que la orden no se ha podido aplicar a Matías
Díaz Ximénez por hallarse “encausado y
preso a disposición del regente letrado de Añover de Tajo por complicidad en la
conspiración que se ha descubierto”.
A partir de este punto no conozco
el destino de Matías y su familia ni nada más de sus vidas, aunque supongo que
el futuro se les presentaría bastante negro.
2. Gabriel
Díaz Jiménez (Aranjuez, 1794 - Madrid, 1844)
La vida de Gabriel, segundo hijo
de Cosme Díaz Ximénez, corre paralela a la de su hermano mayor [Archivo General
de Palacio. PER-16848-22].
En 1819, y a petición de su
padre, es nombrado “sobrestante segundo de las Reales Obras del Real Sitio de
Aranjuez”, pasando a ocupar su puesto tras la muerte de aquel en 1824.
Posteriormente, en 1829, fue nombrado pagador de las obras que se estaban
ejecutando en las fuentes de adorno de los Reales jardines, bajo la dirección
del arquitecto mayor D. Isidro González Velázquez.
En el expediente colectivo, de
fecha 19 de septiembre de 1834, mencionado arriba, el informe del Administrador
del Real Heredamiento de Aranjuez, D. Antonio Muñoz, incluye a Gabriel:
“[…] El 2º D. Gabriel Díaz Ximénez, ex capitán de realistas, hermano de D.
Matías y sobrestante actual de obras, se ha entregado al ocio, y no respeta las
órdenes del Administrador, siendo su casa uno de los puntos de reunión para las
personas sospechosas. […]”.
Igual que su hermano Matías, fue
“separado de su destino, sin sueldo ni consideración alguna”, por orden de 30
de septiembre de 1834, eligiendo la villa de Ocaña para su destierro (aunque no
parece que Ocaña estuviera a más de 20 leguas de Aranjuez). En Ocaña reside con
su familia hasta el 1 de junio de 1840 en que se traslada a Madrid, a la calle
Preciados, 23, 4º bajo, donde vivía cuando se entera de que han clasificado,
por orden de 18 de mayo de 1844, su puesto de sobrestante cesante de las Reales
obras “con el haber de 880 reales anuales, 5ª parte de su sueldo de 4.400, por
14 años, 10 meses y 13 días de servicio abonable”.
A raíz de ello dirige una
instancia a la reina, con fecha 25 de julio de 1844, en los siguientes elegantes
y sentidos términos:
“Señora. D. Gabriel Díaz
Ximénez, sobrestante cesante de la obras del Real Heredamiento de Aranjuez, a
V. M. con todo el respeto y consideración que se merece expone: Que en el año
pasado de 1834 fue separado del destino, sin sueldo ni consideración alguna,
ignorando las causas que pudieron producir esta resolución, la cual ha tenido y
tiene al exponente, desde aquella época, constituido en un estado de pobreza y
abandono, con grave perjuicio suyo y de toda su inocente familia. Sin embargo
de que jamás se consideró acreedor a una pena no merecida, por su conducta,
honradez y exacto cumplimiento de sus deberes, ha sufrido en silencio los
efectos de aquella medida, viéndose con dolor privado del único recurso que
proporcionaba su subsistencia y fuera de la población que le vio nacer, en
donde al servicio del Real Patrimonio, tantos méritos tenían contraídos todos
sus ascendientes, que siempre se envanecieron en pertenecer al número de los
fieles criados del Augusto Padre y Abuelos de V. M. Retirado al seno de su
familia y sin embargo de las privaciones que ha experimentado, jamás le faltó
la esperanza que abrigan siempre los corazones generosos y leales, cuya
conducta incólume ha de ser tarde o temprano el mejor garante de los Príncipes,
para tender su mano generosa a la desgracia y la honradez. Hasta el día no ha
querido molestar la atención de V. M. harto ocupada en reparar los males que la
revolución ha producido; pero habiendo sido clasificado por efecto de ese mismo
anhelo, no duda en la actualidad en elevar su voz clamorosa para que tengan fin
tantos padecimientos sufridos. Convencido del ánimo de V. M. en preferir en los
destinos a las personas que los obtuvieron, y que gozan sueldo, por razón de
cesantía; el exponente se halla en el caso de recordar el que de justicia le
pertenece en el Real Heredamiento de Aranjuez de sobrestante de las obras del
mismo, que con la dotación de 400 ducados estaba gozando y desempeñando a la
muerte del Padre de V. M. Por cuya razón y estar vacante =
A V. M. humildemente suplica que por un efecto de su generosidad que
tan identificada se halla con la justicia, se sirva reponer al suplicante en el
destino de sobrestante de las obras del Real Heredamiento de Aranjuez con la
dotación de los 400 ducados que siempre ha tenido dicho destino, y demás obvenciones
y emolumentos comunes a toda la masa de empleados del referido sitio. Cuya
gracia espera, y no duda conseguir de V. M., pidiendo al todo Poderoso conserve
su vida para engrandecimiento y prosperidad de la nación española. Madrid, 25
de julio de 1844.”
Adjunta a la instancia informes
de buena conducta del alcalde y cura de Ocaña y del alcalde del Barrio de la
Puerta del Sol de Madrid, además de otros informes.
El arquitecto real D. Narciso
Pascual Colomer hace un informe muy positivo de Gabriel, después de consultar
con personas honradas que le conocían, añadiendo como único inconveniente “tal vez carezca de la agilidad necesaria
para la plaza que solicita porque no goza la mejor salud y es muy corto de
vista”. Desde Palacio contestan el 8 de agosto de 1844: “Téngasele presente cuando se arregle la
plantilla de este Sitio si hubiese mejorado su salud en términos que puedan ser
útiles sus servicios”.
Desgraciadamente falleció poco tiempo
después sin haber logrado su plaza (en la “Guía de Casa Real y Patrimonio. Año
de 1848”, Madrid, 1847, sigue apareciendo en el apartado “Cesantes de dicho
Real Heredamiento”, de Aranjuez).
3.
Pascuala y Jacinta Díaz Jiménez
Ambas
hermanas, se llevaban 12 años de diferencia, se casaron con la misma persona,
Ramón Fernández Moratilla (Torrejón de Ardoz, 1784 - Madrid, 1852).
Ramón era hijo de Fermín
Fernández Daganzo y de Cándida Moratilla. Como los hermanos Matías y Gabriel,
sus cuñados, era empleado del Real Sitio de Aranjuez.
Su hoja de servicios incluye los
siguientes hechos [Archivo General de Palacio. PER-16904-36]:
El 3 de agosto de 1805 se creó
para él la plaza de “Ayudante de Director de los Reales Cortijos de S. Isidro”,
en Aranjuez, en atención a los 5 años de servicio en otra Administración como
meritorio sin sueldo alguno.
El 20 de
julio de 1806 se le nombra “Escribiente y ayudante de las caballerizas de
caballos padres y potros del Real Cortijo de S. Isidro de Aranjuez”.
El 25 de noviembre de 1808 fue nombrado para
pasar al ejército de Somosierra en comisión de Real Servicio.
El 2 de diciembre de 1808 se le
hizo salir de Aranjuez cuidando de la conducción de 40 caballos “para librarlos
de la rapacidad francesa” con destino a Trujillo.
El 8 de diciembre de 1808 se le
emitió un pasaporte (salvoconducto) para que pudiera viajar sin problemas desde
Trujillo a Aranjuez como “correo de gabinete” (empleado de correos encargado de
llevar los partes a los Reales Sitios) para entregar un pliego del Real
Servicio al gobernador de Aranjuez. En este viaje fue hecho prisionero aunque
logró escaparse y completar su misión.
Posteriormente, a comienzos de
1809, se le encargó recuperar una yeguada capturada por el enemigo y conducirla
a Sevilla, misión que realizó con éxito y por la que recibió la felicitación
del gobierno.
El 20 de noviembre de 1823 se le
nombra “Depositario general de granos y semillas del Real Heredamiento de
Aranjuez” en interinidad, por defunción del que la ocupaba, y el 21 de mayo de
1827 en titularidad.
El 20 de julio de 1828 solicita licencia
de dos meses, alegando que desde hace dos meses está “padeciendo un ataque al pecho, tan fuerte que le hace con frecuencia
echar sangre por la boca, impidiéndole la respiración”, para pasar “al pueblo de su naturaleza a restablecer su
salud” dejando en su puesto a su padre. En el parte médico que se acompaña
se dice: “[…] A consecuencia de haber
padecido en el presente año de una calentura catarral, le ha resultado un
afecto asmático habitual con grande anhelación, mayormente en las mutaciones
atmosféricas densas, causándole la imposibilidad de respirar libremente, por
cuya causa soy de dictamen que el referido D. Ramón Moratilla debe salir a
tomar otros aires más puros, por una temporada de 2 o 3 meses, con el objeto de
ver si puede mejorar de su penosa fatiga. […]”. Se le concede el permiso a
“condición de que su padre se haga
responsable de cualquier resultado que pueda haber en su destino”.
En mayo de 1834 es separado de
sus funciones, “sin sueldo ni
consideración alguna”, sin darle explicación ni razón, viéndose obligado a retirarse
con su familia a Yepes donde permanecerá escribiendo regularmente solicitudes
para que se le abonasen los atrasos debidos o al menos se le asignase un mínimo
sueldo con el que subsistir. Todo en vano.
El 18 de mayo de 1844 se aprueba
su clasificación como cesante (jubilado). Poco después se traslada a vivir a
Madrid con su familia.
Ramón se casó en 1815 con
Pascuala, hija mayor de Cosme Díaz Ximénez, 12 años más joven que él, con la
que tuvo un hijo, Cándido (1816), un año después. Ambos, padre e hijo, fueron
retratados al pastel por el pintor de cámara Vicente López (1772-1850), amigo
personal de Ramón. Los cuadros datan aproximadamente de 1824 cuando Ramón
tendría unos 40 años y su hijo Cándido 8. Son de propiedad particular y nunca,
que yo sepa, han salido a la luz, por lo que no he podido conseguir una copia
en color de los mismos.
Los cuadros fueron descritos minuciosamente
(en ese momento los cuadros eran de la propiedad de su padre que los tenía en
León) por Eloy Díaz-Jiménez Molleda, nieto de Juan de Dios, el cuñado de Ramón,
en un artículo publicado en 1930 en la revista Erudición Ibero-Ultramarina:
“Sobre un fondo gris, algo
oscurecido, destácase la prócer, nobilísima figura, de medio busto, de
Fernández Moratilla, compuesta con elegancia, sin afectación, admirable por lo
correcto del dibujo, por la insuperable armonía de los colores.
La cabeza del retratado se cubre
de cabello, abundoso y negro, que se une a las patillas, cortadas al estilo de
la época; su nariz es correcta; sus labios aparecen plegados, teniendo sobre el
superior un lunar, y su faz, como la de un hombre de 40 años, muy sonrosada,
seria, grave, alargada sin exageración, se anima con la mirada luminosa,
inteligente, sugestiva, de unos ojos de color castaño, muy claro.
El caballero viste camisa blanca, sobre la cual destácase el lazo de
una corbata de seda azul marino; chaleco de terciopelo, con grandes solapas, a
franjas negras y de color ladrillo, y levita sencilla, desabrochada, de paño
fino, gris oscuro. El chaleco está cruzado por un cordón de seda que, enganchándose
en el primer ojal, va hasta el bolsillo izquierdo de tan lujosa prenda, para
sujetar, sin duda alguna, un reloj, y de uno de los ojales de la levita pende
una condecoración formada por cruz de plata y corona de oro.”
Y respecto al segundo cuadro
dice:
“Más correcto, sencillo y suelto
en el dibujo, más armónico en el colorido, si cabe, […] es el de su hijo
Cándido Fernández Díaz-Jiménez, ante el cual el observador cree firmemente
estar en presencia del original: de un rapaz de 7 a 8 años, de carne y hueso,
rubio, de sonrosada tez, cabellera lacia y en desorden, frente ancha y
despejada y de facciones correctas. Niño precoz, enfermizo, sesudo, formal, que
no juega, ni es alborotador, ni se ríe estrepitosamente como los demás niños;
que una y otra vez, sin intranquilidades ni lloros, con los bracitos cruzados, posó, ante el artista, vestido de casaca azul
grisácea, con grandes botones de plata oxidada, cinturón de cuentas engarzadas
del mismo metal y blanco cuello de finísimo encaje, apuñalando con la mirada
expresiva, fija, inteligente, algo melancólica, de sus ojos de azul intenso,
grandes, hermosísimos.
De todas las cabezas pintadas por [Vicente] López, la del retrato del
niño Fernández y Díaz-Jiménez me parece la más expresiva, la más admirable y la
que está hecha con mayor seguridad y mayor maestría, constituyendo un acierto
insuperable del arte pictórico de España.”
Los dos
cuadros, que estaban en la casa familiar de León, en Puerta Castillo, pasarían
posteriormente a Oviedo, con Matilde Díaz-Jiménez Molleda, a la familia De Blas
Díaz-Jiménez, y, cuando la casa de esta familia en la calle Jovellanos se
desmanteló, a la casa de Conchita de Blas Díaz-Jiménez, también en Oviedo. Finalmente,
a la muerte de ésta, a sus herederos en Madrid donde deberían de seguir en casa
de la última hermana de dicha familia, ya fallecida, o en la de sus hijos.
La partida de matrimonio de Pascuala y Ramón (Aranjuez, 17/V/1815) es como sigue:
D. Ramon Mamerto Crescente Fdez.
de Aganzo con Dª. Pasquala Severina Diaz Ximenez
En el territorio de esta Real
Yglesia de Alpages de este Real sitio de Aranjuez, en diez y siete dias del mes
de mayo de 1815, yo D. Paulino Alcayde, teniente de cura por S. M. de dha Real
Yglesia, precedida la correspondiente informacion y licencia del Tribunal de
Toledo, para que sin que precedan las conciliares proclamas que manda el Sto.
Concilio de Trento, quanto por justas causas hasi lo dispenso dho Tribunal;
despose por palabras de presente que hazen verdadero y legitimo matrimonio, a
D. Ramon Mamerto Crescente Fdez. de Aganzo, hijo legitimo de Fermin y de
Candida Moratilla, naturales de la villa de Torrejon de Ardoz, con Dª. Pasquala
Severina Diaz Ximenez, hija de D. Cosme, y de Dª. Felipa Martin, naturales y
hambos residentes en este Real sitio; siendo aprobados en Doctrina Christiana,
confesados antes sacramentalmente y obtenido los mutuos consentimientos, siendo
testigos D. Antonio Pradi, D. Josef Mesa y Candido Garcia, y lo firme = Se
velaron los contenidos en esta partida en veinte y uno de febrero de 1816 =
D. Paulino Alcayde
Pascuala falleció en 1824, a los
28 años de edad.
En 1827 Ramón se casa con su
cuñada Jacinta, la hija menor de Cosme, nacida en 1808, previa dispensa
eclesiástica. Tenía Ramón 42 años y Jacinta 18. Del matrimonio nacieron 6
hijos: Pascual (1827), María (1830), Dámaso (1832), Amalia (1836), Dionisia
(1840) y Francisca (1843), estas tres últimas lo hicieron en Yepes.
Su partida de matrimonio (Aranjuez, 24/II/1827) dice:
En la Real Yglesia de N. S. de las Angustias de Alpages del Real Sitio
de Aranjuez, en venticuatro de febrero de 1827: yo D. Luis Gomez de Cabanillas
del orden de Santiago, cura parroco de dha Real Yglesia, Ontigola, Alondiga y
Reales oratorios de su demarcacion, en virtud de despacho del Sr. Vicario
General de Toledo, su fecha ventidos del mismo, y dispensa concedida por la
Santidad de Leon doce Ntro. Santo Padre, del parentesco de primer grado de
afinidad, despose in facie ecclesiae, por palabras de presente que hacen
verdadero y legitimo matrimonio, a D. Ramon Fernandez Moratilla con Dª. Jacinta
Diaz Ximenez, naturales el primero de Torrejon de Ardoz, viudo de Dª. Pascuala
Ximenez, y la segunda natural de este Real Sitio, hija de D. Cosme Diaz
Ximenez, natural de Yepes, y de Dª. Felipa Martin, natural de Ontigola:
habiendo dado antes su mutuo consentimiento, y sido examinados y aprobados en
doctrina cristiana, y recibido la absolucion como previene el mismo despacho
del Sr. Vicario General de Toledo, D. Mathias Calva, provisto ante D. Jose
Gonzalez de Lara, notario de aquella Audiencia Eclesiastica, confesaron y
comulgaron antes, segun se mandaba, y les fueron dispensadas las tres proclamas
que previene el Sto. Concilio de Trento. Fueron testigos del desposorio D.
Romualdo Arellano, primer teniente de esta villa y D. Gabriel Diaz Ximenez, de
esta residencia, y otros varios. Y para que conste lo firmo fecha ut supra.
Luis Gomez de Cabanillas.
En el verano de 1850 Ramón se traslada
a Madrid con su familia [en el Padrón de Madrid de 1 de enero de 1851 aparece
viviendo en la céntrica calle D. Pedro, 8, 3º con su mujer y sus 7 hijos; en la
columna “Tiempo de residencia en Madrid” pone 7 meses]. La razón de su traslado
es que su cuñado Juan de Dios, hermano de Jacinta, vivía en la misma casa, en
el 2º, con su familia, trabajaba como abogado y podría ayudar a su hermana y su
familia. Además de ser padrino de bautismo de su sobrina María.
Ramón Fernández Moratilla
falleció en Madrid en septiembre de 1852 de “una fiebre atáxica”, según reza su
partida de defunción, habiendo otorgado el día anterior a su muerte “testamento
de declaración de pobre”. Tenía 68 años.
Jacinta solicitó una pensión de
viudedad que le fue concedida por la cantidad de 2.566 reales y 22 maravedíes
anuales (al entrar en vigor la peseta, en 1868 –una de las primeras medidas
tomadas por el nuevo gobierno tras la expulsión de Isabel II de España-, se reajustó
su pensión a 375 pesetas anuales).
Falleció en abril de 1871 de una “lesión orgánica del corazón” en la
misma casa del distrito de La Latina de Madrid a la que había llegado 21 años
antes. Tras su muerte, sus 4 hijas seguirían recibiendo dicha pensión.
* * * * * * * * * *
MADRID
4. Juan de Dios Díaz Jiménez (Aranjuez, 1804 - Madrid, 1858)
Juan de Dios Díaz Ximénez fue bautizado en la Real Iglesia de Alpajés, Aranjuez, el 9 de marzo de 1804 por su tío Pascual Díaz Ximénez, entonces teniente de cura por S. M. de dicha iglesia. Se le puso el nombre de Juan Julián Pascual, siendo su madrina su hermana Pascuala. Su partida de bautismo dice:
En la Real Iglesia de Alpages de este Real Sitio de Aranjuez, en nueve
días del mes de marzo de 1804, yo D. Paqual Diaz Ximenez teniente de cura por
S. M. de dha Real Iglesia bautize solemnemente, y puse los Stos. oleos a un
niño que nacio en ocho de dho mes, hijo lexitimo y de lexitimo matrimonio de D.
Cosme Diaz Ximenez, natural de la villa de Yepes, y de Dª. Felipa Martin,
natural de Ontigola, Abuelos paternos D. Benito Diaz Ximenez y Dª. Juliana de
el Aguila Carvajal, naturales de dha villa de Yepes, y Maternos D. Manuel
Matias Martin, natural de Seseña, y Dª. Juana del Aguila Chaves, natural de la
ciudad de Alcala, se le puso por nombre Juan Julian Pasqual, fue su madrina Dª.
Pasquala Diaz Ximenez, su hermana, a quien adverti el parentesco espiritual y
demas obligaciones, y lo firmo.
En el “Archivo Histórico
Nacional” de Madrid se conserva un expediente de 38 páginas con documentos muy
interesantes de su historial académico [Consejos, 12093, Exp.14].
A diferencia de sus hermanos, y
seguramente con apoyo de su tío Pascual, Juan de Dios estudió Derecho en
Toledo.
Obtuvo el título de Bachiller en
Leyes por la “Universidad Literaria de la ciudad de Toledo” el 28 de junio de 1826.
Cinco años después, en julio de 1831, se examinó en la “Jurisprudencia
teórico-práctica” en el Ilustre Colegio de Abogados de Madrid consiguiendo el
título de “Abogado de los Reales Consejos”.
Para obtener este último título tuvo que presentar muchos documentos:
- Partida de bautismo.
- Título de Bachiller en leyes
- Documento de haber aprobado el 5º curso de la Facultad de Leyes y demás con arreglo al plan de estudios vigente.
- Justificación de haber asistido a las cátedras de “Digesto romano-hispano”, “Vera religione” y “Oratoria” de la Universidad de Toledo en calidad de discípulo durante el curso 1826-1827.
- Documentos acreditativos de asistencia a los estudios de reconocidos abogados para realizar prácticas: dos años en el estudio de un abogado de los Consejos Reales de Toledo (1827-1829) y año y medio en el de otro de igual categoría de Madrid (1830-1831).
- Juicio con testigos para demostrar su buena conducta política y moral (haber sido adicto al rey; no haber sido miliciano nacional durante el “abolido período constitucional”; y no pertenecer ni haber pertenecido a ninguna asociación secreta).
Su nieto Eloy Díaz-Jiménez
Molleda lo describe como “Pintor, poeta y
abogado por la Universidad de Toledo, ejerciendo esta profesión, en aquella
villa, hasta la muerte de Fernando VII, y desempeñando en Madrid, más tarde, el
cargo de abogado y apoderado general en casa de los marqueses de Villafranca”.
Juan de Dios Díaz Ximénez se casó
con María Francisca Villamor Viéitez (Aranjuez, 1813 - Madrid, 1871), hija de
Manuel Villamor López, natural de Ciempozuelos (Madrid) y de Josefa Viéitez
Cabo, de Madrid capital [casados el 16 de marzo de 1806 en la Real Capilla
Parroquial de Palacio, en Aranjuez, ya que el padre de él, D. Juan Esteban
Villamor era oficial mayor de la Contaduría del Real sitio]. Desconozco cuándo
y dónde se casaron Juan de Dios y Francisca aunque pudo haber sido en Madrid en
1841, un año antes del nacimiento de su primer hijo.
Después de haber ejercido de abogado en Toledo, se traslada a Madrid en 1838 como apoderado del Marqués de Villafranca y alquilado en la casa de su propiedad de la calle D. Pedro, muy cerca del Palacio de Oriente (palacio real) [El XIII Marqués de Villafranca del Bierzo, Pedro de Alcántara Álvarez de Toledo y Palafox, político, diplomático, partidario de la causa carlista y representante de D. Carlos en el extranjero, no regresó a España hasta 1851, abrazando la causa isabelina]. Por el alquiler de la casa pagaba en 1846 la cantidad de 16 reales mensuales y en el padrón de ese año describe así la situación de la vivienda: “Asegurada de incendios. Tiene noria, pozo y fuente, pero los dos primeros sin uso y la última, aunque tiene un real de agua de dotación, en el día no viene ni aún la mitad de ella”.
Al llegar a Madrid se encontraría
con su prima Teresa Díaz Ximénez, de la que he hablado antes, que vivía con su
marido, arquitecto real, en las dependencias del Palacio de Oriente. En 1840,
después de quedarse viuda, se había trasladado a una casa de la calle Vergara,
a 10 minutos de la calle D. Pedro donde vivían sus primos carnales. Con
seguridad ayudaría a Jacinta y Juan de Dios en lo que pudo. De hecho una de las
hijas de Jacinta, Amalia, pasaría largas temporadas en su casa.
El primer Padrón de Madrid en que
aparece Juan de Dios es en el de 1844 [Juzgado de las Vistillas, Distrito de La
Villa, Barrio de D. Pedro, Calle de D. Pedro, 8, bajo interior, conservado en
el Archivo General de la Villa de Madrid], vive en esa casa con su mujer y su
hijo mayor, Juan Eloy, desde hace 5 años (columna tiempo de residencia). En los
restantes padrones continuará en la misma casa hasta su fallecimiento el 6 de
marzo de 1858 por “derrame de sangre”. Tenía 54 años.
Juan de Dios tuvo 4 hijos: Juan Eloy (1842), Matilde (1844), Inés
(1846) y Julián (1851). Todos nacidos en Madrid.
Durante su vida acogió en su casa
de Madrid a mucha gente, algunos de paso, otros por períodos de más de un año.
En 1850 convenció a su hermana Jacinta y a su familia para vivir en el piso de
arriba del suyo, ayudando a sus hijos en sus estudios y profesiones: a Cándido
como militar; a Pascual como “empleado en la contaduría del Sr. Duque de Fernandina”
[hijo mayor del Marqués de Villafranca] y a Dámaso como médico-cirujano. En
1852 fallece Ramón Fernández Moratilla, el marido de Jacinta; su viuda y sus
hijos seguirían viviendo en la casa hasta más allá del fallecimiento de Jacinta
(1871). No todos, Cándido ya no aparece a partir del padrón de 1 de enero de
1858, no sé si por fallecimiento o por cambio de domicilio. En cuanto a las
hijas, sólo se casó María, con un chico 14 años más joven. Desgraciadamente se
quedó viuda al poco de casarse (él tenía 23 años cuando murió), y tuvo un hijo
póstumo que falleció antes de cumplir el año.
Los cuatro hijos de Juan de Dios
y Francisca nacieron en esa casa y también residieron en ella hasta la muerte
de su madre de “tisis tuberculosa en periodo de supuración” cuando tenía 58
años. Curiosamente su certificado de defunción lo extendió su sobrino Dámaso.
En el Registro Civil de Madrid [aunque en las grandes ciudades existía un Registro de nacimientos, matrimonios y defunciones, no es hasta 1871 cuando se hace obligatorio para toda España] se encuentra el de defunción de María Francisca Villamor Vieitez:
Nº. 1330. María Villamor y
Vieites
En Madrid, a las once de la
mañana del día diez y ocho de noviembre de 1871, ante D. José María Garijo e
Iglesias, Juez municipal, y D. Manuel Castañón y Arias, Secretario, compareció
D. Dámaso Fernández, natural de Aranjuez, término municipal del mismo, provincia
de Madrid, mayor de edad, soltero, médico cirujano y domiciliado en esta
capital calle de D. Pedro, ocho, tercero, manifestando que Dª. María Villamor y
Vieites, natural del referido Aranjuez, de cincuenta y siete años de edad,
dedicada a sus labores, había fallecido en la referida casa, donde era su domicilio,
el día de hoy a las dos de la mañana a consecuencia de tisis tuberculosa en
período de supuración, de lo cual daba parte en debida forma como sobrino
de la finada.
En vista de esta manifestación y
de la certificación facultativa presentada, el Sr. Juez municipal dispuso que
se extendiese la presente acta de inscripción consignándose en ella, además de
lo expuesto por el declarante, las circunstancias siguientes suministradas por
el mismo,
Que la referida finada era viuda
en el acto del fallecimiento de D. Juan de Dios Díaz y Giménez, natural del
mencionado Aranjuez, habiendo dejado de este matrimonio cuatro hijos llamados
D. Eloy, Dª. Matilde, D. Julián y Dª. Inés, la segunda casada y los demás
solteros y domiciliados en la casa de la finada.
Que era hija legítima de D.
Manuel y Dª. Josefa, natural el primero de Ciempozuelos, término municipal del
mismo, provincia de Madrid, y la segunda de esta Capital, ya difuntos.
Que no ha otorgado disposición
alguna testamentaria.
Y que a su cadáver se habrá de
dar sepultura en el cementerio de la Sacramental de Santa María.
Fueron testigos presenciales y
mayores de edad, D. Agustín Ramos del Pozo, natural de Belver, término
municipal del mismo, provincia de Zamora, casado, Notario público y domiciliado
en esta capital, calle de Hernán Cortés, diez y nueve, segundo, y D. Enrique
Montaño, natural de Madrid, soltero, empleado y domiciliado en la misma casa
del declarante.
Leída íntegramente esta acta e invitadas las personas que deben
suscribirla a que la leyeran por sí mismas si así lo creían conveniente se
estampó en ella el sello del Juzgado municipal y lo firmaron el Sr. Juez, el
declarante y los testigos y de todo ello como Secretario certifico.
José María Garijo e Iglesias
Dámaso Fernández
Agustín Ramos del Pozo
Enrique Montaño
Manuel Castañón y Arias
* * * * * * * * * *
HIJOS DE JUAN DE DIOS DÍAZ GIMÉNEZ
1. Juan Eloy Díaz-Jiménez Villamor (Madrid, 1842 - León, 1918)
Juan Eloy era el mayor de los
cuatro hermanos.
Nacido a comienzos del verano de 1842 fue bautizado en la parroquia de S. Andrés, en Madrid.
En la villa de Madrid, en veinte y seis de
junio de 1842, yo D. Ruperto Gómez, teniente de cura de la Iglesia parroquial
de S. Andrés de esta dicha villa, bauticé solemnemente en ella a un niño que
nació en el día de ayer, a las dos de la noche, y le puse por nombre Juan
Orosio Guillermo Eloy, hijo legítimo de D. Juan de Dios Díaz Jiménez y Dª.
María Francisca Villamor, naturales del Real Sitio de Aranjuez; que viven calle
D. Pedro, nº ocho; nieto por línea paterna de D. Cosme, natural de la villa de
Yepes, de este Arzobispado, y Dª. Felipa Martín, natural de la de Ontígola; y
por la materna de D. Manuel, natural de la villa de Ciempozuelos, de este Arzobispado,
y Dª. Josefa Vieitez, natural de esta Corte; fue madrina Dª. Rosa Bosca, a
nombre de Dª. María del Rosario Villamor; y testigos los sacristanes D.
Salustiano Otonel y Juan Orallo y lo firmé.
D. Ruperto Gómez.
De su juventud sabemos que era aún un estudiante, tenía 16 años,
cuando falleció su padre. Estudió en el Instituto de S. Isidro desde 1855 hasta
1861 y posteriormente en la Universidad, obteniendo en 1868 el título de
Licenciado en la Facultad de Sagrada Teología de la Universidad Central de
Madrid y Bachiller en la misma, y en 1870 el de Licenciado en la Facultad de
Filosofía y Letras de Madrid y Bachiller en la misma.
En 1865, cursando 5º año de
Teología, solicita permiso para impartir clase de Religión y Moral en colegios
(era un requisito legal tener 24 años y le faltaban 9 meses) con el fin de “sostener a su madre viuda y tres hermanos
menores”.
En el padrón de Madrid de 1 de
junio de 1871 aparece como “Profesor de 2ª enseñanza”. Vivía con su madre y sus
hermanos en la casa de la calle D. Pedro. Cinco meses después moriría su madre.
En 1873 comienza la 3ª guerra
carlista y Juan Eloy, junto a su amigo el historiador Fernando Brieva y
Salvatierra, toma partido por la causa carlista (como ya lo habían hecho sus
antepasados) fundando el efímero y clandestino periódico “La Verdad de la
Guerra”, donde escribió muchos artículos defendiendo las ideas
tradicionalistas. Lamentablemente no he podido conseguir ningún ejemplar de
este periódico, que no tienen ni en la Hemeroteca Municipal ni en la biblioteca
del Partido Carlista ni siquiera en la Biblioteca Nacional, que nos pueda dar
idea del alcance y profundidad de sus ideas. [Su hijo, Eloy Díaz-Jiménez
Molleda, anunció (en su libro “Historia del Museo Arqueológico de S. Marcos de
León”, de 1920, página 209) que publicaría las obras completas de su padre,
incluyendo sus artículos, pero que yo sepa nunca llegó a hacerlo].
En el padrón de Madrid de
diciembre de 1875 (tenía 33 años) vivía con su hermana Matilde, casada en 1867
con el médico Juan José Potenciano Salvador, en la calle del Amor de Dios, 13. En
dicho padrón pone: Profesión “Licenciado
en Filosofía y Letras”, Estado “soltero”,
y en Observaciones indica “Eximido del
servicio militar por haberse redimido a metálico de la extraordinaria llamada
por decreto de julio 1874, sufriendo su suerte en el Distrito de la Audiencia”
[tras el fin de la 1ª república, por el golpe de estado del general Pavía, en
enero de 1874, y establecida la dictadura del general Serrano, éste declaró el
estado de sitio y proclamó un decreto de movilización –estaban en la 3ª guerra
carlista- llamando a servicio militar a todos los hombres solteros de 22 a 35
años, del que podían librarse pagando].
El 28 de agosto de 1877 es
nombrado por oposición catedrático numerario de “Psicología, Lógica y Filosofía
Moral” del Instituto de Mahón. Desempeñaría además la cátedra de “Retórica y
Poética”.
En el periódico “El Bien
Público”, de Mahón, de fecha 13 de octubre de 1877, se anuncia la llegada del
vapor “Puerto-Mahón” procedente de Barcelona con “Eloy Díaz, esposa y hermano” entre sus pasajeros. Ese mismo día
Juan Eloy toma posesión de la cátedra.
Como en el padrón de Madrid de diciembre de 1876 aparece como soltero
deduzco que tuvo que casarse en 1877, antes de partir hacia Menorca. Su esposa
se llamaba Eloísa Berzosa de Mur (Madrid, 1850-1881). Era hija del médico Antonio
Berzosa Mateo (1822-1871) que fue director, en 1865, del balneario de la
Concepción de Peralta, en Velilla de San Antonio, Madrid. Su madre, Manuela de Mur García era hija de un peletero
(entonces se conocían como manguiteros) de la calle Mayor de Madrid y hermana
de un actor de teatro, Ignacio de Mur.
Eloísa era la mayor de 7
hermanos, cuyo único varón, Fernando Berzosa, fue notario del Colegio de
Granada. No he encontrado el registro de su matrimonio y tampoco el de su defunción
en Madrid, por lo que no he podido saber más acerca de su vida. Me resulta
curioso que viviendo en León falleciera en Madrid.
Juan Eloy permaneció sólo un
curso escolar en el Instituto de Mahón, en el que también ejercía como
secretario, y enseguida solicitó entrar en concurso de traslado a cualquier
lugar vacante de la península. El 21 de septiembre de 1878 consigue el traslado
a la cátedra del mismo nombre en el Instituto Provincial de León, donde
permanecería el resto de su vida.
Fue Director del Instituto de
León desde 1881 hasta 1918, cargo en que se alternaba con el historiador y
escritor Policarpo Mingote Tarazona.
En la breve semblanza que su hijo
Eloy hace de él en el citado libro dice textualmente:
“Cultivó los estudios
filosóficos, los históricos y los arqueológicos, distinguiéndose en el análisis
de la documentación de la historia leonesa, que le debe no pocos
descubrimientos, realizados en los Archivos de la Catedral y de la Colegiata de
S. Isidoro.
Sus trabajos de paleografía le
valieron el título de correspondiente de la Real Academia de la Historia; fue
conservador del Museo Arqueológico y vicepresidente de la Comisión de
Monumentos, redactando, durante los años que permaneció en esta Junta,
innumerables informes, entre los cuales figura el que se dirigió al Ministerio
de Instrucción Pública y Bellas Artes para que se declarase monumento nacional
la iglesia de San Isidoro.
[…]
Dirigió el Círculo Católico de
Obreros, y en él disertó muchísimas veces sobre Filosofía, Literatura y
cuestiones sociales.
Era paleógrafo, epigrafista, historiador y teólogo. […]”
Escribió regularmente artículos
en prensa y publicó muchos libros.
Hombre de fuertes convicciones
religiosas, de ideas tradicionalistas y conservadoras. Fue vocal del “Comité
diocesano de León para el Congreso antimasónico”.
Hizo de cicerone de la Colegiata de S. Isidoro durante la visita del rey
Alfonso XIII a León en agosto de 1902. Debió de impresionarle al rey (tenía 16
años) porque en mayo de 1903 le recibió en audiencia particular en Madrid. En
el ensayo “Educadores en León al filo de la guerra civil”, Raquel Poy Castro,
su autora, dice “Con una trayectoria de
académico y hombre piadoso, incluso había renunciado a ser preceptor de Alfonso
XIII por razón de la militancia carlista de su familia”. Es muy posible que
la audiencia con el rey tuviese por objeto hablar de ese asunto.
Como educador en el instituto
dejó una huella profunda. Uno de sus alumnos, José Eguiagaray Pallarés
(1892-1971), médico, militar, alcalde y presidente de la Diputación de León, lo
describe en su libro “Recuerdos de una barca varada”, publicado en 1971:
“Por último el Director, don
Eloy Díaz Jiménez, alto, delgado, con su paso contoneado, y en su clase de
Filosofía, Lógica y Ética, siempre tocado con el birrete de borla azul, con voz
muy retumbante nos exponía las verdades filosóficas tomísticas que, a decir
verdad, a nosotros nos resbalaban.
Cada profesor de éstos sería susceptible de un entretenido anecdotario;
varios de ellos tenían una pedagogía expresivamente contundente; […] don Eloy Díaz Jiménez, un día en que subía
yo a brincos la amplia escalera para subir a las clases de la segunda planta,
me lo topé en un rellano y, sin previo aviso, me propinó dos bofetadas que por
lo imprevistas, además de certeras, todavía me están doliendo.”
Tras quedarse viudo de Eloísa
Berzosa en enero de 1881 conoció a Claudia Molleda Melcón (León, 1850-1916).
Claudia era la hermana menor de Antonio Molleda (1838-1906), abogado, político,
diputado a Cortes y presidente del Partido Conservador de León. Su padre,
comerciante, era asturiano y su madre leonesa. Se casaron en León, el 23 de
noviembre de 1882.
En la partida de matrimonio dice:
En la parroquia de S. Juan de Regla
de la ciudad de León, a veinte y tres de noviembre de 1882, yo el infrascrito
cura párroco de la misma desposé y casé por palabras de presente a Juan Eloy
Díaz Giménez de cuarenta años de edad, viudo de Dª. Elvira [Eloísa] Berzosa Mur, fallecida en Madrid el once de
enero de 1881, profesor del Instituto Provincial, domiciliado en esta ciudad,
hijo legítimo de D. Juan de Dios Díaz Giménez y Dª. María Francisca Villamor,
difuntos, naturales del Real Sitio de Aranjuez, provincia de Madrid, natural de
Madrid, con Dª. Claudia Molleda Melcón, de treinta y dos años de edad, de
estado soltera, natural de esta ciudad, domiciliada en esta parroquia, hija
legítima de D. Manuel Molleda y Dª. Juana Melcón, difuntos, naturales en, ésta
de León y aquel de Puertas de Vidiago, provincia de Oviedo; precedió la lectura
de una canónica monición dispensa de dos y cuanto se requiere para la validez y
legitimidad del Sacramento del matrimonio, siendo testigos D. Lesmes Sánchez de
Castro y D. Ricardo Molleda Melcón. Acto continuo recibieron las bendiciones en
la Santa misa. Y para que conste lo firmo en León, día mes y año expresados.
D. Fabián Zorita
El matrimonio vivía muy cerca de la basílica de S. Isidoro (primero en
la Plazuela de San Isidro y después en la calle Descalzos), donde nacieron sus
cinco hijos, María del Rosario (1884), Eloy (1885), Juana (1887), Matilde
(1888) y Manuel (1890).
En la década de 1890 Francisco
Fernández-Llamazares Gutiérrez (León, 1848-1919), banquero, director del Banco
de España en León y amigo íntimo de Juan Eloy, convenció a éste de que se
mudaran a la casona de Puerta Castillo, 6 (antigua casa del marqués de Castel
Moncayo y hospicio entre los siglos XVI y XIX), residencia de Francisco, dividida
en 2 viviendas. Allí viviría el resto de su vida [en el padrón de León de 1897
aparece empadronado en esa casa].
Fig.
5. Familia Díaz-Jiménez en León (hacia 1910)
En la parte superior
de la foto Manuel, Matilde y Eloy. Abajo, Juana, Juan Eloy, Claudia, su mujer,
y María
Claudia Molleda Melcón murió en
León el 2 de noviembre de 1916 a consecuencia de “erisipela”, a la edad de 66
años.
Juan Eloy sufría problemas
crónicos bronquiales por lo que solía visitar, por prescripción médica, el
balneario de Las Caldas, en Oviedo, acompañado de su mujer o de alguna de sus
hijas.
En 1912, al cumplir los 70 años,
pidió prórroga para continuar en ejercicio en el instituto. En junio de 1918,
con 76 años, solicitó la jubilación oficial. No le dio tiempo a disfrutarla ya
que fallecería un mes después.
Fig.
6. Familia Díaz-Jiménez en León (hacia 1904)
Claudia Molleda y sus
hijas, Juana, Matilde y María Díaz-Jiménez Molleda
(Foto de Winocio Testera Pérez)
Su defunción quedaría registrada
en el Registro Civil de León (Sección 3º, Libro 63, Folio 133) se lee:
Nº. 133. Juan Eloy Díaz-Jiménez
Villamor
En la ciudad de León, a las diez
de la mañana del día diecinueve de julio de 1918, ante D. Lucio García Moliner,
Juez municipal de la misma y D. Arsenio Arechavala, secretario, compareció D.
Baldomero Matute, natural de Palencia, término municipal de id, provincia de
id, mayor de edad, casado, domiciliado en León, con cédula personal, que
presenta y vuelve a recoger, expedida con el nº. 603, manifestando que D. Juan
Eloy Díaz-Jiménez Villamor, de 76 años de edad, viudo, natural de Madrid, de
igual provincia, vecino de esta ciudad de León, falleció en la misma, Puerta
Castillo, nº. 6, a las dos de la noche del día de hoy, a consecuencia de
arteriosclerosis, según certificado del médico D. Félix Salgado Benavides,
siendo la profesión de dicho D. Juan Eloy Díaz-Jiménez la de Director del
Instituto de León.
En vista de esta manifestación y
de la certificación facultativa presentada, el Sr. Juez municipal mandó se
extendiera la presenta acta de inscripción consignando en ella, además de lo
expuesto y en virtud de las noticias que se han podido adquirir, las
circunstancias siguientes:
Que el citado finado era hijo de
D. Juan de Dios Díaz-Jiménez, natural de Aranjuez, difunto, y de Dª. María del
Rosario Villamor, de igual naturaleza, difunta.
Que en acto de fallecimiento se
hallaba viudo de Dª. Claudia Molleda Melcón, natural de León, de cuyo
matrimonio tuvo cinco hijos, que viven actualmente, llamados María del Rosario,
Eloy, Juana, Matilde y Manuel.
Se ignora si testó.
Y que a su cadáver se le ha de
dar sepultura en el cementerio general.
Todo lo cual presenciaron los
testigos mayores de edad D. Hipólito González, natural de Lugán, término
municipal de Vegaquemada, provincia de León y D. José Moreira, natural de
Albares, término de id, provincia León, domiciliados en León.
Leída íntegramente la presente acta a las personas que deben
suscribirla e invitadas a que la leyeran por sí mismas, si lo deseaban, se
estampó en ella el sello de este Registro y la firma el Sr. Juez y
concurrentes, de que yo, Secretario, certifico.
Lucio García Moliner
Baldomero Matute
Hipólito González Blanco
José Seoane
José Moreira
Arsenio Arechavala
Toda la prensa de León se hizo
eco del suceso. El “Diario de León” describió así su entierro:
“Como era de esperar, el
entierro del que fue dignísimo Director del Instituto, el Ilmo. Sr. D. Juan
Eloy Díaz-Jiménez, constituyó una imponente manifestación de duelo, reflejo de
las muchas simpatías con que en esta ciudad contaba el ilustre finado por su
ciencia y virtud.
A los lados del severo féretro,
sobre el cual se colocó la muceta de doctor, iban con toga los profesores del
Instituto, Sres. Berrueta [Mariano Domínguez] y González Calzada [Felipe].
Formaban en la presidencia del
duelo el M. I. Sr. Secretario de Cámara en representación del Ilmo. Sr. Obispo;
el Capitán Ayudante del Excmo. Sr. General en representación de éste; el
ilustrísimo Sr. Rector de la Universidad de Oviedo; el M. I. Sr. Goy [José
María Goy González], Doctoral y Provisor
de Calahorra; comisiones de los PP. Agustinos, Capuchinos y Jesuitas; el
ilustrísimo Sr. Presidente de la Audiencia; los Sres. Coroneles del Regimiento
de Burgos y de la Zona; el Claustro de profesores del Instituto; M. I. Sr.
Rector y Profesores del Seminario; representaciones de la Normal de Maestros,
Escuela de Comercio y muchísimas personas que sería prolijo enumerar. Por
Diario de León, nuestro Director.
El duelo de la familia estaba
representado por los Sres. D. Mariano Molleda y D. Francisco del Río [hijo
y yerno, respectivamente, de Antonio Molleda Melcón, hermano de Claudia
Molleda, la esposa de Juan Eloy].
En dos filas con sendos
blandones iban delante de la carroza fúnebre los alumnos del Instituto
residentes en esta Capital y del Colegio de PP. Agustinos.
Reiteramos nuestro más sincero pésame a la distinguida familia del
finado, en especial a nuestro muy estimado amigo, el culto catedrático del
Instituto, D. Eloy Díaz-Jiménez y Molleda.”
2.
Matilde Díaz-Jiménez Villamor (Madrid, 1844-1895)
Matilde nació, como el resto de sus hermanos, en la calle D. Pedro, 8
y fue bautizada en la parroquia de S. Andrés, en Madrid.
Se casó, como comenté arriba, en
1867, con un médico cirujano, Juan José Potenciano Salvador (Madrid,
1842-1899), hijo de Laureano Potenciano Pastor y de su primera mujer, Petra
Salvador Palacios, fallecida cuando Juan José era un niño. Su abuelo paterno,
José Potenciano, era natural de Brunete y de profesión “tratante en granos”.
Algunos apuntes sobre su padre Laureano
Potenciano Pastor (Madrid, 1817-1879):
- De profesión calígrafo (según consta en el
Registro de matrimonios de noviembre 1867, de la parroquia San Andrés (Madrid),
de su hijo Juan José Potenciano con Matilde Díaz-Jiménez Villamor, conservado
en el Archivo de la Villa, c/ Conde Duque, 9-11, Madrid).
- En varios periódicos de Madrid
("Diario Oficial de Avisos de Madrid", "El Clamor Público",
"La Discusión", "La Esperanza") se anuncia su taller en c/
La Encomienda, 7-2º, entre 1854 y 1858.
- La 1ª edición de la serie
"Los Disparates", de Goya, fue estampada en 1864 en su taller.
- Es colaborador de la revista
mensual "La Tipografía", de Madrid, desde 1866.
- Jefe de la Sección de Estampado
del Depósito Hidrográfico.
- Hombre muy religioso, funda en
1852 la Congregación de S. Antonio de Padua en la Real Iglesia de San Francisco
el Grande (Madrid), de la que también sería presidente su hijo Juan José.
- En el Registro de Matrimonios
de 1841, Parroquia de S. Andrés, (Archivo de la Villa de Madrid) aparece (nº.
1284) su matrimonio con Petra Salvador, el 29 de septiembre. Pone que era
estampador. Viven en la calle Luciente, 4-8.
- En el Libro de Matrimonios nº.
32 (1850-1867) de la Parroquia de Stos. Justo y Pastor (Archivo Histórico
Diocesano de Madrid) aparece el matrimonio de Laureano con su 2ª mujer, Josefa,
el 25 de marzo de 1852.
- En el Padrón de Madrid (c/
Tabernillas, 2) de 01/01/1865 aparece viviendo con su 2ª mujer, Josefa López
Saldaña, su hijo Juan José (de la 1ª mujer) y su hija Ascensión (de la 2ª), y
dos personas más. Su naturaleza: Madrid. Su profesión: "Maestro estampador
caligráfico".
- En el Padrón de Madrid (c/
Mesón de Paredes, 21) de 15/11/1868 aparece viviendo con su 2ª mujer, Josefa,
su hija Ascensión, y 3 personas más (un mozo de taller y dos sirvientas).
- En el "Anuario
Bailly-Bailliére" de 1881 aparece reseñado como propietario e impresor de
estampados en la Plaza de los Ministerios, 2, de Madrid (donde vivía según el
padrón de 1877).
- Su esquela
se publicó en el "Diario oficial de avisos de Madrid", de 14/01/1880,
página 3.
El matrimonio Juan Jose
Potenciano y Matilde Díaz-Jiménez no tuvo descendencia. Vivían en la calle Amor
de Dios donde también tenía él la consulta.
Tras la muerte de Francisca, la
madre de Matilde, sus dos hermanos, Juan Eloy e Inés, pasan a vivir con ellos (padrones de Madrid
de diciembre de 1875 y 1876) en su casa de la calle Amor de Dios. El otro
hermano, Julián, no aparece en el padrón de esa casa hasta 1877, con profesión:
“cesante”. En el padrón de 1890 la familia vive en la calle Huertas y en el de
1895 en la calle Arenal, donde fallece Matilde a causa de una “bronco-neumonía aguda”
el día 23 de mayo de ese año. Acababa de cumplir los 51 años de edad. Su esquela
se publicó en el semanario católico “La Lectura Dominical”.
Su marido, Juan José Potenciano,
murió de “tuberculosis pulmonar” cuatro años después, en la misma casa, el 4 de
junio de 1899. En su testamento deja una parte de sus propiedades a su medio hermana,
hija del segundo matrimonio de su padre, Ascensión Potenciano López y el resto
a su cuñada soltera Inés Díaz-Jiménez Villamor, que aún viviría muchos años.
3.
Inés Díaz-Jiménez Villamor (Madrid, 1846- >1920)
Inés, la segunda hija de Juan de
Dios Díaz Jiménez, nació en Madrid, c/ D. Pedro, 8, Bajo interior, y fue
bautizada en la parroquia de S. Andrés, de Madrid.
La única información que poseo de
ella es a través de los diferentes padrones:
- En los Padrones de Madrid de diciembre
de 1875 a 1879 (c/ Amor de Dios, 13-15) aparece viviendo con su hermana casada
Matilde y su marido.
- En el Padrón de 01/12/1890 (c/
Huertas, 9) vive con su hermana casada Matilde.
- En el Padrón de Madrid de
01/12/1895 (c/ Arenal, 22) aparece viviendo en casa de su cuñado Juan José
Potenciano, ya que su hermana Matilde había fallecido.
- En el Padrón de Madrid de
01/12/1900 (c/ Martín de los Heros, 16) aparece viviendo en casa de su hermano
pequeño Julián, con la esposa de éste y sus hijos.
- Cuando murió Julián (22/03/1904)
se trasladó a vivir a León con su hermano mayor Juan Eloy.
- En el Padrón de Madrid de
12/1920 aparece viviendo con su cuñada Ángeles Carretero (viuda de su hermano
Julián) en c/ Pez, 15.
- En el Padrón de Madrid de
01/12/1924 ya no vive con su cuñada Ángeles Carretero en c/ Pez, 15.
Posiblemente falleció por estos años.
Permaneció siempre soltera,
dedicada a “sus labores”. Sobrevivió a sus 3 hermanos.
4.
Julián Díaz-Jiménez Villamor (Madrid, 1851-1904)
Nació en Madrid, c/ D. Pedro, 8,
siendo bautizado en la parroquia de S. Andrés, de Madrid.
Aunque en los primeros padrones
de la calle D. Pedro, 8, aparece como estudiante, enseguida, apenas cumplidos
los 16 años, ya consta como empleado; seguramente en algún puesto de la
Administración ya que en sucesivos padrones (los de la calle Amor de Dios,
donde vivía con su hermana Matilde) pone “Cesante”, término que se usaba sólo
con los funcionarios que por cambios de Gobierno cesaban en su función,
temporal o definitivamente y con parte del sueldo o sin él [era la época de la
Restauración Borbónica de 1874, en que se turnaban en el Gobierno de España los
conservadores de Cánovas y los liberales de Sagasta].
En 1883 se casa con Ángeles
Carretero Velasco, nacida en Ayllón (Segovia) en 1855, hija de Fermín Carretero
y de María Velasco Pérez (natural de Salamanca). La familia se había trasladado
a Madrid cuando Ángeles tenía 8 años y cuando Fermín murió (antes de 1880)
vivían en la céntrica calle de la Magdalena, 19.
En los primeros años Julián y Ángeles vivieron en la casa de la calle
Magdalena. Tuvieron 5 hijos, Juan de Dios (1883), Asunción (1886), Joaquín
(1890), Carmen (1892) y Julián (1894); los dos primeros fallecieron antes de
cumplir los 8 años.
En el Padrón de 1890 (calle
Magdalena, 19) aparecen registrados el matrimonio, sus hijos Asunción y
Joaquín, y su suegra María Velasco. Julián trabaja como empleado del Duque de
Medina-Sidonia (el Duque de Fernandina, hijo del Marqués de Villafranca, para
el que ya había trabajado su primo Pascual Fernández Díaz-Jiménez).
Cinco años más tarde, en 1895, se
mudan a la calle D. Martín (hoy Martín de los Heros) en el Barrio de Argüelles.
En la casa vive el matrimonio, los tres hijos Joaquín, Carmen y Julián, y la
suegra, que moriría un año después. Sigue trabajando como empleado del Duque de
Medina-Sidonia.
En 1900 era empleado del
Ministerio de Gracia y Justicia. Vivía en la misma casa y con ellos su hermana
Inés.
Julián falleció en 1904 a
consecuencia de "endocarditis reumática". Tenía 53 años.
Ángeles y sus tres hijos se
mudaron a la calle del Pez (según el padrones de 1910 y 1915), Joaquín y Julián
eran estudiantes, Carmen se dedicaba a sus labores.
En 1920 siguen en la casa de la
calle del Pez, Joaquín es médico, Julián licenciado en Filosofía y Letras;
ambos solteros. Inés, la cuñada de Ángeles, vive con ellos. Carmen Díaz-Jiménez
Carretero se había casado en 1918 con su primo carnal Manuel Díaz-Jiménez
Molleda.
En el padrón de diciembre de 1924 de la misma calle sólo vive Ángeles
y su hijo Julián, éste trabajando en la librería Victoriano Suárez de Madrid.
Seis meses después Julián
Díaz-Jiménez Carretero se casaría con María Jesús Parés Santacruz (Madrid,
1898), maestra de primera enseñanza, con la que viviría (padrón de 1930) en la
calle Benito Gutiérrez, del barrio de Argüelles, junto a su hija Angelines
(Madrid, 1926). En la misma casa su mujer tenía un colegio de niñas. Él seguía
trabajando en la misma librería.
Como curiosidad, la librería
Victoriano Suárez tenía en su catálogo las obras de Juan Eloy Díaz-Jiménez
Villamor y las de su hijo Eloy Díaz-Jiménez Molleda (el anuncio es de 1924):
De Joaquín Díaz-Jiménez Carretero,
he encontrado que su nombre aparece en el “Boletín Oficial de la Provincia de
Madrid” de fecha 07 de noviembre de 1911 (tenía 21 años), en la lista de
excluidos del reemplazo de 1911: “Joaquín
Díaz-Jiménez Carretero. Inútil. Excluido temporalmente”. También aparece en
el Boletín de 17 de julio de 1914 con el mismo texto. Desconozco los detalles
de esa inutilidad.
Joaquín estudió el bachillerato
en el Instituto de León, cuyo director era su tío Juan Eloy, obteniendo el
título de bachiller el 25 de noviembre de 1914. A continuación se matriculó en
la Universidad Central de Madrid para estudiar medicina. Luego he perdido su rastro.
También he perdido el rastro de
su hermano Julián después de 1930. Hay una persona, Ángeles Díaz-Jiménez Parés,
posiblemente su hija (no es normal que coincidan esos apellidos y el nombre),
que vive (o vivía) en Belmonte de San José (Teruel). De ser ella tendría ahora
95 años.
* * * * * * * * * *
HIJOS DE JUAN ELOY DÍAZ-JIMÉNEZ VILLAMOR
1.
María del Rosario Díaz-Jiménez Molleda (León,
1884 - Madrid, 1946)
La hija mayor de Juan Eloy heredó
la inveterada religiosidad de su padre hasta el punto de dedicar toda su vida
al estudio y enseñanza de la misma. También le inculcó su padre el amor por los
libros, por la filosofía y por la teología.
Ante la dificultad para una mujer
de acceder a una carrera universitaria decide estudiar magisterio, carrera más
adecuada según las convenciones de la época.
El 1903 obtiene el Título de Maestra
de 1ª Enseñanza Superior en la “Escuela Normal Superior de Valladolid” y en
mayo de 1911 logra ser Profesora numeraria, en virtud de oposición, de la
“Sección de Letras de la Escuela Normal Superior de Maestras de Palencia”,
siendo trasladada, en virtud de permuta, a comienzos de 1914 a la “Escuela
Normal Superior de Maestras de León” donde fue profesora de “Pedagogía y su
historia. Rudimentos de Derecho y Legislación escolar” y Directora de la misma
en los años 30.
Mujer muy austera, recatada, de
aspecto monjil, corta de vista, con fuertes convicciones religiosas e ideas
profundamente conservadoras, inteligente y culta. Una de sus alumnas (miembro
de la Institución Teresiana) la describe así:
“Doña María Díaz-Jiménez, joven aún, llegaba a clase puntual, preparada,
dispuesta a resolver cualquier consulta. Vestía un poco antigua: de negro casi
siempre, con el pelo tirante, recogido en moño […]. Doña María iba a la Normal
acompañada por su doncella, también de negro, con el delantal blanco bordado y
con puntillas”.
En 1917 Pedro Poveda Castroverde
(conocido como Padre Poveda), sacerdote católico, fundador de la Institución
Teresiana (IT) en 1911, dedicada a la educación de chicas jóvenes según los
principios pedagógicos de Sta. Teresa, visita León con el fin de abrir allí una
“Academia-Internado Teresiano”. Como ya conocía a María Díaz-Jiménez, por su
labor pedagógica y su entrega al proselitismo y apostolado, la animó a profesar
en la Institución (anteriormente el Padre Poveda siempre que visitaba León
pernoctaba en casa de su padre Juan Eloy Díaz-Jiménez por lo que estaba muy
unido a la familia). En 1919 María ingresa en la IT (tras la muerte de su
padre); a partir de esta fecha se volcaría en cuerpo y alma en la misma
ocupando numerosos cargos y llegando a ser su Vice-Directora General.
Comisionada por la IT recorrió
Francia y Bélgica en 1930 en viaje de estudio.
En 1937, en plena guerra civil,
es nombrada “Consejero de consulta” de la “Comisión de Cultura y Enseñanza”
(uno de los departamentos de la “Junta
Técnica del Estado”), presidida por José María Pemán, cuya misión principal era
la depuración del personal docente más comprometido con la República y poco
afín al nuevo régimen.
Al final de la guerra civil, en
1939, se traslada a Madrid a la “Escuela del Magisterio Primario núm. 2”
como directora y profesora de Filosofía
y Psicología.
En 1940 es nombrada Vocal para la
reorganización del “Patronato de Misiones Pedagógicas” de Madrid y un año más
tarde Vocal del “Consejo Nacional de Educación”. Además fue censora de libros
escolares.
Figura 8. María del Rosario Díaz-Jiménez Molleda (Madrid, 1946)
En 1944 emprendió un viaje por
las casas de la IT en América (Chile, Uruguay y Argentina) como delegada de la
Directora General.
Escribió numerosos artículos en
el Boletín de la Institución Teresiana sobre temas religiosos y culturales y
dio múltiples conferencias. Publicó también libros sobre Pedagogía Teresiana y
sobre Jaime Balmes (1810-1848), filósofo y teólogo de su devoción.
Falleció en Madrid, en diciembre
de 1946, a causa de un “infarto de miocardio” seguido de un ataque cerebral que
la mantuvo en agonía varios días. Tenía 62 años.
La sede central de la Escuela de
Magisterio de Madrid lleva su nombre.
Su fuerte personalidad influyó en su sobrina Camino de Blas Díaz-Jiménez, hija mayor de su hermana Juana, quién, siguiendo sus pasos, ingresó en la Institución Teresiana y pasó parte de su vida enseñando en Brasil (Sao Paulo) y Bélgica (Lovaina).
2.
Eloy Díaz-Jiménez Molleda (León, 1885 -
Barcelona, 1944)
El primogénito de Juan Eloy nació en 1885 en León. Su Registro de Nacimiento dice:
En la ciudad de León a las once
de la mañana del día veinte y nueve de octubre de 1885 ante el Sr. D. Miguel
Fernández Banciello, suplente, Juez Municipal de la misma y D. Enrique Zotes,
secretario, compareció D. Juan Eloy Díaz Jiménez, natural de Madrid, término
municipal del mismo, provincia de ídem, mayor de edad, Director del Instituto y
domiciliado en León, con cédula personal que exhibe y vuelve a recoger,
expedida en … presentado para su inscripción en el Registro civil de este
Juzgado, un niño, y al efecto como padre del mismo declaro:
Que dicho niño nació en el
domicilio calle Los Descalzos, número dos, a las nueve y media de la noche del
día veintiocho del corriente mes de octubre.
Que es hijo legítimo del
declarante y de su esposa Dª. Claudia Molleda, mayor de edad y domiciliada en
esta ciudad, de donde es natural.
Nieto por línea paterna de D. Juan
de Dios Díaz Jiménez y de Dª. María Villamor, naturales de Aranjuez, provincia
de Madrid, ambos difuntos, y por línea materna de D. Manuel Molleda, natural de
Puerta del Riego, concejo de Llanes, provincia de Oviedo, y de Dª. Juana
Melcón, natural de esta ciudad, también difuntos.
Y que al expresado niño se le ha
de poner por nombre Manuel Eloy Fidel.
Todo lo cual presenciaron los
testigos mayores de edad, D. Santos Martínez, natural de Acebes, término
municipal de Bustillo, provincia de León, y D. Francisco Girón, natural de
Villaquejida, término municipal del mismo, provincia de León, de profesión
empleados y domiciliados en esta ciudad.
Leída íntegramente esta acta a las personas que deben suscribirla, e
invitadas a que la leyeran por sí mismas, si lo deseaban, se estampó en ella el
sello de este Registro y la firman el Sr. Juez y los comparecientes,
definitivamente, de que yo el Secretario, certifico.
Hay una nota al margen que dice:
Esta acta queda verificada en cuanto al orden de los nombres del interesado
que será Eloy Manuel Fidel según auto de esta fecha. León 21 de septiembre de
1895. El Juez.
Eloy sigue los pasos de su padre
desde muy temprano. Supervisado por él, estudia el Bachillerato en el Instituto
Técnico de León, obteniendo el título de bachiller en julio de 1900 y
estudiando seguidamente en la Universidad Central de Madrid donde logra la
licenciatura en la Sección de Historia de la facultad de “Filosofía y Letras”
en febrero de 1906. Se doctora después en la misma facultad y en la misma
especialidad. Durante su estancia en Madrid se aloja en casa de su tía Ángeles
Carretero.
Acabados los estudios de
doctorado trabaja en el Instituto de León sucesivamente como “Ayudante
interino”, “Ayudante numerario” y “Auxiliar numerario” durante los años 1906 a
1913.
En esos años, en diciembre de 1909,
con 24 años, se casa en León con Mercedes Martínez Suárez, una de las cuatro
hijas de Modesto Martínez de las Cuevas, un comandante del Ejército de Tierra
que había fallecido en enero de ese año. Mercedes había nacido en Barcelona en
septiembre de 1883, era por tanto dos años mayor que Eloy. Nueve meses después
nace su primer hijo, al que ponen el mismo nombre de su padre, Eloy.
Los cinco hijos del matrimonio
nacen en León entre 1910 y 1920: Eloy (1910), Manuel (1912), Mercedes (1913),
Conchita (1916) y Ramiro Díaz-Jiménez Martínez (1920).
En marzo de 1913 toma posesión de
la cátedra de “Lengua y Literatura Castellana” del Instituto de Pontevedra, que
había ganado por oposición. Pero inmediatamente, en junio de ese año, consigue
por permuta, volver a León, tomando posesión de la cátedra del mismo nombre en
el Instituto de esa ciudad. Allí permanecerá hasta 1923.
En ese tiempo da conferencias en
el “Centro Obrero Leonés” y en la Universidad de Oviedo. Escribe artículos de
arte, literatura e historia en revistas y periódicos nacionales y locales y
publica varios libros entre ellos “La casa de los Guzmanes” (1906), “Juan del
Encina en León” (1909) y "Historia de los Comuneros de León y de su
influencia en el movimiento general de Castilla" (1916).
En el terreno político preside el
“Partido Tradicionalista”, fundado en 1909 por el “Círculo de la Juventud
Tradicionalista” de León; es miembro de los Jaimistas (como se conocían a los
carlistas en esa época) leoneses, siguiendo la tradición familiar, y en
diciembre de 1915 se presenta como candidato a concejal por “Acción Social
Católica” (asociación de carácter integrista), sin que salga elegido.
Mariano Domínguez Berrueta (1871-1956),
político y escritor español, le describe en la “Revista Castellana” de
septiembre 1916: “Hombre de recio gesto,
que simula hosquedad, de altiveces temperamentales, de toques de misantropía,
tenía que ser historiador…”.
En octubre de 1923 es nombrado
catedrático de “Lengua y Literatura Castellana” del Instituto de Salamanca.
Tenía 38 años. Un año más tarde es designado Subdirector del mismo.
Sigue escribiendo artículos en
periódicos nacionales y locales y publicando libros: “Datos para la Historia
del Arte Español”, “Datos para la Historia de la Biblioteca de S. Isidro de
León”, “Enrique de Arfe: Nuevos datos para su biografía”, “Historia del Real
Monasterio Benedictino de S. Claudio, de León” y otros.
Su vida familiar era bastante desahogada, tenía coche de su propiedad
y chofer: En el periódico “El Adelanto” de Salamanca de 19 de julio de 1927 se
publica la noticia de un accidente mortal ocurrido el domingo 17 en que se vio
involucrado el coche “Dodge” propiedad de Eloy Díaz-Jiménez, conducido por su chofer,
en la que fue atropellada una anciana que cruzaba sin mirar.
Con ese coche viajaría con su
familia a Burgos, Bilbao y San Sebastián el verano de ese año y solía pasar sus
vacaciones en Huergas de Babia (en la montaña leonesa).
El comienzo de la guerra civil le
coge en Madrid, siéndole imposible regresar a Salamanca. Desde los primeros
días de octubre de 1936 se esconde en los sótanos de la Escuela de Bellas Artes
de Madrid y en febrero del año siguiente se presenta en el “Ministerio de
Instrucción Pública y Bellas Artes” donde le nombran catedrático de “Lengua y
Literatura españolas” en el Instituto Nacional de 2ª Enseñanza “Maragall” de
Barcelona, llegando a esa ciudad el 24 de marzo de 1937. Allí permanecerá hasta
el final de la guerra.
El 7 de febrero de 1939 solicita el reingreso en el escalafón de
catedráticos de instituto. Como era preceptivo tuvo que firmar previamente una declaración jurada que
comenzaba: “Juro por Dios y por mi honor
decir la verdad y cuanto sé en el presente pliego que he de suscribir,
aceptando la responsabilidad en que incurriese por el fuero de guerra, si lo
manifiesto fuese falso o sigilase hechos que conociéndolos, pueden auxiliar a
la labor depuradora de la justicia”.
En el pliego debía contestar a una serie de preguntas destinadas a
comprobar su adhesión al “movimiento nacional”. Entre otras “alegaciones”,
hablando en 3ª persona, declara:
“[…] En el Instituto Maragall de Barcelona,
diariamente, y en las discusiones con profesores, subalternos y alumnos
defendía el alzamiento nacional del Ejército. El 2 de octubre de 1938, con
exposición de su vida, en el claustro bajo del mismo, a voces y en presencia de
dos oficiales rojos, maldijo de la República y sus gobernantes. […] hizo sin cesar propaganda de sus ideas
fascistas entre los mismos rojos […]”.
Respecto a la actuación de sus compañeros del instituto Maragall
confiesa:
“Los profesores que
constantemente hacían propaganda antifascista en el instituto de 2ª enseñanza
Maragall de Barcelona eran los siguientes:
D. Manuel Cluet Santiveri,
encargado del curso de Geografía e Historia.
D. Manuel Ángeles Ortiz,
encargado del curso de Dibujo.
D. Ramón Díaz Delgado,
catedrático de Filosofía.
Dª. Pilar Sánchez Sarto,
encargada de curso de Latín.
El Sr. Cluet Santiveri
constantemente en el Instituto Maragall hacía alarde de sus ideas comunistas.
Me consta que el Sr. Ángeles
Ortiz, por encargo seguramente del Ministerio de Instrucción Pública, dibujaba
carteles murales y de todas clases para la propaganda marxista en Barcelona y
en las demás provincias sujetas al dominio rojo, habiéndole premiado el
Ministerio, en un concurso, un cuadro pictórico para la propaganda marxista.
Varias veces oí decir al Sr. Díaz Delgado,
que desempeña su cátedra en el Instituto de Pamplona antes del 18 de julio de
1936, que había huido de aquella ciudad, dirigiéndose a Francia, por estar
condenado a pena de muerte por el Gobierno Nacional.”
[He seguido el destino de algunas de las personas citadas:
Manuel J. Cluet Santiveri: “Catalán de nacimiento, completa su
formación universitaria en Madrid y colabora en las actividades del Instituto
Nacional de Psicotecnia, así como en la “Revista de Formación Profesional” y en
la “Revista de Organización Científica” donde publica algunos trabajos
relacionados con la enseñanza. De hecho su principal interés es la orientación
escolar. Fallece en el ejercicio de la docencia en la Universidad Central de
Caracas, en Venezuela”. Pionero del “freinetismo” en España.
Manuel Ángeles Ortiz: Pintor de la generación del 27. Murió en
París.
Ramón Díaz Delgado: Catedrático de Filosofía. Se exilió a
Francia.
Pilar
Sánchez Sarto: Licenciada En Filosofía y Letras. Depurada y rehabilitada
posteriormente].
Y concluye el escrito:
“Desde el 24 de marzo de 1937, ninguno, absolutamente ninguno, de los
catedráticos y profesores del Instituto Maragall de Barcelona, que hasta la
fecha continúan residiendo en dicha ciudad, defendió en aquel Centro, como yo
lo hacía diariamente, el Glorioso Movimiento Nacional. El miedo, o lo que
fuere, inspiraba todos sus actos y todas sus palabras. […]”.
Es difícil juzgar a posteriori a
una persona que delata a sus compañeros para salvarse, más en un contexto de
guerra y de peligro de muerte, pero en su declaración jurada se aprecia un
trasfondo de odio e intransigencia hacia unas ideas opuestas a las suyas que no
dudaría en eliminar, incluso a las personas que las defienden, sin ningún tipo
de reparo.
Tras la guerra Eloy consigue el
traslado al Instituto de Valencia, a la cátedra del mismo nombre que tenía. Ya
por entonces andaba mal de salud y le vendría bien el suave clima de Valencia.
Lamentablemente empeoró poco después y tuvo que ser ingresado en Barcelona, en
el “Hospital Militar del Generalísimo”, que le correspondía por ser su suegro
militar. Allí falleció, en verano de 1944, por “insuficiencia cardíaca”, a los
58 años. Su mujer, Mercedes, fallecería en Valencia, calle Pizarro, 16, diez
años después.
En lo que se
refiere a sus hijos, Eloy, Manuel y Conchita se licenciaron en Medicina por la
Universidad de Salamanca. Algunos apuntes biográficos sobre ellos:
Eloy Díaz-Jiménez Martínez (León,
1910 - Valencia, 1990):
- Nació en León, el 30 de septiembre, en la calle
del Instituto, 5. Fue bautizado el 10 de octubre con el nombre de Eloy
Jerónimo.
- Licenciado en Medicina y Cirugía (por Salamanca).
Especialista en Cirugía General. Especialista en Medicina Forense.
- Hizo sus primeros pinitos literarios en el
periódico “El Adelanto”, de Salamanca, del 14 de septiembre de 1928, haciendo
un elogio al clown Arturo Grice que actuaba en la ciudad y que moriría en
accidente de moto 3 días después. También le dedicó otro elogioso artículo en
“Vitor” de 20 de febrero de 1930 con motivo del retorno a Salamanca, después de
su exilio, de Miguel de Unamuno.
- Durante la guerra civil se alistó
voluntariamente en el Ejército de Franco llegando a ser, durante la misma, teniente
médico en la Jefatura de Sanidad de la región aérea de Levante.
- Participó en 1942 como voluntario en la División
Azul.
- En el "Foro de la Memoria Histórica de la
División Azul" (http://memoriablau.foros.ws/t13084/diaz-jimenez-martinez-eloy/)
figuran los siguientes datos:
“El teniente médico Eloy Díaz-Jiménez
Martínez cruzó la frontera de Irún en julio de 1942, siendo destinado el 25 de
julio en el Grupo de Sanidad al Hospital de Königsberg.
El 20 de septiembre figura como Ayudante del
Equipo Quirúrgico.
Es ascendido a Capitán -no consta fecha-
continuando en el Hospital de Königsberg el 31 de marzo de 1943.
El 4 de agosto de 1943 causa baja por
permiso en España.
El 1 de octubre figura de nuevo en el Hospital
de Königsberg, causando baja ese mismo mes por pasar destinado al Hospital de
Wilna.
No consta fecha de su regreso.”.
- Fue médico militar-cirujano (coronel médico),
médico forense y Director (1966) del Instituto Anatómico-Forense de Valencia.
- Se jubiló en 1982.
- Su expediente profesional (de médico forense)
está en el Archivo General del Mº de Justicia (c/ San Bernardo, 45, Madrid).
Manuel Díaz-Jiménez Martínez
(León, 1912 - Valencia, 1993):
- Nació en León el primer día del año, en la calle
del Instituto, 5.
- Licenciado en Medicina y Cirugía (por
Salamanca). Especialista en Dermatología. Médico militar (coronel médico).
- Durante la guerra civil se alistó
voluntariamente en el Ejército de Franco llegando a ser, durante la misma,
teniente médico y Director del dispensario militar antivenéreo de Torrijos
(Toledo).
- En septiembre de 1957 se casa en Valencia con
Mª. Luisa Solaz Lita (Valencia, 1923-2012), licenciada en Farmacia y que regentaba
una farmacia en Valencia que actualmente llevan sus hijas. Luisa era hermana
del juez Gustavo Solaz Lita.
- Falleció en el Hospital militar de Quart de
Poblet (Valencia) a causa de "Bloqueo A.V. (auriculoventricular) completo.
Infarto agudo de miocardio".
Mercedes Díaz-Jiménez Martínez
(León, 1913 - Madrid, 1989)
- Nacida en León el 27 de noviembre, en la calle
del Instituto, 5, fue bautizada con el nombre de María de las Mercedes
Jenerina.
- Estudia Baile Español en Barcelona, durante seis
años, con el maestro Antonio Bautista.
- Maestra de 1ª enseñanza con título de fecha 30
de octubre de 1935, con destino en Rollán (Salamanca) entre 12/XI/1934 y
31/XII/1937 en que pide excedencia por ser nombrada Inspectora provisional de
1ª enseñanza.
- El 16 de septiembre de 1952 se le nombra
Inspectora de Enseñanza Primaria con destino provisional en Alicante. Luego
estuvo en La Coruña, Cáceres y finalmente en Madrid.
- Solicita la excedencia voluntaria de su puesto
de Inspectora para desplazarse a Roma como corresponsal. Se le concede el 26 de
septiembre de 1961 por tiempo mínimo de un año.
- Corresponsal en Roma del diario “Pueblo”, de
Madrid, desde abril de 1958 a junio de 1959 y desde julio de 1961 a abril de
1962, publicando más de 300 crónicas y reportajes desde esa ciudad.
- Respecto a su expediente académico no tengo
mucha información. Por su trabajo en “Pueblo” deduzco que estudió periodismo y
en la presentación como corresponsal se dice que estudió Políticas en Roma y otros
estudios en la Sorbona de París. Fue también licenciada en Filosofía y Letras.
- Nunca se casó.
- Según su Registro de defunción vivía en c/
Lagasca, 63, Madrid, y falleció el 20 de enero en la Clínica Geriátrica
Imbea-Morejón (c/ Menéndez Pidal, 25, Madrid) a causa de "Enfermedad
Alzheimer. Uremia". Está enterrada en el Cementerio Sur.
- En su esquela pone “Inspectora técnica del
Ministerio de Educación y Ciencia (jubilada)” y aparece con el tratamiento de
“Ilustrísima Señora”.
Conchita Díaz-Jiménez Martínez
(León, 1916 - Salamanca, 2001)
- Nacida en León el 4 de diciembre, en la calle
Ordoño II, 14, fue bautizada con el nombre de María de la Concepción Claudia
[este último nombre debió de ser por su abuela Claudia Molleda, fallecida el
mes anterior].
- Estudió, como su hermana Mercedes, la carrera de
Magisterio, en Salamanca. Después de la guerra civil comenzó sus estudios de
medicina en Valencia, en 1941, acabándolos en Salamanca, donde se licenció el 2
de octubre de 1946, expidiéndosele el título de “Licenciada en Medicina y
Cirugía” el 12 de junio de 1947.
- Durante sus estudios en Salamanca conoció a su
profesor Ramón Villarino Ulloa (1907-1990) con quien se casaría en 1947 y
tendría dos hijos, Carlos y Mercedes.
[Ramón Villarino Ulloa era natural de Castrelo de Miño
(Orense), hijo del médico orensano Ramón Villarino Areas, se licenció en
Medicina y Cirugía por la Universidad de Santiago de Compostela, especialidad
Bioquímica, Análisis Clínicos y Hemoterapia. Fue discípulo de Antonio Novo
Campelo y profesor auxiliar en la Facultad de Medicina de Santiago antes de la
Guerra Civil. En 1938 se casa con Pilar Sieyro Nieto (1910-1939) y se trasladan
a Guinea Ecuatorial donde ejerció como médico durante la guerra. En 1939, tras
tener un hijo, Ramón María (1939-1994), Pilar falleció de fiebres puerperales
en San Carlos (hoy Luba) y fue enterrada en Santa Isabel (hoy Malabo), ambas
ciudades en la isla de Fernando Poo (hoy Bioko). En 1944, consigue la cátedra
de "Farmacología Experimental y Terapéutica Clínica" en la Facultad
de Medicina de la Universidad de Salamanca. En 1955 se traslada, por permuta, a
la misma cátedra en Santiago de Compostela, donde llegó a ser Vicedecano de la
Facultad en 1960. En 1977 se jubila a los 70 años y fallece en Santiago 13 años
después (recién cumplidos los 83 años). Publicó varios libros de medicina].
- Conchita comenzó ejerciendo de médico anestesista
pasándose más tarde a la especialidad de Medicina Física y Rehabilitación de la
fue Jefe del Servicio de rehabilitación del Hospital Clínico Universitario de
Salamanca hasta su jubilación a los 70 años. También tenía consulta privada de
esa última especialidad.
- Falleció en Salamanca en diciembre de 2001, dos
días antes de cumplir los 85 años.
Ramiro Díaz-Jiménez Martínez
(León, 1920 - Salamanca, 1936)
- Nacido en León aunque no sé la fecha exacta.
Estudia el bachillerato en Salamanca.
- Se alista voluntariamente, con 16 años, en el
ejército de Franco siendo alcanzado en los Altos del León, en la batalla de
Guadarrama, el 6 de agosto de 1936.
- Murió en el hospital provincial de Salamanca el
7 de agosto a las 17:10.
- Su Registro de defunción pone que falleció a
causa de "herida contusa pierna izquierda por metralla".
3.
Juana Díaz-Jiménez Molleda (León, 1887 - Oviedo,
1961)
Segunda hija de Juan Eloy Díaz-Jiménez
Villamor. Nació el 8 de marzo en la calle Descalzos, 2 y fue bautizada con el
nombre de Juana María del Carmen.
El 8 de agosto de 1912 se casa en
León con José de Blas Alonso (León, 1886 - Oviedo, 1964), hijo de Camilo de
Blas Heras (Palenzuela, Palencia, 1849 - León, 1931), un comerciante, que tenía
una confitería en la calle Ancha de León, Casa Camilo de Blas, y de Pilar
Alonso Chacón (Aranjuez, 1852 - León, 1892). La boda se celebró en la iglesia
de Santa Marina con su hermana María del Rosario como madrina. El viaje de
novios lo hicieron a Covadonga y Lourdes.
El matrimonio vivía en la calle
Julio del Campo, 1, de León, donde nacieron el 9 de agosto de 1913 las dos
gemelas, Pilar y Camino.
A comienzos de 1914 parten los
cuatro para Oviedo donde su suegro, Camilo de Blas, había decidido abrir una
sucursal de la confitería de León en la calle Jovellanos, 21, un local grande
de techos altos que incluía una parte trasera para la vivienda y un enorme
sótano para obrador y almacén, que regentaría José de Blas hasta su
fallecimiento.
Allí nacería el resto de los
hijos (10 más) y viviría el matrimonio toda su vida.
Los 12 hijos se llamaban: Pilar
(1913-1977), Camino (1913-2004), Juanita (1915-2003), Conchita (1916-2005),
Matilde (1918-1995), Camilo (1920-2002), Pepín (1921-1922), José Juan (1923-2008),
Carmina (1925-1960), Maricruz (1927-1928), Chonina (1929-2019) y Teresa (1930-2018).
Nueve chicas y tres chicos de los que sobrevivieron a la infancia ocho y dos.
Figura
10. Hijos mayores de Juana Díaz-Jiménez (Oviedo, hacia 1923)
Juana se dedicó a educar a sus
hijos y a dirigir al servicio que trabajaba en la casa. Como era costumbre
entonces criaron en la vivienda también a sus dos nietos mayores, hijos de
Juanita de Blas Díaz-Jiménez, a los que dieron educación y carrera: Jesusín
estudiaría Derecho en Oviedo y Conchitina Medicina en Santiago de Compostela.
También colaboró mucho con la Institución
Teresiana de Oviedo, ayudando a su hermana María.
Figura
11. Juana Díaz-Jiménez Molleda con su marido e hijos (Oviedo, hacia 1933)
[De
ideología conservadora, José de Blas Alonso, fue seguidor de José Mª Gil-Robles
participando, en 1931, en la fundación de la “Agrupación Asturiana de Acción
Popular”, de la que fue directivo y tesorero. Participó activamente durante el
período republicano en acciones contra las reformas del bienio social-azañista
lo que le costó alguna multa y pasar algún día en la cárcel. Organizó asimismo
en junio de 1932 una excursión desde Asturias para visitar al Dr. José María
Albiñana (fundador del Partido Nacionalista Español, de ideología
ultraderechista) que se hallaba desterrado en Las Hurdes por sus actividades contra
gubernamentales (entre otros presentes le llevaron sidra, fabada, truchas en
conserva, rosarios, catecismos y un medalla de la Virgen de Covadonga). Esta
significación derechista motivó que en las revueltas de febrero de 1934 en
Oviedo, durante la huelga de la minería, un grupo de manifestantes apedrearan
su establecimiento Casa Camilo de Blas rompiendo las lunas del escaparate,
valoradas en 1.500 pesetas de la época.]
Juana falleció en Oviedo en
octubre de 1961 por “Insuficiencia cardíaca. Arteriosclerosis”, a los 74 años.
Era la última superviviente de la familia Díaz-Jiménez Molleda (su hermana
Matilde había fallecido 6 meses antes en la misma vivienda familiar de Oviedo).
Figura 12. Juana
Díaz-Jiménez Molleda (hacia 1953)
Siguiendo la
tradición religiosa de la familia (tanto los Díaz-Jiménez como los De Blas eran
muy religiosos) algunas de sus hijas continuaron esa senda. De las dos gemelas,
Pilar (después de estudiar Magisterio) profesó como monja en el convento de las
esclavas (más tarde se salió por problemas de salud) y Camino se incorporó a la
Institución Teresiana (siguiendo los pasos de su tía María Díaz-Jiménez, donde
permaneció toda su vida dedicada a la enseñanza (era licenciada en Filosofía y
Letras y Derecho), en Brasil, en Bélgica, etc. La hija pequeña, Chonina, se
hizo monja ursulina y fue destinada a la casa de Chavagnes-en-Paillers en la
región francesa del Loira.
Camilo de Blas
Díaz-Jiménez, el hijo mayor, continuó, tras acabar el bachillerato superior,
con el negocio familiar de Oviedo y José Juan, el segundo, estudió Derecho
emigrando a México donde se casaría y viviría el resto de su vida.
De las hijas,
Carmina murió en accidente de coche con 35 años; Juanita (también había
estudiado Magisterio en León), Matilde y Teresa se casaron en Oviedo; y
Conchita, soltera, acompañó en el negocio familiar a su hermano Camilo, hasta
su fallecimiento, junto a su hermana Pilar (que había vuelto a Oviedo tras la
muerte, a finales de 1960, de su tía paterna Matilde de Blas Alonso con la que
vivía en León en la antigua casa de Puerta Castillo, residencia de los
Díaz-Jiménez).
Sólo Juanita (5), Camilo (4) y
Teresa (4) tuvieron descendencia, ninguno heredó los apellidos Díaz-Jiménez.
4.
Matilde Díaz-Jiménez Molleda (León, 1888 -
Oviedo, 1961)
La hija pequeña de Juan Eloy Díaz-Jiménez
Villamor. Nació el 20 de noviembre en la calle Descalzos, 2 y fue bautizada con
el nombre de Matilde Felisa.
Muy unida a su hermana mayor
María del Rosario, estuvo a punto de entrar en la IT, aunque finalmente no lo
hizo por motivos de salud. Se carteó con los principales dirigentes de la
misma, el Padre Poveda, fundador, y María Josefa Segovia, primera directora
general, y colaboró en lo que pudo con ellos y con la Institución.
Soltera. Tras la muerte de María
cerró la vivienda de León y se fue a Oviedo a casa de su hermana Juana donde
vivió hasta su muerte por causa de “Insuficiencia cardíaca. Infarto de miocardio”
el primero de abril de 1961. Tenía 72 años.
5.
Manuel Díaz-Jiménez Molleda (León, 1890 - Lorca,
1958)
El menor de los hijos de Juan
Eloy Díaz-Jiménez Villamor nació el primero de diciembre en la calle Descalzos,
2 y fue bautizado con el nombre de Manuel Casiano.
Estudió Derecho en Oviedo
obteniendo el título de abogado en 1910. Prepara oposiciones a Notario en
Madrid que saca en 1915.
El 17 de agosto de 1917 es
destinado a Mirueña (Ávila). Cinco meses después se casa con su prima Carmen
Díaz-Jiménez Carretero, hija de Julián Díaz-Jiménez Villamor, nacida en Madrid
en 1892. No he podido averiguar el lugar de la boda que posiblemente se
celebraría en Madrid.
El 22 de abril de 1919 toma
posesión como notario en Buño de Vergantiños (La Coruña) donde nace su primera
hija Carmen en 1920. Desde febrero de 1923 ejerce en Cervera de Pisuerga, en
Palencia. Allí nacen sus hijos María del Castillo (1925) y Manuel (1927). Se
traslada posteriormente a Aguilar de Campoo (Palencia) el 06/IV/1929, donde
nace su cuarto y último hijo, Julián, en 1931.
En febrero de 1942 fallece su
esposa Carmen en Aguilar de Campoo, en el domicilio conyugal de la Calle Barrio
Mier, por causa de “apoplejía”. Murió con 49 años.
Finalmente es destinado en abril
de 1949 a Lorca (Murcia) donde fallece el 18 de marzo de 1958 debido a una
“cirrosis hepática”. Estaba aún en activo (tenía 67 años). [Su expediente
notarial se encuentra en el Archivo General del Ministerio de Justicia (c/ San
Bernardo, 45, Madrid), legajo 3015-2, nº 14217].
Respecto a sus hijos, Carmen Díaz-Jiménez Díaz-Jiménez (1920) se casó
en Lorca a comienzos de 1950 con Felipe Alaminos Godoy, nacido en Linares en
1912, ocho años mayor que ella. En su Registro de matrimonio pone que era
empleado de Banca, domiciliado en Peñaranda de Bracamonte (Salamanca). Allí se
trasladó el matrimonio y nacería su hija mayor, Carmen, en 1951.
Luego fue destinado a Puebla de
Sanabria, en Zamora, [en el "Diario de Zamora" de 03/X/1956 (al
reseñar el bautizo de su tercer hijo) se indica que es Director del BANESTO en
esa ciudad] donde nacerían sus otros 6 hijos: Manuel (1952), Felipe (1954),
María Luisa (1955), Fernando (1956), Elena (1958) y Pilar Alaminos Díaz-Jiménez
(1960).
Carmen Díaz-Jiménez Díaz-Jiménez
falleció en diciembre de 2013 en Murcia a la edad de 93 años.
María del Castillo Díaz-Jiménez Díaz-Jiménez
(1925) se casó en Lorca, en noviembre de 1959, con Diego Pallarés Pérez (Lorca,
1913). Diego era hijo de Diego Pallarés Belmás y de Tomasa Pérez Cutillas. De
profesión odontólogo, era viudo cuando se casó, con 46 años, con Castillo.
De Diego Pallarés Belmás (Lorca,
1872), su padre, he encontrado su expediente en Correos y Telégrafos donde
siempre trabajó. Según el mismo entró en el cuerpo en 1895 y se jubiló en 1942
(al cumplir los 70 años de edad). A lo largo de su carrera fue destinado a
varias ciudades (Madrid, Lorca, Cestona, Granada, Guadix, Barcelona y Murcia)
ocupando sucesivos cargos, desde oficial a administrador principal. [En el
libro "La propiedad de aguas perennes en el sureste ibérico", de
Antonio Gil Olcina, del año 2002, se cita (pág. 145) a Diego Pallarés Belmás y
su mujer. Dice que era "Presidente
de la Comunidad de Dueños de Aguas de Lorca" y que su mujer, Tomasa Pérez
Cutillas, "había recibido de su padre, además de cuantiosos derechos de
aguas, un considerable patrimonio agrario, radicado mayoritariamente en la
diputación de Tercia".].
De Castillo y Diego no tengo más
información, ni sé cómo ni dónde fallecieron.
Manuel Díaz-Jiménez Díaz-Jiménez (1927), licenciado en Derecho, se casó en Lorca en 1959 con Dolores Pastor Martínez, nacida en Lorca en 1932. Tienen 5 hijos (que yo sepa), Alejandro, Ángela, Francisco, Manuel y Dolores.
De Julián Díaz-Jiménez
Díaz-Jiménez (1931) tampoco tengo datos.
* * * * * * * * * *
APÉNDICES
A1. PARTIDAS PARROQUIALES
DE YEPES (bautismo, matrimonio, defunción)
Partida de matrimonio (28/VIII/1652) de Francisco Gómez de Mora con Ana Pérez González
Francisco Gómez con Ana González. Veláronse eadem die [el mismo día]
En la villa de Yepes, en veintiocho días del mes agosto de 1652 años, habiendo precedido las tres publicaciones que manda el Santo Concilio Tridentino y dispone su sinodal de este arzobispado y no habiendo resultado impedimento alguno, más de en cuarto grado de consanguinidad en que dispensó Su Santidad, cuyos despachos xxx están en poder del dicho contrayente, y habiendo los contrayentes expresado su consentimiento ad invicem [mutuamente] por palabras de presente, con licencia del Dr. Joseph López, cura propio de dicha villa y Andrés de Chaves Mora, presbítero, vecino de dicha villa, desposé y di las bendiciones nupciales a Francisco Gómez, hijo de Antonio Gómez y Magdalena de Mora, de legítimo matrimonio, con Ana González, hija de Francisco Pérez y de Isabel González, sus legítimos padres, todos vecinos de dicha villa, a que fueron testigos Bartolomé de Mora, Alonso de Mora y Juan Maestre, todos vecinos de dicha villa, a quien conozco, y lo firmé, día, mes y año supra referidos. Andrés de Mora y Chaves.
Partida de bautismo (01/X/1654) de Eufemia Gómez Pérez (1654-1699)
Francisco Gómez. Eufemia, su
hija.
En la iglesia del Sr. S. Benito
de esta villa de Yepes en primer día del mes de octubre de 1654 años, yo Juan
de Escobedo, teniente cura en dicha iglesia, bauticé y puse el Santo Óleo y Crisma
a una niña, hija de Francisco Gómez y de Ana Pérez, de legítimo matrimonio, y
vecinos de dicha villa; púsela por nombre Eufemia, la cual nació en quince días
del mes de septiembre de dicho año; fueron sus padrinos de pila el Ldo. Diego del
Águila Fernández y Luisa Gómez, mujer de Antonio Gómez, a quien previne la obligación
de la enseñanza y al dicho padrino el parentesco espiritual contraído. Y lo
firmé, fecha ut supra [la de arriba].
Juan de Escobedo Bustinza
Partida de matrimonio (02/X/1656) de Manuel Díaz con Leonor Crespo
Manuel Díaz Rodete con Leonor
Crespo de Soria. Veláronse eadem die
2 de octubre de 1656
En la villa de Yepes en dos días del mes de octubre de 1656 años, habiendo precedido en la iglesia de Sr. S. Benito, en tres días de fiesta, a las misas mayores, las tres publicaciones según y como lo manda el Santo Concilio de Trento y sinodal de este arzobispado, y de ellas no habiendo resultado impedimento alguno, habiendo los contrayentes expresado su consentimiento ad invicem con recíproca aceptación, todo por palabras de presente, yo el Dr. Joseph López, cura propio en dicha villa, desposé y di las bendiciones nupciales e introduje en la iglesia a Manuel Díaz Rodete, tejedor de paños, hijo de Diego Díaz Rodete, tejedor, y de María de Vega, vecinos de dicha villa, con Leonor Crespo de Soria, hija de Pedro de Soria, sastre, y de Polonia Crespo, vecinos de dicha villa, a que fueron testigos Diego Díaz Sotomayor, alcalde, y Diego Florín, carretero, y Pedro Meléndez, sacristán, todos vecinos de dicha villa, a quien conozco, y lo firmé, fecha ut supra. El Dr. Joseph López
Partida de matrimonio (30/VII/1668) de Pedro Páez de Espinar con Antonia de Lesaca
Pedro Páez de Espinar con Antonia
de Lesaca. Veláronse eadem die.
En la villa de Yepes, en treinta
días del mes de julio de 1668 años, habiendo precedido en esta iglesia de Sr.
S. Benito de dicha villa tres publicaciones en tres días de fiesta, a las misas
mayores, según y como lo manda el Santo Concilio tridentino y dispone la
sinodal de este arzobispado, y no habiendo resultado impedimento alguno de
dichas publicaciones, y habiendo los contrayentes dado su consentimiento ad invicem con mutua aceptación, todo
por palabras de presente, con licencia del Sr. D. Joseph López, cura propio de
dicha villa, yo el Ldo. Juan López de Mora, beneficiado de dicha iglesia,
desposé y velé, introduje en la iglesia a Pedro Páez Espinar, hijo de Francisco
Páez y de María de Espinar, y a Antonia de Lesaca, hija de Juan de Lesaca y de
Luisa de Rivera, todos vecinos de dicha villa, fueron testigos Pedro Meléndez
Hidalgo, Diego del Águila Yegros y Alfonso del Águila, todos vecinos de esta
villa, a quien conozco, y lo firmo, fecha ut
supra.
El Ldo. Juan López de Mora
Partida de matrimonio (21/XII/1683) de Diego Díaz Ximénez (~1645-1707) con Eufemia Gómez Pérez (1654-1699)
Diego Díaz Ximénez y Eufemia
González. Velados por Ldo. Juan Díaz
En veintiuno de diciembre de 1683
yo el Ldo. Pedro Simón Sánchez de Córdoba con licencia del Sr. Ldo. D. Juan de
Molina Contreras, cura en la vacante de la Parroquial de esta villa de Yepes,
habiendo precedido las tres publicaciones que manda el Sto. Concilio de Trento
y sinodales de este Arzobispado, los cuales se hicieron a ocho, y doce, y
diecinueve, de dicho mes y año a las misas mayores, y no habiendo resultado
impedimento alguno canónico y dado el mutuo consentimiento, desposé por
palabras de presente que hacen verdadero matrimonio a Diego Díaz Ximénez, viudo
de Josefa de Vega Alcón, y a Eufemia González, hija de Francisco Gómez y Ana
González, todos vecinos de esta dicha villa, siendo testigos Juan García y el
Padre Fray Alonso de Soria, religioso de Santo Domingo, y Francisco Gómez,
vecinos de dicha villa, y lo firmé.
Ldo. Pedro Simón Sánchez de Córdoba
Ldo. Juan de Molina
Confirmación (15/XI/1688) de los 2 hijos mayores de Diego Díaz Ximénez (~1645-1707) y Eufemia Gómez Pérez (1654-1699)
En la villa de Yepes, en quince días del mes noviembre de 1688 años, el eminentísimo y reverendísimo Sr. D. Luis Manuel [Fernández Portocarrero Bocanegra y Guzmán (1635-1709)], por la Divina Misericordia, del Título de Santa Sabina, Presbítero Cardenal Portocarrero, Protector de España, Arzobispo de Toledo, Primado de las Españas, Chanciller Mayor de Castilla, del Consejo de Estado de su Majestad Católica, mi Señor, administró el Santo Sacramento de la Confirmación en la iglesia parroquial de San Benito de esta dicha villa a las personas siguientes:
…
2 = Manuel y Ana, hijos de Diego
Díaz y Eufemia Gómez.
Francisco Páez y María López
En la villa de Yepes en veinticuatro días del mes de Junio de 1691 años, yo el Ldo. Pedro Sánchez Cordobés, teniente de cura por nombramiento del Sr. Dr. D. Lope Santín y Balboa, cura propio de la parroquial del Sr. S. Benito de esta villa de Yepes, habiendo precedido tres publicaciones en tres días festivos inmediatos al de la fecha inter missarum solemnia [en solemne misa], la primera domingo seis de mayo, la segunda domingo trece del dicho, la tercera domingo veinte del dicho, según lo establecido por el sagrado Concilio de Trento y sinodales de este arzobispado, y no habiendo resultado impedimento alguno, desposé in facie ecclesiae [frente a la congregación], por palabras de presente, y velé a Francisco Páez, hijo de Pedro Páez y de Antonia [Le]Saca, naturales y vecinos de esta villa, con María López, hija de Mateo López y de María Sánchez, naturales de Villatobas [Toledo], y la dicha contrayente vecina de esta villa, siendo testigos Diego Páez, Benito de Arévalo y Francisco Agudo, y por la verdad lo firmé ut supra.
Pedro Sánchez Cordobés
Partida de bautismo (03/V/1692) de Gregorio Díaz Ximénez (1692-1757)
Gregorio hijo de Diego Díaz
En la villa de Yepes en tres días
del mes de mayo de 1692 años, yo el Ldo.
Félix López Egas, teniente de cura por nombramiento del Sr. Dr. D. Lope Santín
y Balboa, cura propio de la parroquial del Sr. S. Benito de esta villa, bauticé
solemnemente a un niño, hijo legítimo de Diego Díaz y de Eufemia de Mora Gómez,
vecinos de esta villa; púsele por nombre Gregorio; nació a veinticuatro de
abril; fue su padrino Manuel del Álamo a quien advertí el parentesco espiritual
y obligación de la enseñanza y por la verdad lo firmé ut supra.
En la villa de Yepes, en dos de
octubre de 1695 años, llegó a dicha villa el Ilustrísimo Sr. Dr. D. Alfonso de
Santa Cruz [(1632-1698)],
obispo de Methoanes [Metone o Modona], y canónigo en la Santa iglesia de Toledo,
Primada de las Españas, y examinador sinodal de este arzobispado y sufragáneo
en él por el Eminentísimo Sr. Cardenal Portocarrero, arzobispo de Toledo, mi
Sr., y administró el sagrado Sacramento de la Confirmación a todas las personas
que siguen a la vuelta de esta hoja:
…
Francisca Antonia hija legítima
de Francisco Páez y de María López
En la iglesia parroquial de Sr.
S. Benito de la villa de Yepes, en veintiséis días del mes de febrero del año
de 1701, yo el Ldo. Antonio Palacios Cortés, teniente de cura de dicha
parroquial, bauticé a una niña, que nació el día dieciocho del dicho mes, hija
legitima de Francisco Páez y de María López, legítimamente casada, y naturales
el primero de la villa de Yepes y la segunda natural de la de Villatobas y
vecinos de la de Yepes; púsela por nombre Francisca Antonia; fue su padrino el
Ldo. D. Francisco de Arévalo, el cual quedó advertido del parentesco espiritual
y de la obligación de enseñarle lo que debe saber para ser buena cristiana y lo
firmé fecha ut supra.
Sebastián del Águila y Leonor
Maroto. Velados
En el año del Señor de 1715, en
la villa de Yepes, en treinta días del mes de mayo, habiendo precedido las tres
moniciones que el Santo Concilio de Trento manda, en tres días de fiesta que
fueron: primero, domingo doce; segundo, domingo diecinueve y el tercero,
domingo veintiséis de mayo, todas en dicho mes y año, y no habiendo resultado
impedimento alguno, habiendo confesado y comulgado y asimismo habiendo sido
examinados de la doctrina cristiana, yo el Ldo. Bernardo Díaz, presbítero de
dicha villa, con licencia del Sr. Dr. D. Alexandro Peral de León, cura propio
de la parroquial del Sr. S. Benito de esta dicha villa de Yepes, desposé por
palabras de presente in facie ecclesiae,
a Sebastián del Águila, hijo de Manuel del Águila y de Alfonsa de Mora, y a
Leonor Maroto, hija de Manuel Maroto y de María Martín, ambos contrayentes
naturales y vecinos de esta dicha villa, habiendo preguntado a ambos y
expresado su mutuo consentimiento, siendo testigos Eugenio Serrano, Francisco
Agudo y Juan del Hierro Serrano, e inmediatamente los velé según las rúbricas
del Ritual Romano, y lo firmé fecha ut
supra.
El Ldo. Bernardo Díaz Ximénez
Gregorio Díaz y Francisca Páez.
Velados
En el año del Señor de 1718, en
veintisiete días del mes de julio; habiendo precedido las tres admoniciones que
el Santo Concilio de Trento manda; en tres días de fiesta, que fue la primera
domingo diecisiete de julio, y la segunda domingo veinticuatro del dicho mes y
la tercera el día veinticinco del mencionado mes, fiesta del Sr. Santiago
apóstol, y no habiendo resultado impedimento alguno, habiendo confesado y
comulgado y asimismo sido examinados de la Doctrina Cristiana, yo el Ldo. D.
Manuel de Aldana, clérigo público de la villa de Yepes, con licencia del Sr.
Dr. D. Alexandro Peral de León, cura propio de la Parroquial del Sr. S. Benito,
de dicha villa, desposé in facie
ecclesiae por palabras de presente a Gregorio Díaz, hijo legítimo de Diego
Díaz y de Eufemia Gómez y a Francisca Páez, hija legítima de Francisco Páez y
de María López, los dos vecinos y naturales de Yepes: habiendo preguntado a
ambos y ellos expresado su mutuo y reciproco consentimiento, siendo testigos
Manuel de Vega, Francisco Agudo y Juan del Cerro Serrano; e inmediatamente los
velé según las rúbricas del Ritual Romano; y lo firmé fecha ut supra.
Ldo. D. Manuel Aldana
Matías Benito hijo de Gregorio
Díaz y de Francisca Páez
En la iglesia parroquial de Sr.
S. Benito de la villa de Yepes, en cuatro días del mes de marzo de 1725 años,
yo el Ldo. D. Antonio Palacios Cortés, teniente de cura de dicha parroquial, bauticé
un niño que nació a veinticuatro de febrero próximo pasado, hijo de Gregorio
Díaz y de Francisca Páez, legítimamente casados, parroquianos de esta iglesia,
naturales y vecinos de esta dicha villa, y al presente viven en la calle de
Toledo, al cual fue puesto por nombre Matías Benito. Fue su padrino el Ldo. D.
Bernardo Díaz, presbítero, quien le tuvo in
sacro fonte, parroquiano de esta iglesia, a quien advertí el parentesco
espiritual y la obligación de enseñarle lo que debe saber para ser buen cristiano.
Y lo firme.
Matías Benito Díaz y Juliana del
Águila Carbajal
En la Parroquial del Sr. S.
Benito de la villa de Yepes, en nueve de Diciembre de 1744, habiendo hecho las
tres moniciones en los días de fiesta veintidós, veintinueve y treinta de
Noviembre próximo pasado de dicho año, según dispone el Santo Concilio de
Trento y Constituciones Sinodales de este Arzobispado, y no habiendo resultado
impedimento, yo el Dr. D. Pedro Bazán Martiarena, cura propio, desposé por
palabras de presente que hacen verdadero matrimonio a Matías Benito Díaz hijo legítimo
de Gregorio Díaz y Fca. Páez, naturales y vecinos de esta villa, con Juliana
del Águila Carbajal, hija de Sebastián del Águila Carbajal y Leonor Maroto,
naturales y vecinos de esta dicha villa, quienes tuvieron su mutuo
consentimiento. Fueron testigos Juan Francisco de la Torre, Juan Andrés Martín
y Bernardo Alcaide, y lo firmo fecha ut
supra.
Dr. Bazán
NOTA al margen: En dos de
marzo de 1745 yo D. Bernardo Díaz, presbítero, de licencia del Sr. Dr. D. Pedro
Bazán Martiarena, cura propio, velé a Matías Benito Díaz y Juliana del Águila
Carbajal según dispone el ritual romano, y lo firmo fecha ut supra.
Pascual hijo de Matías Benito Díaz Ximénez y de Juliana del
Águila Carbajal
En la Parroquial de San Benito de
la villa de Yepes, en veinticuatro de mayo de 1752, yo D. Bernardo Gil Rincón,
teniente de cura, bauticé solemnemente a un niño que nació en diecisiete de dicho
mes y año, hijo legítimo de Matías Benito Díaz Ximénez y Juliana del Águila Carbajal,
naturales y vecinos de esta villa; púsele por nombre Pascual; fue su padrino,
que le tuvo in sacro fonte, D. Bernardo Díaz Ximénez, presbítero, (advertí
las obligaciones), y lo firmé,
Cosme Damián hijo de Benito Díaz Ximénez y de Juliana del
Águila Carbajal
En la Parroquial de San Benito de
la villa de Yepes, en treinta de septiembre de 1757, yo D. Manuel de Torres,
teniente de cura de dicha parroquial, bauticé solemnemente y puse el Santo Óleo
y Crisma a un niño que nació en veintisiete de dicho mes, hijo legítimo de
Benito Díaz Ximénez y de Juliana del Águila Carbajal, naturales y vecinos de dicha
villa; púsele por nombre Cosme Damián; fue su padrino, que le tuvo in sacro
fonte, Sebastián del Águila Carbajal, su abuelo, a quien advertí las
obligaciones, y lo firmé,
En la Real Iglesia de Alpagés de
este Real Sitio de Aranjuez, en nueve días del mes de marzo de 1804, yo D.
Pascual Díaz Ximénez, teniente de cura por su Majestad de dicha Real Iglesia,
bauticé solemnemente y puse los Santos Óleos a un niño que nació en ocho de dicho mes, hijo
legítimo y de legítimo matrimonio de D. Cosme Díaz Ximénez, natural de la villa
de Yepes, y de Dª. Felipa Martín, natural de Ontígola; abuelos paternos D.
Benito Díaz Ximénez y Dª. Juliana del Águila Carbajal, naturales de dicha villa
de Yepes, y maternos D. Manuel Matías Martín, natural de Seseña, y Dª. Juana
del Águila Chaves, natural de la ciudad de Alcalá. Se le puso por nombre Juan
Julián Pascual. Fue su madrina Dª. Pascuala Díaz Ximénez, su hermana, a quien
advertí el parentesco espiritual y demás obligaciones, y lo firmé.
Manuel Villamor con Josefa Viéitez Bermúdez. Se velaron en veintiocho
de junio de 1806
En el Real Sitio de Aranjuez a dieciséis del mes de marzo de 1806, yo
el infrascrito Capellán Real, Teniente segundo de la Real Capilla Parroquial de
Palacio, precedidos la información de libertad, examen en doctrina cristiana y
el correspondiente despacho del Sr. Dr. D. Miguel de Oliván, Capellán de Honor
de S. M., Juez Eclesiástico de la Real Capilla y Teniente Vicario de los Reales
Ejércitos de Mar y Tierra, firmado en Madrid el día once de dicho mes de marzo
del presente año ante Ángel Martín Cueto, Notario de dicho Tribunal, y no
resultando impedimento alguno capaz de impedir, y menos anular, el matrimonio,
desposé en la Real Capilla de S. Antonio a D. Manuel Villamor, soltero, natural
de Ciempozuelos, hijo legítimo de D. Juan Esteban Villamor, Oficial Mayor de la
Contaduría de este Real Sitio, y de Dª. Inés López, ambos vecinos de él, con
Dª. Josefa Viéitez Bermúdez, también soltera, natural de Madrid, hija legítima
de D. Nicolás Viéitez y de Dª. María Antonia Cabo, vecinos ambos de este dicho
sitio y feligreses de su Real Capilla, naturales el D. Nicolás de La Coruña y
la María Antonia de la villa de Arenas, obispado de Ávila, y el D. Juan
Villamor natural de este sitio y la Dª. Inés López natural de Ontígola.
Habiendo uno y otro expresado mutuamente sus consentimientos in facie ecclesiae, por palabras de
presente, siendo testigos de ella D. Joaquín Vizcaíno, Juan Palomeque y Manuel
Gutiérrez, residentes en este Real Sitio. Para que conste lo firmo en él, fecha
ut supra.
D. Isidro Velázquez con Dª. María Teresa Josefa Marcelina Díaz
D. Ramón Mamerto Crescente Fernández de Aganzo con Dª. Pascuala
Severina Díaz Ximénez
En el territorio de esta Real Iglesia de Alpagés de este Real Sitio de
Aranjuez, en diecisiete días del mes de mayo de 1815, yo D. Paulino Alcayde,
teniente de cura por S. M. de dicha Real Iglesia, precedida la correspondiente
información y licencia del Tribunal de Toledo, para que sin que precedan las
conciliares proclamas que manda el Sto. Concilio de Trento, cuanto por justas
causas así lo dispensó dicho Tribunal; desposé por palabras de presente que
hacen verdadero y legitimo matrimonio, a D. Ramón Mamerto Crescente Fernández
de Aganzo, hijo legítimo de Fermín y de Cándida Moratilla, naturales de la
villa de Torrejón de Ardoz, con Dª. Pascuala Severina Díaz Ximénez, hija de D.
Cosme, y de Dª. Felipa Martín, naturales y ambos residentes en este Real Sitio;
siendo aprobados en Doctrina Cristiana, confesados antes sacramentalmente y obtenido
los mutuos consentimientos, siendo testigos D. Antonio Pradi, D. Josef Mesa y Cándido
García, y lo firmé. Se velaron los contenidos en esta partida en veintiuno de
febrero de 1816.
D. Paulino Alcayde
Partida de matrimonio (24/II/1827) de Jacinta Díaz Ximénez (1808-1871) con Ramón Fernández Moratilla (1784-1852)
Desposorios de D. Ramón Fernández Moratilla con Dª. Jacinta Díaz
Ximénez
En la Real Iglesia de N. S. de las Angustias de Alpagés
del Real Sitio de Aranjuez, en veinticuatro de febrero de 1827: yo D. Luis Gómez
de Cabanillas del orden de Santiago, cura párroco de dicha Real Iglesia,
Ontígola, Alhóndiga y Reales Oratorios de su demarcación, en virtud de despacho
del Sr. Vicario General de Toledo, su fecha veintidós del mismo, y dispensa concedida
por la Santidad de León XII Ntro. Santo Padre, del parentesco de primer grado
de afinidad, desposé in facie ecclesiae,
por palabras de presente que hacen verdadero y legítimo matrimonio, a D. Ramón Fernández
Moratilla con Dª. Jacinta Díaz Ximénez, naturales el primero de Torrejón de Ardoz,
viudo de Dª. Pascuala Ximénez, y la segunda natural de este Real Sitio, hija de
D. Cosme Díaz Ximénez, natural de Yepes, y de Dª. Felipa Martin, natural de
Ontígola: habiendo dado antes su mutuo consentimiento, y sido examinados y
aprobados en doctrina cristiana, y recibido la absolución como previene el
mismo despacho del Sr. Vicario General de Toledo, D. Matías Calva, provisto
ante D. José González de Lara, notario de aquella Audiencia Eclesiástica;
confesaron y comulgaron antes, según se mandaba, y les fueron dispensadas las
tres proclamas que previene el Sto. Concilio de Trento. Fueron testigos del
desposorio D. Romualdo Arellano, primer teniente de esta villa y D. Gabriel Díaz
Ximénez, de esta residencia, y otros varios. Y para que conste lo firmo fecha ut supra. Luis Gómez de Cabanillas.
Bibliografía
https://parroquiayepes.vservers.es/parroquiayepes/Arte/Iglesia.htm
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